Isla Agaltepec: Ocupaciones Posclásicas en las Montañas de Tuxtla, Veracruz, México
Estudio de Superficie y Análisis de Artefactos
Se continúa el análisis profundo de material de la Isla Agaltepec, No obstante, pueden hacerse aquí varias observaciones en general. Los datos disponibles sugieren una ocupación Posclásica de la isla (1000-1521 d.C.). Es más, estos hallazgos preliminares indican que diferentes porciones de la isla pueden reflejar episodios ocupacionales diferentes, quizás fases más tempranas y más tardías del Posclásico. Finalmente, patrones en los datos espaciales pueden ser usados para inferir diferencias funcionales entre las tres áreas investigadas.
Se obtuvieron doscientos cuarenta y cuatro colecciones sistemáticas a lo largo de la isla, generando un total de 4321 artefactos que pesaron casi 23 kilogramos. La alfarería es el contribuyente más grande a estas figuras (Tabla 1, mostrada abajo), con un componente menor de líticas de percusión (Tabla 2, Tabla 3).
Tabla 1. Datos de cerámicas de las áreas de estudio en la Isla Agaltepec.
| Área |
Total Fragmentos |
Peso de Fragmentos en Gramos |
Avg. Gramos por Fragmento |
Colecciones por Área |
Colecciones con Fragmentos |
% Colecciones con Fragmentos |
Fragmentos por Colecciones |
| A |
1250 |
6636.5 |
5.3 |
56 |
48 |
85.7 |
22.3 |
| B |
594 |
3660.4 |
6.2 |
106 |
60 |
56.6 |
5.6 |
| C |
2385 |
12613.0 |
5.2 |
82 |
66 |
80.5 |
29.1 |
| Total |
4229 |
22909.9 |
5.4 |
244 |
174 |
71.3 |
17.3 |
Tabla 2. Obsidiana por color de las áreas de estudio en la Isla Agaltepec.
| Área |
Claro/Gris |
Verde |
Negro |
Total |
| N |
% |
N |
% |
N |
% |
| A |
17 |
62.96 |
3 |
11.10 |
7 |
25.93 |
27 |
| B |
4 |
40.00 |
2 |
20.00 |
4 |
40.00 |
10 |
| C |
33 |
61.11 |
1 |
1.85 |
20 |
37.04 |
54 |
| Total |
54 |
59.34 |
6 |
6.59 |
31 |
34.07 |
91 |
Tabla 3. Obsidiana por porción de cuchilla de las áreas de estudio en la Isla Agaltepec.
| Área |
Distal |
Medial |
Plataforma |
Sin Identificar |
Total |
| Pulida |
Sin Pulir |
| A |
4 |
16 |
7 |
0 |
0 |
27 |
| B |
0 |
6 |
0 |
0 |
4 |
10 |
| C |
5 |
24 |
11 |
2 |
12 |
54 |
| Total |
9 |
46 |
18 |
2 |
16 |
91 |
Todos los artefactos de lítica de percusión se hicieron de obsidiana. Se recobraron noventa y un fragmentos de cuchilla, también localizamos una sola punta de proyectil. Aunque el Tuxtlas es una región volcánica, no se han identificado depósitos de obsidiana locales; así que toda esta materia prima fue importada. El análisis por activación instrumental de neutrón de cuchillas obsidianas a lo largo de las tierras bajas del Golfo sitúa una fuerte correspondencia entre el color y la fuente de material crudo: claro/gris suave de Pico de Orizaba; verdePachuca; y negroZaragoza (Heller y Stark 1998; Santley et al. 2001; Stark et al. 1992).
La tecnología de la producción de cuchillas también proporciona un índice temporal. Las investigaciones sugieren que el tallado de las plataformas está asociado con la producción de obsidianas del Período Posclásico a lo largo de las tierras bajas del Golfo (Heller 2001:164; Heller y Stark 1998; cf. Santley et al. 1986). Es más, la asociación de plataformas terrestres en cuchillas de obsidiana claras (Orizaba) puede estar enlazado particularmente a la última mitad del período Posclásico (por ejemplo Heller y Stark 1998:122; Stark et al. 1992:226).
El estudio también recuperó dos fragmentos metate. En contraste con la obsidiana, el basalto es abundante localmente y ambos artefactos de piedra tallada fueron aparentemente hechos de este material local.
Artefactos del Área A:
Se recuperaron más de 1250 artefactos del Área A. La distribución global de este material revela una zona central relativamente libre de estos restos con un aumento en la densidad de artefactos hacia el borde del sudoeste del complejo (Figura 5). Esta concentración se sitúa en el borde exterior del complejo del patio y probablemente refleja el mantenimiento del espacio interior de la plaza con vertederos a lo largo del perímetro externo.
Nuestra valoración inicial de los artefactos sugieren que el Área A estaba ocupada durante las últimas porciones del Posclásico. Por ejemplo, se recuperaron 27 fragmentos de cuchillas obsidiana de la superficie y 63% de estos fragmentos de cuchillas obsidiana son claros o grises suaves (Tabla 2). Es más, el 100% (7/7) de las plataformas de cuchillas del Área A muestran tallado (Tabla 3). Por el contrario, el tallado de plataformas estaba raramente presente en las cuchillas de obsidiana recobradas durante el Estudio Regional de Tuxtlas (por ejemplo, Santley y Arnold 1996).

