Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Geoffrey E. Braswell
 

Proyecto Arqueológico Pusilhá

Resumen de las Investigaciones Anteriores en Pusilhá y otros Sitios Isleños del Distrito de Toledo

El sitio de Pusilhá fue redescubierto en 1927 e investigado por la expedición del British Museum a las Honduras Británicas ese mismo año y en tres subsiguientes temporadas de campo (Gruning 1930, 1931; Joyce 1929; Joyce et al. 1927, 1928; Thompson 1928). El descubrimiento de numerosos monumentos con fechas de la Cuenta Larga en la Plaza de las Estelas de Pusilhá, llevó a los miembros del proyecto a hacer un giro del foco que estaba puesto en Lubaantún, para concentrarse en el sitio más distante. Durante las temporadas que siguieron, muchas de las estelas de Pusilhá fueron seccionadas y transportadas a Londres, y las estructuras que se encontraban en la Plaza de las Estelas, en el Grupo Big Tree, en el Grupo Sudoeste, en el Grupo Pottery Cave, y en Gateway Hill fueron objeto de excavaciones limitadas. En general, los investigadores quedaron decepcionados con la cantidad y calidad de los artefactos encontrados durante sus investigaciones, pero las excavaciones realizadas en una "mazmorra" (Joyce 1929:443) llamada Pottery Cave, arrojaron grandes cantidades de cerámicas, incluyendo muchos fragmentos de policromas finas (Joyce 1929: Lámina XLIII-XLV; Joyce et al. 1928: Lámina XXXIV).

El análisis subsecuente de los textos jeroglíficos de Pusilhá reveló que los monumentos fueron labrados entre el 9.7.0.0.0 (573 d.C.; Estela O) y el 9.15.0.0.0 (731 d.C.; Estela E), y una fecha retrospectiva se refiere a eventos ocurridos en el 9.3.0.0.0 (493 d.C.; Estela D) (Joyce et al. 1928; Thompson 1928). En las investigaciones más tempranas también se señalaron irregularidades en el contenido de la Serie Lunar de las fechas de la Serie Inicial. Morley (1938), suponiendo que las estelas "en blanco" representaban continuaciones de las conmemoraciones por el fin del período celebradas por los monumentos inscritos, planteó que la secuencia de fechas debía ser extrapolada hacia adelante y hacia atrás en el tiempo. De esta manera, se dedujo que Pusilhá estuvo ocupada tanto en el período Clásico Temprano como en el Clásico Tardío.

A continuación, Pusilhá fue visitado en 1970 por Hammond (1975), quien recolectó más cerámicas de Pottery Cave y de otra cueva. Hammond también estudió nuevamente las cerámicas de Lubaantún y de Pusilhá curadas por el British Museum, pero descubrió que las colecciones estaban mal organizadas. A pesar de ello, logró llegar a las siguientes conclusiones: (1) la cerámica de Pusilhá por lo general es más antigua que la de Lubaantún: y (2) Pusilhá probablemente haya sido una capital regional abandonada en favor de Lubaantún a fines del siglo 8. El Proyecto Arqueológico del Sur de Belice dirigido por Leventhal (1990, 1992, s/f a, s/f b), llevó a cabo dos temporadas de trabajo de campo de dos meses cada una en Pusilhá, en 1979 y 1980. Durante este tiempo, los miembros del proyecto: (1) reubicaron todos los grupos que se dibujaron durante la expedición del British Museum; (2) descubrieron dos juegos de pelota encerrados, la Plaza Machaca, y numerosos grupos más pequeños; (3) realizaron un relevamiento sistemático a pie y con brújula a lo largo de brechas angostas que iban en dirección este-oeste y norte-sur; (4) mapearon por tránsito varios grupos importantes, entre ellos dos juegos de pelota encerrados y la Plaza Machaca; y (5) realizaron excavaciones limitadas en cinco grupos (la Plaza de las Estelas, dos juegos de pelota, la Plaza Machaca, y la cima de Gateway Hill). Una importante contribución del proyecto fue el primer mapa de asentamiento usable de Pusilhá, que muestra no sólo las estructuras principales de varios grupos grandes, sino también sus posiciones relativas y las ubicaciones de muchos grupos residenciales más pequeños (Figura 1; Leventhal 1990:Figura 8.1; Ulrich 1982). Deseo destacar que este mapa está entre los mejores de su clase. No obstante, como todos los mapas hechos a pie y con brújula, su exactitud es mayor dentro de los grupos individuales. La relación espacial de grupos diferentes es menos confiable. Por ejemplo, la ubicación de la Acrópolis de Gateway Hill con respecto a la Plaza de las Estelas está errada en más de 400 m. Por otro lado, como el mapa se generó a partir de brechas angostas y ortogonales (como así también a partir de relevamientos adicionales cuando se presentaba la ocasión), está incompleto. Las grandes espacios en la Figura 1 no representan terrenos vacíos, sino que están indicando que hay dos grandes porciones del sitio que no se han relevado. Por último, las excavaciones de prueba no tenían por objeto recuperar artefactos de unidades domésticas que representaran el espectro completo del status social de Pusilhá. En todo caso, las muestras recuperadas provinieron del los grupos ceremoniales y residenciales más grandes y más importantes del sitio.

