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Etnicidad, Casta, y Gobierno en Mixquiahuala, México
Prácticas de Poner Nombres
Los patrones de poner nombres en Mixquiahuala cambiaron marcadamente a lo largo del período estudiado. En los registros náhuatl más antiguos, casi todas las personas tienen un segundo nombre náhuatl y nombres de bautismo españoles. Gran cantidad de hombres tienen nombres de animales, en especial el de Cuixtli, o "halcón", una variante del habitual cuixin, mientras que gran cantidad de mujeres tienen nombres de flores. Una vez que los registros pasan a estar en español, son muy pocos los nombres náhuatl que aparecen, aunque sí hay muchos más nombres otomíes. Hacia fines del siglo diecisiete, pocas mujeres y todavía menos hombres llevan nombres otomíes, y para principios del siglo dieciocho, éstos ya casi han desaparecido. El nombre otomí más común es Deni "flor", que está claramente vinculado con la profusión de nombres florales en los registros náhuatl. Los nombres en otomí, especialmente Deni, aparecen en algunos de los otros padrones de 1718.
A principios del siglo dieciocho, casi la totalidad de los nobles y muchos plebeyos ya están usando apellidos heredados. Algunos de estos apellidos aparecen en fecha tan temprana como fines del siglo dieciséis, aunque todavía no está claro si los mismos fueron pasados a través de la misma familia a lo largo del período intercurrente. Hay muchos nobles que tienen múltiples apellidos, y pueden aparecer en diferentes registros usando uno u otro. Así, Manuel Joseph, hijo de don Agustin de la Cruz y Mendoza y doña Maria de los Reyes Sanchez y Granada, usaban los nombres de la Cruz y Mendoza, de Mendoza, y de los Reyes, en diferentes ocasiones. Las mujeres tienden menos a usar sus apellidos en todo momento, y hasta los nobles que aparecen con apellidos en algunos lugares, pueden verse referidos, en otros, con dos primeros nombres. Las mujeres también usaban una selección más reducida de nombres, siendo en particular "Maria" un nombre mucho más común que ningún nombre de hombre.
Al mismo tiempo, a veces las mujeres heredaban y pasaban a su descendencia nombres independientes de los de sus esposos, como en el ejemplo que ya dimos de Maria Ysabel Ximenez. En algunas familias, parecería que las hijas usaban el apellido de sus madres, y los hijos el de sus padres, como por ejemplo la hermana de Manuel Joseph de Mendoza, Angela de los Reyes. En otras, alguno de los hijos o todos pueden haber usado el nombre de su madre. Esto sugiere que los patrones indígenas en lo que a herencias se refiere, pueden haber sido más bilaterales, aunque puede haber habido un sesgo patrilineal, antes inclusive que se produjera la aculturación a las normas españolas.
Hay un ejemplo concreto de la traducción de un apellido del otomí al español. Miguel Ntzehe, hijo de Juan Ntzehe y Ana Maria, se casó con Chatarina de Aguilar en 1689. Los bautizos de siete de sus hijos quedaron registrados entre 1691 y 1708. Estas anotaciones son reconocibles por el casamiento de Miguel y Catharina, ambos nombres de bautismo poco comunes, y no por sus apellidos. Miguel usa variantes ortográficas de Ntzehe en cuatro ocasiones, Martin sólo en una, de la Cruz sólo en una, y Benido sólo en una. Catharina, o Catherina, usa tres veces de Aguilar, tres veces Maria, y una sóla vez Angela. La razón para Martin y de la Cruz sigue sin estar clara, pero Benido, o Venido, es una traducción directa de Tzehe, que parece derivar de la raíz otomí de "llegar". La N- o En- antes de Tzehe y muchos otros nombres otomíes, es un prefijo común en los nombres personales. Otra pareja de Tecpatepec, Joseph Venido y Monica Juana, aparecían en las listas del padrón de 1718. Usaron una ordenación similar de nombres en el transcurso de doce bautismos ocurridos entre 1674 y 1700: Joseph Tzehe o Ntzehe, Monica Maria o Deni.
Otro posible caso de traducción es el que presenta Nicolas de Aguilar, hijo de Diego Ntzini y Juana Maria, quien se casó con Magdalena de Torres en 1690. Para este casamiento usó el nombre Ntzini; en todos los registros subsiguientes hasta su entierro en 1708, usó de Aguilar. En tanto que de Aguilar no es un nombre español poco común, no deja de ser provocador tomar en cuenta su raíz, águila, que es nxöni (Urbano 1990, Wallis 1956 -nótese que mis transcripciones y la variable ortografía sacerdotal hacen que las vocales otomíes resulten más difíciles de interpretar que lo usual). Xini y Enxini parecieran ser otras variantes ortográficas del mismo nombre. Antonio de Aguilar y Melchora María bautizaron tres hijos entre 1682 y 1688; en dos de las anotaciones él es llamado Nxöni (la vocal en realidad está escrita con un carácter que no es posible reproducir en este teclado, pero que se sabe es equivalente a esta escritura moderna).
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