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Las cerámicas del Área A eran también distintas de los tipos anteriormente identificados en la región de Tuxtlas (por ejemplo, Pool 1995). Los motivos de las cerámicas incluyen avian y diseños grecos geométricos cortados en el exterior de la pasta de la alfarería naranja o gris, a menudo con engobes marrones o lavado (Figura 6, mostrada arriba, y Figura 7, mostrada abajo). La pasta de estas piezas sugiere una manufactura local. Otras decoraciones incluyen círculos cortados en el interior de las vasijas, cubiertas con un engobe rojo (Figura 8, mostrada abajo). Las formas de las vasijas consisten en ollas abiertas y jarras con orificios limitados. Se recuperó un fragmento de Texcoco moldeado y también un diagnóstico del Posclásico del Medio a Tardío (también vea artefactos del Área B).

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Artefactos del Área B:
Se hicieron un total de 106 colecciones del Área B. A pesar de tener la mayoría de las colecciones de las tres áreas, la superficie global de las densidades superficiales totales del artefacto son bajas en comparación al resto de la Isla de Agaltepec (Figura 9). Por ejemplo, solamente el 56.6% de las colecciones del Área B contenían cerámicas, en comparación a valores de 85.7% y 80.5% para las Áreas A y C, respectivamente (Tabla 1). Además, las colecciones del Área B tienen un promedio de sólo 5.6 de fragmentos por unidad (spu), comparado a los promedios de 22.3 spu y 29.0 spu para las Áreas A y C, respectivamente.
Hay algunas indicaciones, sin embargo, que las densidades comparativamente más bajas dentro del Área B no son necesariamente representativas de depósitos de sub-superficie. Por ejemplo, colecciones hechas en el área de una caída de árbol en la zona norte del Área B generó algunas de las densidades superficiales mas altas de artefactos encontrados en las colecciones (17 fragmentos/sq m), indicando cavidades saludables de material de sub-superficies. Parecería que, por lo menos en algunos casos, las densidades superficiales bajas de artefactos dentro del Área B pueden ser una función de cubiertas terrestres, visibilidad, y modificaciones del terreno.
Los artefactos del Área B, más que cualquier otra porción de la Isla de Agaltepec, sugieren un contexto residencial. Por ejemplo, se recuperaron en esta área ambos fragmentos, metate y malacates no decorados. Es notable el hecho de que los fragmentos de la superficie en el Área B son generalmente más grandes que esos en las otras dos áreas: Las cerámicas del Área B tienen un promedio de 6.2 gr/fragmentos mientras que las cerámicas del Área A y C cada una tiene un promedio de 5.3 gr/fragmentos (Tabla 1). Esta diferencia es en el orden del 20% y sugiere que los artefactos en el Área B pudieron haber estado expuestos a procesos de formación diferente en comparación a otras porciones de la isla.

