Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Timothy E. Scheffler
 

El Refugio Rocoso de el Gigante: Mesoamérica Arcaica y las Transiciones Hacia la Vida en Asentamientos

Estratigrafía y Cronología

Los estratos pueden ser descritos como nueve unidades litoestratigráficas (I-IX). Cada una de estas unidades se divide en varios subestratos que son descritos en forma individual. En el año 2000 determinamos que no existían evidencias irrefutables de restos habitacionales por debajo del estrato V. En el 2001 se efectuó una serie de seis pruebas de radiocarbono con material de las excavaciones del año 2000 (véase Cuadro 1 y Figura 3). La descripción general de la estratigrafía del sitio, que se presenta a continuación, fue compatible con el bloque principal de nuestras excavaciones. A menos que haya indicación en contrario, las fechas que se mencionan en el texto son resultados de calibraciones 2-sigma.

Cuadro 1. Determinaciones Radiocarbónicas
      Sin calibrar Calibradas (2-sigma)
Identificador de laboratorio Comentario Estrato C14 años a.C. a.C.   a   y   a.C.   a
? "Zona I" de Hasemann I? ?  
ISGS 2965 2 ? VI? 9450 +/- 70 8934   8273
ISGS 2966 3 ? VI? 9970 +/- 70 9904   9044
? "Zona XVII" (C7) de Hasemann IX? 39,820 +/- 1100  
Beta-156242 nivel superior (C1) I 1970 +/- 70 160   -220
Beta-156243 nivel inferior (C2) I 3040 +/- 220 1760   800
Beta-156247 Elemento "F3" (C3) II 6630 +/- 60 5650   5480
Beta-156244 nivel inferior (C4) III 7140 +/- 200 6410   5640
Beta-156246 (C5) V 9600 +/- 60 9220   8760
Beta-156245 Elemento "F5" (C6) IV 9610 +/- 60 9220   8750
Beta-159055 Mazorca de Maíz (2-14a)   2280 +/- 40 400   350  and  310   210

La más reciente de las fechas pertenecen al estrato I, que nosotros creemos que cubre el Formativo (1760 a.C. al 220 d.C.) en su edad. Sus partes superiores han sido perturbadas gravemente, en algunos sectores, por los saqueos y la actividad moderna. Este estrato consiste en material orgánico fuertemente compacado y mayormente sin quemar, que incluye petates,, marañas de pastos, madera, hojas y carrizos, material de flora y huesos. También contiene cantidades de elementos líticos y cerámicos dispersos.

El estrato III comienza aproximadamente a los 30 cm de profundidad aunque tiene áreas mucho más profundas. En este estrato los elementos orgánicos son significativamente menores, y es mucho más delgado. La intensidad de la ocupación parece ser menor, y el carácter del estrato está dominado por rasgos de pozos, al contrario de los pisos superiores salpicados de pastos del estrato I. Está compuesto principalmente por un entremezclado de cenizas finas, carbón, y algunos fragmentos de huesos. Un único fechamiento de la base de este estrato lo ubica en el Arcaico Medio (5650-5480 a.C.).

El estrato III es algo más grueso, y varía en su profundidad entre los 40 o 50 cm hasta los 70 cm. Este estrato es mucho más homogéneo que los superiores. Sospechamos que la ceniza fina amarilla y brillante tiene un origen volcánico, pero las investigaciones edafológicas han descartado esta posibilidad, por lo que ahora creemos que los estratos están compuestos de cenizas de madera antropogénicas. Estas capas amarillas están entremezcladas con una ceniza gris más guijarrosa y un sedimento muy fino, tal ez provenientes de la erosión de las paredes y los techos de la cueva. El estrato IV es de carácter muy similar al III, aunque es de un color ligeramente más oscuro y amarronado. En este estrato también se encontró hueso, carbón y objetos líticos en cantidades más densas. Sospechamos que el estrato III representa ocupaciones del período Arcaico que se remontan al 6410 a.C. El estrato IV arrojó una fecha del 9220-8750 a.C.

El estrato III a menudo queda fuera de la secuencia debido a instrusiones de arriba. Intrusiones similares u otros procesos tafonómicos desconocidos hasta el momento, pueden ser la causa de la amplia brecha en la secuencia de fechamientos entre los estratos I y II, que suman 3720 años de tiempo perdido. Sin embargo, hasta el momento sólo tenemos estas seis fechas, y la cuestión tal vez quede resuelta con futuras determinaciones radiocarbónicas.

Los últimos materiales culturales que presentan sedimentos están representados en el estrato V. Este estrato consiste de abundante grava angulosa, ceniza y carbón ordinario, material orgánico, lascas líticas y huesos de grandes mamíferos. El fechamiento de este estrato está muy próximo al del estrato IV, lo cual revela que buena parte de los restos culturales terminales son del período antiguo. Esta frontera discontinua entre el estrato V y los estratos que le siguen es en donde se encuentran los signos más antiguos de la primera ocupación humana. Los múltiples fechamientos para el 9000 a.C. confirman la presencia humana en ese momento, y los materiales que se encontraron por debajo de estos contextos estratigráficos pasarán a denominarse Paleoindios.

Los restantes estratos no culturales de la serie comienzan como una secuencia de tefras endurecidas y pulidas (VI y VIII) y suelos negros flojos muy carbonosos (VII y IX). Existe una única fecha radiocarbónica para el suelo oscuro que se apoya sobre la roca, y que fue proporcionada por anteriores investigadores (nosotros supusimos que se ajustaría a nuestro estrato IX). Ésta reveló una fecha no calibrada de 39.820 +/- 1100 años A.P. Sin embargo, los artefactos que se decían estar asociados con esta fecha tan temprana nunca fueron reportados, y aparentemente se han perdido. Podría ser que algunos restos culturales correspondan a ocupaciones anteriores a nuestra fecha más temprana, y sin embargo, las excavaciones y los nuevos sondeos en las trincheras originales de 1994, en combinación con los conocimientos acerca de la historia volcánica de la región (véase más abajo), desestiman la conclusión de que puedan encontrarse restos Paleoindios por encima de la tefra blanca.

Los volcanes fueron la fuente de estas tefras. Los sedimentos altamente orgánicos que se obtuvieron, intercalados unos con otros, contienen una información paleoecológica que muy rara vez logra ser preservada en los trópicos del Nuevo Mundo. Como la única fecha radiocarbónica de que se dispone para estos suelos más bajos es esencialmente infinita (o sea, que está en el límite de un fechamiento radiocarbónico), debe ser considerada altamente sospechosa, y yo supongo que su edad es en realidad mucho más antigua. Yo ubicaría la edad de estas tefras en el Plioceno o principios del Pleistoceno. El carácter de los estratos VI y VIII (su textura pulida, su grava angular y el lápilli), sugiere que son resultado de los flujos piroclásticos. Los flujos piroclásticos son rápidos para mover mezclas extremadamente calientes de gases y cenizas. Estos yacimientos son capaces de causar una destrucción extrema, a veces a grandes distancias, pero ningún volcán activo lo suficientemente cerca como para ser su origen ha estado en actividad desde aquellas épocas lejanas (Williams y McBirney, 1969).

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