Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Travis W. Stanton
 

Proyecto Santa Bárbara, Yucatán, México

Introducción

Santa Bárbara, que está clasificada como 15Qf(9)12 en el Atlas Arqueológico del Estado de Yucatán (Garza T. y Kurjack, 1980), es un sitio de Rango 3 situado en la planicie costera noroccidental de Yucatán (Figura 1). Las investigaciones arqueológicas del sitio se iniciaron a fines de abril del año 2001, con la intención de explorar la relación entre la producción cerámica y los sistemas de distribución, al igual que las cambiantes relaciones políticas entre los sitios del noroeste de la región Puuc. El trabajo de campo realizado durante la temporada 2001 consistió en la documentación de los monumentos de piedra, el mapeo del centro del sitio, y en una intensa recolección de superficie. Con la ayuda de los miembros del Proyecto Regional de Economía Pakbeh (PREP, Pakbech Regional Economy Project) y trabajadores del pueblo de Paraíso, estos tres objetivos pudieron cumplirse para principios de junio.

El sitio de Santa Bárbara, ubicado en el ejido de Paraíso, está situado en la seca planicie costera del noroccidente de Yucatán. Esta zona de la península se caracteriza por ser una planicie cárstica llena de hoyos con un nivel hidrostático muy superficial (véase Wilson, 1980). La temporada más intensa de lluvias tiene lugar de julio a agosto (entre el 85 y el 90 por ciento de las precipitaciones anuales se producen entre mayo y septiembre), mientras que los meses más calurosos y secos son los de marzo y abril (Back y Hanshaw, 1976). Dado que esta área de la península recibe menos lluvias que otras regiones y que los suelos son extremadamente delgados, no se considera que la planicie costera del noroeste haya sido muy productiva para la antigua agricultura (Beach, 1998; Vlcek et al., 1978). En realidad, aunque todavía se practica la agricultura de milpa en el sitio, algunos intentos recientes de cultivar cocos y cítricos, que se realizaron en los últimos 20 años, no prosperaron.

Caracterizado por su arquitectura estilo Puuc y una gran cantidad de monumentos de piedra labrada, Santa Bárbara llamó la atención de los saqueadores que trabajaban en la región de Maxcanú a fines de la década de 1960 y durante la década de 1970. Hoy en día, todas las estructuras abovedadas muestran evidencias de saqueo, y prácticamente no había un solo monumento labrado que quedara en su lugar para cuando el sitio fue registrado por los arqueólogos. Afortunadamente, muchos monumentos labrados fueron protegidos de estas actividades de saqueo por las gentes de Paraíso, quienes llaman al sitio Ka Kap y a la hacienda abandonada cerca del sitio, Santa Bárbara. Las entrevistas mantenidas con varias personas del pueblo revelaron que muchos de los monumentos habían sido trasladados a la iglesia de Paraíso durante las primeras décadas del siglo 20. No fue posible determinar el año exacto en que dicha actividad tuvo lugar, o las razones subyacentes que llevaron a estos hechos. Empero, monumentos entre los que se encontraban columas talladas, capiteles jeroglíficos, y elementos decorativos de fachadas estilo Puuc, terminaron cementadas dentro de la iglesia. En el transcurso de las actividades de saqueo más recientes, otros tres monumentos y varios elementos de la fachada estilo Puuc fueron retirados del sitio y fijados dentro de la iglesia. Entre ellos se cuentan dos columnas talladas y una estela tallada o jamba. Según lo que informan los trabajadores, los saqueadores pagaron a varias personas del pueblo para que ayudaran en las excavaciones. Otros, preocupados por estos saqueos, se pusieron en contacto con funcionarios del gobierno y fueron autorizados a trasladar a la iglesia los monumentos que quedaban. Si bien no se sabe cuántos monumentos se llevaron los saqueadores del sitio, los informes indican que fueron muchos. Es interesante el hecho de que en 1998, miembros del PREP encontraron una columna tallada en la hacienda de Kochol. Es de estilo similar a dos columnas con cautivos burdamente talladas de Paraíso. Si bien el pueblo de Kochol está situado en el sitio de Chunchucmil (aproximadamente 15 km al sudoeste de Santa Bárbara), los informantes locales de ambas comunidades indican que éste surgió a partir de Santa Bárbara.