Un aspecto importante de las investigaciones tanto de Hammond como de Leventhal, radica en la identificación del sur de Belice como una región arqueológica dentro del área maya. (Hammond (1975) consideraba que Lubaantún y Pusilhá eran sitios que estaban dentro de un gran "reino" maya (esto es, adoptó una perspectiva regional para la arqueología del distrito de Toledo), y Leventhal (1990, 1992) se propuso identificar los rasgos que definían a la región arqueológica. Éstos incluyen: (1) juegos de pelota construidos dentro de espacios encerrados con murallas; (2) la construcción de fachadas sobre elementos del terreno natural; y (3) el reuso de tumbas para entierros secuenciales (Leventhal 1990, 1992). A esta lista agregamos: (4) información de la Serie Lunar incorrecta o en todo caso no regular (Morley 1938; Thompson 1928); (5) la falta de arcos en voladizo; (6) la falta de superestructuras de piedra (véase Hammond 1975).

Reents (s/f) realizó el primer estudio de los contenidos no calendáricos de los textos jeroglíficos de Pusilhá. En su estudio, ella: (1) identificó siete posibles gobernantes; (2) trató el tema del glifo-emblema de Pusilhá y llegó a la conclusión que su aparente uso en Quiriguá implicaba que la "línea de sangre real" de Pusilhá se continuó en ese sitio; y (3) señaló similitudes particulares en la sintaxis poco común de las inscripciones de Pusilhá y Nimlipunit. Si bien los monumentos más tempranos (Estela 15) de Nimlipunit que se conocían en ese entonces databan del 9.14.10.0.0 (721 d.C.) –lo cual representaba una superposición de sólo 10 años con las inscripciones de Pusilhá,– ella sugirió que los dos sitios debieron haber sido contemporáneos durante un período más extenso del que sugieren los textos fechados.

En 1989-1991, Walters llevó pequeños equipos de su Proyecto Cuevas Mayas a Pusilhá, y encontró varios grandes grupos (entre ellos la Plaza Moho, el Complejo Ik Bolay, y las Fortificaciones del Norte), entre dos a tres kilómetros al sudoeste y noroeste de los grupos que mapeó Leventhal. Estos no son sitios diferentes, sino más bien representan sectores importantes de Pusilhá que no se conocían con anterioridad. Durante estas temporadas, Walters descubrió varias cuevas en la región de Pusilhá, de las que recuperó cerámicas. En 1992, Walters obtuvieron un permiso para explorar Pusilhá, y dejó el trabajo a cargo de Weller y Gibson, dos arqueólogos aficionados con buena voluntad. Durante este período, Weller: (1) produjo un bosquejo de mapa de muchas de las estructuras de la Plaza Moho; (2) descubrió el juego de pelota más grande que se conozca en el sur de Belice; (3) halló tres marcadores de juego de pelota y sus depósitos rituales de dedicación; y (4) despejó una escalera jeroglífica. Gibson exploró la cima de las colinas que circunscribían los límites norte y sur del sitio, y redescubrió muchos grupos en un área que se extendía cuatro kilómetros hacia el oeste y noroeste del pueblo de San Benito Poité. Lo poco que se sabe de la temporada 1992 es gracias a Weller, quien escribió un breve pero sustancioso informe en nombre de Walters para el Departamento de Arqueología (Walters y Weller, s/f).

Conexiones entre el sur de Belice, Copán, y Quiriguá.

