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Relevamiento Arqueológico en la Costa de la Chontalpa en Oaxaca, México
Alfarería Diagnóstica
Los fragmentos de vasijas cerámicas constituyen la principal categoría de artefactos. Recolectamos 5,598 tepalcates durante el relevamiento y las excavaciones. Éstos representan un mínimo de 2,133 vasijas, en base a la diferenciación en la combinación de atributos, tales como la pasta, el tratamiento de la superficie y la decoración, al igual que la forma de las vasijas. Por lo general las cerámicas están marcadamente fragmentadas y erosionadas, de manera que no nos fue posible establecer la apariencia completa de ninguna vasija.
Casi todas las vasijas parecen haber sido producidas con una arcilla del lugar que toma una coloración del marrón al anaranjado con la oxidación, o un color gris en condiciones de una cocción reductiva. La pasta burda marrón-anaranjada se usó principalmente para las ollas, los comales, y los grandes cuencos, en tanto que las cerámicas marrones-anaranjadas finas y las cerámicas grises se usaron en forma predominante para cuencos. Una pasta cerámica prominente es una pasta muy fina, blanca, tipo caolín, que apareció en pequeñas cantidades en los sitios RH01, RH12 alrededor de Huamelula, y en RH07, RH08, y RH09 más al sur. Según los informes, esta cerámica es muy frecuente en el sur del Istmo de Tehuantepec durante los períodos Formativo y hasta el Posclásico Temprano (Zeitlin y Zeitlin 1990, Zeitlin 1993), y puede haber sido importada al área de estudio del PARH desde aquellos centros de producción del istmo.
Muchos de los engobes y pinturas de las vasijas pueden haber desaparecido en el suelo. Nuestro inventario de decoración en la alfarería es muy reducido y por lo tanto carecemos de indicadores estilísticos que nos permitan hacer una distinción cronológica para la mayoría de los tiestos. Las decoraciones incisas diagnósticas son muy poco comunes (Figura 4). Sin embargo, algunos tipos de recipientes y sus atributos son diagnósticos y muestran similitudes con estilos de alfarería de áreas del exterior: así, estos índices nos permiten determinar una posición cronológica aproximada de los sitios y elementos asociados. El elemento diagnóstico más frecuente es la presencia de patas de apoyo de lo que presumiblemente serían vasijas trípodes. No he podido identificar ningún modelo cerámico que indique una ocupación en el período Formativo en el área del PARH. Los artefactos diagnósticos reflejan ocupaciones de los períodos Clásico, Posclásico, y Colonial.
La alfarería conocida como Talun grabada constituye uno de los estilos cerámicos más diagnósticos de la Chontalpa costera de Oaxaca. Brockington definió este tipo sobre la base de escenas figurativas complejas y de escenas de glifos y elementos producidos por moldes, modelado y grabado. Las cerámicas Talun grabadas parecen tener un fechamiento firme para el período Clásico Tardío en la costa de Oaxaca (Brockington 1966), y se asemejan a las vasijas que exhiben una decoración similar del período Clásico de la Costa del Golfo y las tierras bajas mayas occidentales (véase Winning y Gutiérrez Solana 1996). En RH01 Huamelula - Barrio La Soledad, hallamos un pequeño fragmento y registramos otro fragmento en la colección del Museo Chontal (Centro Coordinador Indigenista) de Huamelula (Figura 4a y Figura 5, abajo). Brockington y Long (1974), al igual que Urcid (1993), han sugerido que la distribución de este tipo de recipientes puede haber coincidido con la inmigración de los chontales de Tabasco hacia el sudeste de Oaxaca.

Sin embargo, el maya-chontal de Tabasco y el chontal de Oaxaca son dos idiomas que no guardan relación entre sí, y el origen y curso de la migración chontal oaxaqueña sigue siendo un enigma (véase Turner y Turner 1971, Winter 1986). Como el número total de vasijas Talun grabadas es pequeño y su distribución se ha visto ampliamente dispersa en el ámbito multiétnico del sur de Oaxaca, yo sería prudente a la hora de relacionar este estilo de vasija exclusivamente con los chontales migrantes. Sin embargo, la migración chontal puede haber acompañado o seguido una interacción generalmente cercana entre el sur de Oaxaca y las culturas de la Costa del Golfo y las tierras bajas mayas de occidente durante el Clásico Tardío, según lo ilustra la distribución de los rasgos estilísticos e iconográficos compartidos. Como se muestra más abajo, los distintos rasgos de esculturas transportables de piedra y obsidiana indican, también, un intercambio de bienes económicos e ideológicos que relacionaban la costa del Golfo con la costa del Pacífico del sur de México y Guatemala durante el período Clásico Tardío.4