El sitio fue registrado por primera vez por los arqueólogos durante los estudios para el Atlas, en la década de 1970 (Garza T. y Kurjack, 1980). Ian Graham (comunicación personal, 2001) y Eric von Euw visitaron a continuación la iglesia de Paraíso durante mediados de la década de 1970, para dibujar los monumentos de piedra tallada del sitio. Esos dibujos nunca fueron publicados, pero están en los archivos del Museo Peabody en la Universidad de Harvard. Karl Mayer (1981, 1982, 1999) visitó el sitio varias veces durante las décadas de 1970, 1980 y 1990, para documentar los monumentos labrados. Este trabajo llevó a que se publicaran las fotografías de varios de los monumentos tallados que se encuentran en la iglesia, la fachada de la Estructura S2W1-1-sub-1, y fragmentos de pinturas murales del recinto interior de la Estructura S2W1-1-sub-1. Los murales se descubrieron durante la visita que realizó Mayer (1999) al sitio, en 1978, pero para 1998 ya estaban totalmente erosionados. A partir de las fotografías publicadas, no es posible distinguir los elementos pictóricos de los murales.

Este proyecto es el primer estudio sistemático de Santa Bárbara y tuvo su génesis durante el verano del año 2000. Mientras trabajaban en el sitio de Chunchucmil durante la temporada de campo 2000, varios miembros del PREP hicieron un reconocimiento de Santa Bárbara. El centro del sitio estaba prácticamente limpio de vegetación, haciendo que los elementos en la superficie resultaran fácilmente visibles.

En el transcurso de dos visitas al sitio, se notó una abundante dispersión de material cerámico en la superficie. A partir de nuestra experiencia en Chunchucmil, donde el material cerámico que se encuentra en contextos de superficie es muy escaso, consideramos que la presencia de este material era poco común. Además de la clara visibilidad de los contextos de superficie, parecería que son tres los factores por los cuales se da esta diferencia de dispersión superficial entre los dos sitios. En primer lugar, las cerámicas de Santa Bárbara pueden ser de una fabricación mejor y/o haber sufrido menos desgaste natural que la mayoría del material cerámico de Chunchucmil. Chunchucmil tiene su época de esplendor durante el Clásico Temprano (Ardren, 2000; Stanton, 2000a). Aunque muchas cerámicas de las tierras bajas del norte eran bien fabricadas durante este período, la tecnología de fabricación de cerámicas cambió durante la última parte del Clásico Temprano o comienzos del Clásico Tardío (véase Ball, 1979; Bey, Peraza L. y Ringle, 1992; Boucher, 1992; Dunning y Kowalski, 1994:67; Gifford, 1976:328; Robles C., 1998; Smyth, 1998). Las innovaciones en cuanto a la composición de las pastas y a las técnicas de cocción revolucionaron la producción cerámica, y los objetos hechos con pizarra predominaron en los conjuntos cerámicos del Clásico Tardío y Terminal. El trabajo realizado en Chunchucmil durante la temporada de campo 2001, indicó que las pocas áreas donde hubo una abundante dispersión de material cerámico en superficie fue cerca de plataformas del Clásico Tardío/Terminal, donde predominan los conjuntos de alfarería de pizarra. Parecería que la combinación de una fecha de producción más tardía con mejores técnicas de manufactura, ayudan a que se preserven los conjuntos del Clásico Tardío/Terminal en mayor medida que los conjuntos del Clásico Temprano, como los encontrados en Chunchucmil y Tzemé. Segundo, la actividad de los topos en Santa Bárbara puede ser la causante de un movimiento más intenso de las cerámicas enterradas hacia los contextos de superficie. Aunque los suelos de Santa Bárbara son muy delgados, parecen ser ligeramente más profundos que los que encontramos en Chunchucmil, que están más cerca de la costa. Los topos parecen tener preferencia por esta leve diferencia de micro-medio ambiente, y se los encuentra en mayor número en Santa Bárbara. Tercero, las actividades de saqueo sacaron a la superficie muchas cerámicas bien preservadas. Los saqueadores buscaron estructuras estilo Puuc bien construídas. El patrón típico, una vez localizado el recinto abovedado, residía en excavar agujeros de uno a dos metros de diámetro a intervalos de pocos metros. Algunos informantes de Paraíso que habían trabajado para saqueadores indicaron que el objetivo principal era excavar debajo de los pisos para encontrar entierros. Durante este proceso, las depositaciones en los pisos, que por lo general estaban en estado fragmentario, quedaban diseminadas al azar por la superficie de la estructura. De vez en cuando, los saqueadores rompían o dejaban de lado alguna vasija recuperada de un enterratorio. Algunas de estas vasijas en estado fragmentario, pero completas, pudieron recuperarse en contextos de ese tipo.