Se ha inferido la existencia de conexiones económicas, políticas y estilísticas entre Pusilhá y la región de Copán-Quiriguá a partir de cuatro fuentes de información: (1) altares zoomórficos presentes en los tres sitios; (2) similitudes que comparten los glifos-emblema de Pusilhá y Quiriguá; (3) aparentes referencias a reyes de Copán en los textos de Pusilhá; y (4) cerámicas de Pottery Cave que se asemejan a las policromas del occidente de Honduras. En Nimlipunit se ha hallado más información que indica alguna conexión entre el sur de Belice y el occidente de Honduras, donde a los gobernantes a menudo se los representaba usando unos "turbantes" similares a los de los reyes de Copán. Una estela descubierta no hace mucho parece tratar sobre un evento ocurrido en ox witik (’tres raíces’, un nombre de lugar para el epicentro de Copán) al que asistió un rey de Nimlipunit en el 9.17.0.0.0 (771 d.C.) (Mexicon 1998; Wanyerka 1999). Pero la frase podría referirse a una raíz que se usaba en los eventos de sacrificio, o en todo caso, ox witik podría ser el título o parte del nombre del gobernante de Nimlipunit.

El descubrimiento de tres altares zoomórficos (que representan ranas u ocelotes con rostros parecidos a los humanos) por la Expedición del British Museum tiempo atrás, alentó las especulaciones sobre una conexión de algún tipo entre Pusilhá y Copán o Quiriguá. Inclusive, desde hace algún tiempo se conocen las similitudes entre los glifos-emblema de Quiriguá y de Pusilhá (véase Reents s/f). De hecho, Hammond (1986) sugiere que como el glifo emblema se usó primero en Pusilhá, 40 años antes de su aparición en Quiriguá, podría ser que la dinastía reinante de ese sitio fuera originaria de Pusilhá. Si bien estos eruditos plantean que Quiriguá y Pusilhá compartían el mismo glifo-emblema, en realidad los glifos son parecidos pero no idénticos. Los signos más importantes de los dos glifos-emblema consisten en lo que Schele y Mathews (1998) han llamado el símbolo de tzuk (’división’), pero éste aparece de manera consistente con diferentes orientaciones en cada sitio. Lo que es más, el glifo-emblema de Pusilhá también contiene un elemento adicional que se asemeja a una escalera. Así, queda sugerida una conexión entre los dos sitios por el parecido de sus signos principales, pero no hay suficiente evidencia como para plantear que Pusilhá y Quiriguá estuvieran gobernadas por miembros de la misma línea dinástica. Tal vez las dos provincias se aliaron en alguna confederación no demasiado definida, después de que ambas se independizaran de Copán.

Los rápidos avances en el desciframiento de jeroglíficos que tuvieron lugar en las décadas de 1980 y 1990, han llevado a que Pusilhá una vez más llamara la atención de los estudiosos de lo maya. Si bien no ha habido un estudio sistemático sobre los textos de Pusilhá desde la investigación de Reents (s/f), el corpus epigráfico del sitio actualmente es el centro de intensas especulaciones. Como ocurre a menudo con ese tipo de investigaciones, los resultados aparecen más via correo electrónico, comunicaciones personales y otras fuentes un tanto "oscuras" que en la literatura revisada por nuestros pares. Uno de esos descubrimientos importantes fue hecho por Simon Martin (comunicación personal a Lorington Weller, 1993). Él señala referencias a un individuo cuyo nombre se asemeja al del Gobernante 11 de Copán. Durante su largo reinado, el Gobernante 11 pasó por alto la dramática expansión del estado de Copán. Como el rey de Pusilhá vivió ligeramente más tarde que el Gobernante 11, es posible que le hubieran puesto ese nombre teniendo en mente al gran rey de Copán.

Las cerámicas que se recuperaron durante la expedición del British Museum apoyan una conexión económica entre Pusilhá y Copán. Algunos fragmentos ilustrados de alfarería polícroma muestran perfiles de pájaros y monos, ejecutados al estilo hondureño (Joyce 1929: Lámina XLV). Algunos ejemplos se asemejan un tanto a Copador Polícromo, mejor conocido de Copán y del occidente de El Salvador. En un estudio de la composición química de la alfarería de la zona maya sudoriental, Bishop y Beaudry (1994) analizaron muestras de pastas provenientes de los tiestos de la colección Pusilhá que se encuentra en el British Museum. Éstas no sólo resultaron ser Copador Polícromo, sino que también fueron químicamente idénticas al Copador que se usó en Copán (véase también Bishop et al. 1986). Lo que es particularmente fascinante de estos resultados es que Copador Polícromo es bastante poco común en Quiriguá, pero parecería que es más común todavía en Pusilhá. Entonces, es posible que Pusilhá haya tenido lazos económicos más estrechos con Copán que Quiriguá. No obstante, muchos de los motivos cerámicos ilustrados por Joyce (1929) parecer ser de origen local. El motivo de "capullos enroscados" (Joyce 1929: Lámina XLIII), habitual en las cerámicas de Pusilhá y en algunos ejemplos de Copador Polícromo, no aparece ni en el occidente de Honduras ni en El Salvador. Por lo tanto, los resultados de Bishop y Beaudry (1994) parecerían sugerir que las vasijas cerámicas simples que se producían en la región de Copán eran llevadas a Pusilhá y pintadas por artistas locales.