Aunque relativamente dispersos, los artefactos de cerámica del Área B también sugieren una ocupación tardía Posclásica. Además de un segundo fragmento de Texcoco moldeado, la alfarería continúa exhibiendo el patrón de motivos avian en una pasta naranja o gris cubierta con un engobe marrón (Figura 10, mostrada arriba, y Figura 11, mostrada abajo). Es tentador, por lo tanto, asociar la ocupación del Área B con la construcción y el uso del complejo de la plaza en el Área A.

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Se recuperaron 10 fragmentos de cuchillas obsidiana del Área B (Tabla 2). Este número es notable, dado que casi dos veces de las colecciones fueron hechas en el Área B comparadas al Área A, pero todavía solo se recuperó una tercera parte del número de artefactos de lítica de percusión. Desafortunadamente, las estadísticas comparativas no son particularmente significativas con cuentas así de bajas. Interesantemente, ninguna de los fragmentos de cuchillas de obsidiana del Área B incluye plataformas, mientras que alrededor del 25% de la obsidiana de las colecciones del Área A y C exhiben plataformas (Tabla 3). Esta por verse si esta diferencia refleja muestras simples raras o soporta una diferencia funcional para el Área B.
Artefactos del Área C:
Se obtuvieron un total de 82 colecciones de superficies sistemáticas del Área C; a como se mencionó arriba, justo más del 80% de estas colecciones recobraron alfarería. Se distribuyeron fragmentos de superficie a lo largo de todo el Complejo Valenzuela con densidades altas ocurriendo en dos áreas (Figura 12). Primero, las frecuencias que excedieron 100 spu se encontraron en el lado este del recinto, asociado con la pirámide grande C-1. También se recuperaron concentraciones comparables de materiales al lado oeste, pero en este caso las colecciones solo vinieron del complejo de afuera.
Las cerámicas de las superficies generalmente difirieron de esas recuperadas en las otras dos áreas de la isla. Por ejemplo, se recuperó un fragmento grande de una jarra tosca anaranjada pintada de rojo (Figura 13, mostrado abajo). Jarras comparables han sido documentadas para la ocupación Clásica Tardía en la región; de hecho se reportó una muestra actualmente en el Museo de Tuxtlas en Santiago, que contenía un entierro. Valenzuela (1937, 1945) reportó varios entierros en sus exploraciones en el Área C, pero ninguna de estas se recobraron de las jarras grandes.

Otros ejemplos de cerámicas de superficie incluyen un fragmento cortado hecho de una pasta gris media y una jarra barnizada, con un engobe marrón sobre una pasta naranja (Figura 14, mostrada abajo). De nuevo, estos fragmentos caerían fácilmente dentro del repertorio cerámico del conocido Clásico Tardío recobrado en otra parte en Tuxtlas. Estos fragmentos están actualmente atribuidos al Posclásico basado en el ensamblaje asociado de obsidiana.

Se recuperaron cincuenta y cinco artefactos de lítica de percusión en el Área C; una sola punta de proyectil de obsidiana y 54 fragmentos de cuchilla de obsidiana. De estos fragmentos de cuchilla, el Área C contiene proporciones comparables de material claro/gris con el Área A (61% vs. 63%), pero la presencia de obsidiana negra y verde difiere (Tabla 2). El Área C tiene mucho menos obsidiana verde comparada al Área A (2% vs. 11%) y más obsidiana negra (37% vs. 26%). Es más, justo bajo 85% (11/13) de las plataformas del Área C exhiben tallado, comparada a el 100% del valor del Área A (Tabla 3). Mientras menos sea la cantidad de obsidiana verde, más alta es la proporción de obsidiana negra, y baja la presencia de tallado de plataformas sugiere que el Complejo Valenzuela data de una porción más temprana del Posclásico que el Área A.
Los trabajos de campo anteriores en el Tuxtlas encontraron dificultades en la identificación del Posclásico, particularmente en restos del Posclásico Temprano (Santley y Arnold 1996). Si la valoración cronológica de la Isla Agaltepec es correcta, entonces pudo haber habido considerable remanente en la tradición cerámica regional del Clásico Tardío a las porciones iniciales del Posclásico. Así, la tecnología obsidiana puede proporcionar un índice sensible más temporal que la alfarería, per se. Las investigaciones futuras pueden ayudarán a aclarar esta posibilidad.
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