Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2006:
Karen Bassie
 

El Proyecto de la Cueva de Jolja’

El Día de la Cruz

Antes de la ruptura de la jerarquía civil-religiosa en Tumbalá, Jolja’ jugaba un papel importante en la ceremonia del Día de la Cruz en Tumbalá. En la mitología católica, el Día de la Cruz (3 de mayo) conmemora el día en 326 d.C., cuando se dice que Santa Helena (Elena) descubrió las tres cruces del calvario, en las que Cristo y los dos ladrones fueron crucificados. Aunque ya no es parte del calendario oficial católico romano, los católicos en América Latina siguen la tradición de celebrar este día. La mayoría de celebraciones del día de la cruz incluyen aspectos de los rituales de lluvia precolombinos, debido a que el 3 de mayo coincide con el principio de la estación de lluvias, y la región ch’ol no es una excepción. En el pasado, los tatuches de Tumbalá siempre iban a Jolja’ para asegurar que las lluvias serían adecuadas. Con los cambios sociales radicales que están ocurriendo en la región, estas visitas ahora suceden sólo en períodos de sequía.

La ceremonia del Día de la Cruz en Joloniel también ha disminuido pero todavía incluye un día completo de rituales en Jolja’ con eventos tanto en la Cueva #1 como en la Cueva #2.  Los rituales formales empezaron a las 8 a.m. en la iglesia de Joloniel. Se ofrecieron candelas, incienso y licor a la virgen del Carmen, que es la santa patrona del pueblo. Una imagen de la virgen y una cruz fueron luego transportados en procesión montaña arriba a Jolja’, y colocados en la boca de la cueva del río (Cueva #2). El tatuch de Joloniel hizo plegarias y ofrendas de candelas y licor, mientras que cinco músicos dieron acompañamiento musical. Luego, la virgen se quedó en la cueva del río, y la procesión ascendió a la cueva superior (Cueva #1). Tras una ceremonia en la boca de la cueva, los participantes pasaron a la Cámara 1.  Por varias horas se hicieron plegarias y ofrendas de candelas, incienso y licor a don Juan y a las tres cruces de la cámara. Los músicos nuevamente dieron acompañamiento. Durante este período, mucha gente de la comunidad fue y vino. Es costumbre llegar al fondo de la cueva para representar una petición de lluvia formal, este aspecto de la ceremonia se consideró innecesario porque las lluvias ya habían comenzado. Sin embargo, muchos suplicantes individuales aún hicieron ofrendas frente a la gran columna de estalagmita en el fondo de la cueva.

Tras concluir los rituales de la Cámara 1, la procesión regresó a la boca de la Cueva #2, y continuó haciendo plegarias y ofrendas el resto de la tarde. Al caer la tarde, la procesión bajó la montaña con la virgen y eventualmente regresó a la iglesia cerca del ocaso para hacer más plegarias y ofrendas. Estas ceremonias continuaron hasta mucho después de media noche.

Aunque los mayas comían una variedad de comidas, el maíz era y todavía es su alimento básico. Las semillas de maíz no se pueden guardar exitosamente por más de un año en el calor y humedad de los trópicos. Por tanto, era imperativo que la cosecha anual de maíz fuera un éxito, y ese éxito dependía del ciclo de lluvias. Por tanto, no debe sorprender que las deidades localidades y sitios de peregrinación mayas más sagrados estuvieran asociados con la producción de lluvia.

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