También se han encontrado influencias cerámicas de otras regiones en el conjunto de Pusilhá y en las colecciones de Lubaantún. Hammond (1975), por ejemplo, ilustra tinajas impresas que son una variante local de Pantano Impreso, conocido de la zona del Pasión y otras regiones hacia el oeste. Sin embargo, los ejemplos de Lubaantún difieren en que monos y aves de perfil reemplazan los glifos calendáricos y los demás motivos usados en otros lugares. Y algunas otras vasijas ilustradas por Joyce (1929) parecerían ser Belice Rojo, una cerámica utilitaria común en el Distrito del Cayo. Varios autores han planteado que una extensa red de interacción unía el norte y oeste de Belice con el occidente de Honduras, incluyendo sitios no mayas en los que se producían las Uluá-Yojoá Policromas (Beaudry-Corbett et al., 1993; Hirth 1988; Joyce 1988; Sheptak 1987; Urban 1993). Podría ser que Pusilhá sirviera de conducto para el intercambio de ideas cerámicas entre todas estas regiones.

Sin embargo, debe subrayarse que los datos cerámicos del distrito de Toledo son bastante limitados. Ninguno de los proyectos que se han desarrollado en Pusilhá, Nimlipunit, Uxbenka, o dentro de las Montañas Mayas, cuentan con descripciones publicadas de su alfarería. Con la excepción de Lubaantún, donde Hammond (1975) definió 14 tipos para una sola fase del Clásico Tardío, no se han publicado datos de tipología. En realidad, las regiones más cercanas de las que hay disponibles datos diacrónicos cerámicos, son el sudeste de El Petén (Laporte 1995) y el distrito de Stann Creek (Graham 1995). En consecuencia, uno de los objetivos principales del PUSAP es desarrollar la primera cronología cerámica multifase de un sitio del sur de Belice.

Pusilhá como ejemplo del modelo dinámico de formación y fragmentación de un estado.

En base a éstos y otros datos, Marcus (1992, 1994) describe la trayectoria política de Copán, Quiriguá y Pusilhá en términos del modelo dinámico. De acuerdo con su reconstrucción, Pusilhá comenzó como la capital independiente de una "provincia", equivalente al "reino" de Hammond (1975) y a la "región sur de Belice" de Leventhal (1990). Ella sugiere que durante los reinados de los Gobernantes 11 y 12 de Copán (578-695 d.C.), tanto Pusilhá como Quiriguá estaban incorporadas al expansionista estado de Copán. La evidencia de intercambio de cerámicas y de la introducción de estilos desde la periferia sudeste durante este período, se condicen con cierto nivel de interacción económica con el núcleo de Copán. En el 738 d.C., el Gobernante 13 (Waxaklajun-Ubah-K’awil) de Copán fue capturado y decapitado por K’ak’ Tiliw ("Cielo de Cauac"), un señor de Quiriguá, y la provincia de Quiriguá recobró su independencia. Presumiblemente Pusilhá también reafirmó su independencia más o menos para la misma época. Dadas las similitudes entre los glifos-emblema de Pusilhá y Quiriguá, es posible que las dos provincias se hubieran unido en algún tipo de alianza. Pero en el lapso de pocas décadas, la línea dinástica de Pusilhá se extinguió, y la capital provincial fue trasladada a Lubaantún (Hammond 1975). El carácter cíclico de estos eventos –inicios de la independencia (antes del 600 d.C. más o menos), incorporación al núcleo de un estado expansionista (durante el siglo 7), y la recuperación de la independencia de la provincia (durante los inicios del siglo 8)– ha sido propuesto por Marcus (1992, 1994) como un ejemplo de su modelo dinámico. Haciéndonos eco de Hammond (1975), también proponemos una etapa final para esta secuencia: el aparente final de la dinastía de Pusilhá y el traslado de la capital provincial a Lubaantún. Los efectos económicos de todos estos eventos políticos, sin embargo, quedan por ser estudiados.

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