Si bien la investigación en Chunchucmil está centrada en el estudio de la economía regional de esta zona de la península, los estudios de la producción cerámica y su distribución por un área extensa del sitio se han visto obstaculizados por la falta de cerámicas de superficie y la necesidad de realizar grandes excavaciones horizontales. En base a trabajos previos de Stanton, se han construído varios modelos de producción y distribución cerámica (Stanton, 2000b; Stanton et al., en prensa), pero fue difícil ponerlos a prueba en Chunchucmil, puesto que los datos se habían recuperado de un número limitado de contextos. Nos planteamos la hipótesis de que la producción de cerámica y los sistemas de distribución de los sitios podían sufrir impactos diferentes como consecuencia de las relaciones sociopolíticas entre facciones de un sitio o entre sitios. Santa Bárbara representaba un ambiente ideal para poner a prueba estos modelos. Primero, tomando en cuenta la presencia de grandes cantidades de material cerámico en contextos de superficie, por todo el centro del sitio, Santa Bárbara podía darnos la oportunidad de reunir una gran cantidad de datos cerámicos en un corto período de tiempo. Segundo, las indicaciones en superficie sugerían fuertemente que Santa Bárbara había estado ocupada primitivamente durante el Clásico Tardío/Terminal, una época de grandes cambios sociopolíticos en el occidente de Yucatán y más allá. Nuestra investigación en Chunchucmil sugiere cambios masivos de modelos de asentamiento y cultura material durante la transición del Clásico Temprano al Clásico Tardío. Los grupos domésticos rodeados por muros de albarrada parecen haber sido abandonados en este momento, para ser reemplazados por grandes plataformas con arquitectura estilo Puuc y cerámicas Cehpech. Chunchucmil incluso puede haber experimentado una pérdida de población para esa época, aunque es difícil determinar cifras de ese tipo. En las Montañas Puuc hacia el oeste y sudoeste, grandes centros como Uxmal y Kabáh experimentaron un crecimiento sin precedentes. Algunos eruditos inclusive han planteado que Uxmal fue la capital de un estado regional Puuc, en base a su inmenso tamaño, su arquitectura, su historia textual y su iconografía (Dunning y Kowalski, 1994; Schele y Freidel, 1990). Teniendo en cuenta la influencia del estilo Puuc en Santa Bárbara, junto con el asentamiento masivo y los cambios en la cultura material de Chunchucmil, una ciudad muy extensa ubicada a sólo 15 km hacia el sudoeste, Santa Bárbara representaba un entorno ideal para estudiar el impacto de las turbulencias sociopolíticas sobre las economías cerámicas (véase también Foias y Bishop, 1997). Tercero, la epigrafía y la iconografía de Santa Bárbara podían aportar pistas sobre la naturaleza de la interacción de las élites entre sitios. Aunque la búsqueda de los antiguos significados del estilo son dificultosas (por ejemplo, Carr, 1995; Conkey y Hastorf, 1990), las similitudes y diferencias iconográficas entre monumentos del mismo sitio o de sitios diferentes, pueden arrojar claves sobre la ’propaganda’ regional. Lo que es aún más importante, se sabe que los textos epigráficos de las tierras bajas mayas a veces contienen datos referidos a las relaciones intra e intersitio entre individuos de la élite (Schele y Mathews, 1991). Siendo que Santa Bárbara es rica en estos materiales, como también lo son los sitios Puuc contemporáneos del oeste y del sudeste, entre los cuales se encuentran Oxkintok, Yaxcopoil, Uxmal, y Kabáh, la posibilidad de comparar los datos cerámicos con este tipo de evidencia de interacción sociopolítica resultaba favorable.

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