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Ivan Šprajc
 

Reconocimiento Arqueológico en el Sudeste de Campeche, México: Informe de la Temporada de Campo 2001

Notas sobre Métodos y Técnicas

Teniendo en cuenta las peculiaridades medioambientales de las tierras bajas mayas (densa vegetación tropical), los trabajos de reconocimiento arqueológico en la zona dependen en gran medida de la información que proporcionan los informantes locales (cf. Ashmore, 1981:60f; Harrison, 1981:261). La aplicación de técnicas de detección a distancia hasta el momento no han dado resultados útiles. Las fotografías aéreas disponibles están en una escala de 1:80.000, lo que a duras penas permite la identificación de sitios arqueológicos. Las imágenes satelitales de radar de la zona del Yucatán central fueron estudiadas en el Centro de Investigaciones Científicas de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes, en Ljubljana, Eslovenia: un número de sitios arqueológicos que habían sido objeto de un estudio de campo en el sudeste de Campeche, cuyas características y coordenadas geográficas exactas ya eran conocidas, pudieron ubicarse en las imágenes, pero no se detectaron propiedades comunes. Los análisis de imágenes ópticas satelitales todavía están por completarse.

La metodología del trabajo de campo siguió la práctica que ya se había establecido en los estudios de 1996 y 1998, y que ya ha sido justificada en el primer informe (Šprajc et al., 1996; 1997b:30ff). De acuerdo con lo que ya fuera extensamente discutido en otros trabajos (ibid.; cf. Harrison, 1981:261; Nalda, 1989:4, 24), un proyecto tendiente a registrar la totalidad de los elementos arqueológicos visibles en la superficie, sería, o prohibitivamente costoso, o imposible de completar en cualquier período de tiempo razonable, sobre todo si consideramos la vastedad del territorio y sus características medioambientales, al igual que la alta densidad de los restos arqueológicos, que resultó ser comparable a la observada en otras partes de las tierras bajas mayas. Por lo tanto, se dio prioridad en el trabajo al relevamiento de sitios importantes susceptibles de ser clasificados como centros (cf. Ashmore, 1981:55ff; Willey, 1981:391f). Por ningún motivo se deberá considerar que dicha estrategia está reflejando un abordaje de tipo "elitista", sino que, en todo caso, se vio dictada por la necesidad de recuperar, en primer término, la información que corre un peligro más inminente de desaparición, debido a los intereses de los saqueadores. Mientras que sería de esperar que en el futuro cercano se llevaran a cabo relevamientos detallados de áreas más pequeñas seleccionadas sobre la base de procedimientos de muestreo pertinentes que representen un complemento y no una substitución de métodos no probabilistas (cf. Ashmore, 1981:60f), no hubiera sidoprudente, a esta altura de la investigación, aplicar dicha estrategia en lugar de tratar de rescatar en la totalidad del territorio tanta información como fuera posible sobre esos sitios, estructuras y objetos que están corriendo los mayores peligros de ser destruídos, mutilados, o robados por los saqueadores.

La localización exacta de cada una de las concentraciones de restos arqueológicos identificadas en el campo se determinó por medio del empleo de un navegador de GPS portátil. Se registraron las características básicas de los elementos arqueológicos, su extensión, y las peculiaridades del entorno natural, se tomaron las fotografías pertinentes y se recolectaron muestras del material de superficie disponible. Durante la etapa final de esta temporada de campo, se mapearon los sitios seleccionados.

Se registraron unos 30 sitios arqueológicos que no se conocían con anterioridad, pero debemos señalar que estas unidades, un tanto arbitrarias debido a la falta de información a esta altura de nuestras investigaciones, sólo deben considerarse como poseedoras de una vaga relación con la realidad prehispánica. Cuando diversas concentraciones de restos arqueológicos no se encontraron demasiado alejadas unas de otras, fueron asumidas, a menudo, como parte de un mismo sitio, pero la proximidad espacial no es necesariamente indicativa de una relación en términos organizativos, y a la inversa, algunos sitios vecinos que se registraron como separados, pueden haber formado parte de una única unidad territorial (el problema de la definición y delimitación de los sitios en el área de nuestras investigaciones se discute ampliamente en Šprajc et al., 1996; 1997b:31ff).

Teniendo en cuenta el alcance y las limitaciones del proyecto, la información sobre los sitios registrados no es lo suficientemente uniforme y detallada como para permitir que se aplique, en forma consistente y amplia, ninguno de los elaborados sistemas de órdenes de rangos propuestos hasta el momento. Para los datos de que disponemos, parece ser más apropiado el método relativamente simple diseñado por Harrison (1981:269) para clasificar sitios con arquitectura en el sur de Quintana Roo. Según su forma de pensar, un sitio "pequeño" tiene una extensión limitada y consta de estructuras que no sobrepasan los tres metros de altura, un sitio "mediano" tiene mayor cantidad de montículos pequeños, o menos estructuras que varían hasta los 10 m de altura, mientras que un sitio "grande" cuenta con un mayor número de estructuras entre las cuales al menos una tiene una altura superior a los 10 m.

