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El Refugio Rocoso de el Gigante: Mesoamérica Arcaica y las Transiciones Hacia la Vida en Asentamientos
Excavaciones en el Sitio de El Gigante
En el año 2000, se cavaron dos unidades de prueba adyacentes de 1 x 1 metros, las unidades 1 y 2. La segunda temporada de excavación tuvo lugar entre octubre y diciembre del 2001, y fue mucho más extensa, con un agregado de 17 unidades que completó un total de 19 (véase la Figura 2).
Los pozos originales fueron abiertos en un área con la menor indicación posible de perturbaciones, y tan próxima a una de las unidades de 1994 como fue posible (Lara-Hasemann, 2000; Hasemann, 1996). Esta ubicación nos dio alguna idea sobre la estratigrafía general con la que habríamos de encontrarnos, y nos permitió cavar niveles estratigráficos no arbitrarios, manteniendo un control estricto de proveniencias. En cada estrato litoestratigráfico, se cavaron 5 cm de niveles arqueoestratigráficos arbitrarios. Todos los sedimentos fueron tamizados en seco en el campo, con una tela metálica de 1/8 de pulgada, para recuperar la mayor cantidad posible de macrorestos. Durante la excavación, se hizo el intento de no excavar nunca un nivel de más de un estrato. La complejidad de la estratigrafía planteó todo un desafío, pero creo que en gran medida tuvimos éxito. Procedimos con la excavación de una manera bastante similar a la que describió Flannery en su descripción de la excavación de Guila Naquitz (1986). Este método fue crucial, ya que la estratigrafía del sitio estaba compuesta por un complejo palimpsesto de sedimentos naturales y antropogénicos (al igual que para muchos refugios rocosos, véase Strauss, 1990). Podemos resumir este método de la siguiente manera:
Las unidades no se excavaron simultáneamente. Por ejemplo, la unidad 1 fue abierta en primer lugar, dejando a la vista lo que sería el muro sur de la unidad 2. Los niveles de la unidad 2 fueron entonces "pelados", en un intento por mantener todos los niveles dentro de estratos discretos. Por lo tanto, la unidad 2 de alguna manera tiene un mejor control de la proveniencia estratigráfica. La unidad 1 es la única unidad en la que no se dejó a la vista por lo menos un muro después de la excavación. Todas las demás unidades del bloque principal fueron excavadas de esta manera secuencial, al menos con un muro a la vista para guiar al excavador. Dos unidades (la 18 y la 19) se excavaron con tres muros que desde el inicio quedaron a la vista, y por lo tanto, han tenido el mejor control arqueológico.
El bloque principal con cuadrados excavados de 1 x 1 m, se cavó extendiéndose más allá de las unidades piloto de los años anteriores (las unidades 1 y 2). Ahora, este bloque principal consta de 12 metros cuadrados de área de pisos excavados (unidades 1, 2, 3, 4, 6, 7, 9, 13, 16, 17, 18 y 19) (véase Figura 2).
También se investigaron otras dos áreas del refugio rocoso, la primera cerca de la pared posterior, en la parte más profunda del refugio, donde hallamos indicios de saqueos (en las unidades 5, 8, 10 y 14). La segunda área fue una muestra de las grandes depresiones naturales de huecos en el suelo de la roca, en la parte norte de la cueva (unidades 11 y 12). Éstas tenían la apariencia de posibles lugares para observar la acción humana. Estas dos áreas resultaron haber sido fuertemente perturbadas. Una marcada reelaboración y mezcla de estos sedimentos no dejó ninguna estratigafía discernible intacta hasta el lecho rocoso.
Otro punto que se tuvo en cuenta a la hora de ubicar las unidades, fue el intento de cortar transversalmente el refugio en forma perpendicular a la orientación de la boca. Ésto se hizo porque la estratigrafía en esta dimensión puede mostrar mejor la evolución física de la estructura geológica.
Para finalizar, y para trabajar sobre las afirmaciones de investigadores anteriores en cuanto a un asentamiento humano muy temprano, se decidió agrandar nuestra muestra de lo que considerábamos como estratos no culturales. Hicimos esto por medio de la excavación de una unidad adicional de 1.5 por 2 metros (unidad 15) que llegó hasta la cama de roca. La tarea no produjo ningún material cultural. La afirmación de una ocupación muy temprana se discute más adelante.
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