Los patas-soportes de cerámicas se encuentran por lo general en los cuencos cónicos (Figura 6, arriba); se conocen recipientes similares de los períodos Clásico Temprano y Clásico Tardío del área del norte de Yucatán (véase Vallo 2000), del sur del Istmo de Tehuantepec (véase Wallrath 1967) y de la parte central de la costa oaxaqueña en Sipolite y Bocana Copalita (Brockington 1966; Joyce, comunicación personal, Universidad de Boulder, Colorado, 2002). Brockington y Long (1974) también consideraron una posible datación del Posclásico Temprano (900-1200 d.C.) para esas patas-soporte que encontraran en la costa de Oaxaca.

Los soportes cónicos cortos y los soportes cortos de efigies parecen ser de los períodos Clásico Temprano a Clásico Tardío (300-900 d.C.), aunque Brockington y Long (1974) también sugieren un fechamiento del Posclásico Temprano para algunos de ellos (Figura 7, arriba). Los soportes cónicos largos y los soportes largos de efigies se asocian por lo general con el período Posclásico Tardío. Se encuentran presentes en los sitios de RH01, RH02, RH03, y RH04 alrededor de Huamelula, al igual que en RH07, RH08 y RH09 más al sur de la planicie costera (Figura 8, abajo). Las vasijas bicromáticas rojo sobre crema o las pinturas polícromas estilo códice de las vasijas relacionadas con los mixtecas son muy poco habituales en el área del PARH; si bien Brockington y Long (1974) reportaron vasijas de ese tipo en Hualakgoce, el estudio del PARH no detectó ni un sólo fragmento de ninguno de los dos tipos. Sin embargo, en el Museo Chontal de Huamelula hay un fragmento de soporte polícromo pintado según el estilo códice de la Mixteca-Puebla.

Las vasijas vidriadas y hechas con torno son diagnósticas de la alfarería posterior a la conquista, pero en los sitios del PARH sólo han aparecido en frecuencias bajas. Según parece, buena parte de la alfarería colonial puede haber tenido sus bases en la tradición cerámica del Posclásico Tardío, especialmente las vasijas de cerámica burda. No hace mucho, unos niños en edad escolar hallaron en RH01 Huamelula-La Soledad, una amplia variedad de figurillas de barro (Figura 9, abajo), además de las figurillas encontradas durante los estudios del PARH, pero aún deben ser examinadas en busca de similitudes estilísticas con otras regiones.

Los hallazgos previos hechos en superficie cerca del campo de juego de pelota produjeron dos de las llamadas hachas, y una cabeza clava de piedra (Figura 10, abajo). También se informó sobre un fragmento de yugo de piedra de Huamelula. Estas esculturas de piedra están consideradas como un conjunto característico de la parafernalia ritual de los juegos de pelota, tanto en la Costa del Golfo como en la costa guatemalteca del Pacífico (véase Wilkerson 1991; Parsons 1991). En el río Huamelula, este complejo se encuentra en los sitios de Huamelula, Hualampamo y Hualakgoce, además de dos hachas de San Vicente Mazatlán unos 40 km más hacia el este. Durante el período Clásico Tardío, estas comunidades costeras comenzaron a practicar este culto panregional que conectaba a la Costa del Golfo, a través del Istmo de Tehuantepec, con la costa guatemalteca del Pacífico que Parsons (1978) describió como "las tierras bajas costeras de la periferia" (véase también Zeitlin 1993). Los asentamientos de Hualampamo y Hualakgoce en los cuales Brockington también reportó la presencia del complejo hacha-yugo, al igual que Huamelula, parecen haber florecido todos ellos como centros regionales secundarios durante este período.

Nota Final
- El PARH recolectó 282 fragmentos de obsidiana durante el relevamiento y las excavaciones. Una muestra de 33 fragmentos negros y gris claro fueron enviados al Reactor de Investigaciones de la Universidad de Missouri (MURR) para un análisis abreviado por activación neutrónica, a fin de determinar sus orígenes volcánicos. Este análisis, financiado gracias al gentil apoyo de una beca subsidiaria de la National Science Foundation, permitirá una comparación entre las importaciones de obsidiana en el Istmo de Tehuantepec (véase Zeitlin 1982) y los sitios de la costa occidental de Oaxaca (véase Joyce et al. 1995).
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