El mapa de la Figura 1, que muestra la ubicación de todos los sitios registrados durante nuestras tres temporadas de estudio, emplea diferentes símbolos para las tres categorías, aplicables a los sitios con restos arqueológicos, y otro distinto para las cuevas. Los sitios investigados en 2001 han sido marcados en rojo. En realidad, algunos de ellos fueron registrados durante las temporadas de 1996 o 1998 (El Tesoro, Felipe Ángeles, El Gallinero, Veintiuno de Mayo: Šprajc et al., 1996; 1997a; 1997b; Šprajc y Suárez, 1998a; 1998b), pero en el año 2001 se encontraron otros grupos y la información se amplió. El Palmar, descubierto por Thompson (1936), y Aktunkin, reportado por García Cruz (1991), también han sido incluídos. Los sitios de Icaiché y La Misteriosa (o Misterioso) ya se conocían antes de que comenzaran nuestros trabajos, pero casi ningún dato, o directamente ninguno, había sido publicado acerca de su ubicación y características (Lundell, 1933:169; M.A.R.I., 1940; Ruppert y Denison, 1943:29; Müller, 1959:38, 50). 1 

Los núcleos urbanos de tres grandes sitios fueron relevados con una estación total. Los mapas resultantes incluyen tanto las curvas de nivel como las estructuras convencionalmente representadas (Figura 2, Figura 5, Figura 14 y Figura 25, véase **NOTA más abajo). Teniendo en cuenta el alcance limitado del proyecto y el hecho de que sólo las áreas de núcleo fueron mapeadas, no se elaboraron sistemas abarcativos para designar las estructuras. A fin de facilitar las referencias futuras, sólo se numeraron secuencialmente las estructuras más importantes o los recintos. Las altitudes de los perfiles sobre el nivel del mar están basadas en lecturas de GPS, pero pueden contener un error de ±50 m aproximadamente. El norte verdadero y la declinación magnética natural, determinados sobre la base tanto de referencias astronómicas como de lecturas del azimut magnético a lo largo de diversas líneas de visuales de cada sitio, también han sido indicados; se estima que los errores posibles no superan los ±5’.

Nota de Importancia

La versión en la web de este informe no incluye datos precisos sobre la ubicación de los sitios arqueológicos, para que los saqueadores potenciales no puedan acceder fácilmente a dicha información. Por lo tanto, el mapa de la Figura 1, que aparece más abajo, no muestra ni elementos geográficos ni la cuadrícula con las coordenadas. La información sobre la ubicación precisa de cada sitio en particular también ha sido omitida en el texto y en los mapas de sitio. Toda esta información, incluyendo un mapa con referencias geográficas de los sitios basado en imágenes satelitales, ha sido incorporada a la versión impresa del informe, que se encuentra en los archivos de FAMSI.

Haga clic para agrandar Figura 1. Ubicación de los sitios arqueológicos en el sudeste de Campeche, México.
Haga clic sobre la imagen para agrandar.

**NOTA: Los mapas de cada sitio en particular están en un formato de AutoCAD, que requiere del Autodesk® Express Viewer. Una vez instalado el software, podrán hacerse paneos y aproximaciones en las áreas deseadas de los mapas, con sólo hacer un clic en la parte derecha del mouse y usando los elementos del menú. Haga un clic sobre el botón de más abajo para obtener la versión más moderna del Autodesk® Express Viewer de Autodesk.com.

Haga un clic aquí para bajar la última versión del software Autodesk® Express Viewer

Nota Final

  1. Otros pocos sitios que se encuentran dentro del área de nuestros relevamientos ya habían sido mencionados con anterioridad, pero no aparecen en la Figura 1, arriba, por no haber sido verificados en el campo. No nos fue posible encontrar Nochebuena (Ruppert and Denison, 1943:28), y Las Escobas (Ruz, 1945:109). Las ruinas cerca de Placeres (Morley, 1937:lámina 179; M.A.R.I., 1940; Ruz, 1945:109; Müller, 1959:57), una antigua estación chiclera, se encuentran ahora en el ejido El Carmen, pero los pobladores locales no se mostraron dispuestos a llevarnos hasta el lugar; aunque se nos habló de una estela tallada y de algunos grandes montículos, no se debe olvidar que años atrás, de este sitio se llevaron una fachada de estuco (Mayer, 1988; Freidel, 2000).

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