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Las Cerámicas de Piedras Negras, Guatemala
El Preclásico
La cronología cerámica de Piedras Negras se extiende aproximadamente desde el 650 a.C. hasta el 850 d.C. y está dividida en seis complejos cerámicos (Figura 1). Los complejos cerámicos definibles más tempranos de Piedras Negras, Hol y Abal son equivalentes, desde el punto de vista tipológico, a los conjuntos del Preclásico Medio Tardío y del Preclásico Tardío recuperados en otros sitios mayas. La notable similitud tipológica entre estos complejos y otros complejos equivalentes de las Tierras Bajas mayas, indica que los residentes de Piedras Negras y su área circundante tuvieron participación en las esferas cerámicas Mamon y Chicanel. En Piedras Negras se encontraron unos pocos tiestos que presentaron alguna similitud tipológica con la fase cerámica Xe de Altar de Sacrificios, lo cual sugiere un asentamiento de mayor profundidad temporal en esta parte del Usumacinta que la establecida para el conjunto del complejo Hol. Por desgracia, estos materiales son demasiado raros y están diseminados en un área demasiado extensa como para que sea posible definir un complejo cerámico para este período.
La gran mayoría de las cerámicas preclásicas de Piedras Negras, en su conjunto, han sido recuperadas en el Patio del Grupo Sur y en la Plaza del Grupo Sur y sus estructuras asociadas. No hay una diferencia notable en la distribución de las cerámicas del Preclásico Tardío y Medio. Casi todos los materiales preclásicos se encuentran mezclados en los rellenos de constructivos, y casi todos están relacionados con la construcción inicial de las plataformas bajas que en algún momento sirvieron de apoyo a muchas de las estructuras monumentales del Clásico Temprano que dominaban tanto el Patio del Grupo Sur como la Plaza del Grupo Sur. También se recuperó cerámica preclásica de un número de sitios secundarios en las proximidades inmediatas de Piedras Negras, entre ellos El Cayo y El Porvenir (Webster y Kirker 1998, Lee y Hayden 1988). Tomados en conjunto, estos datos sugieren que la ocupación preclásica del área no fue muy intensa y que estuvo restringida, en la mayoría de los casos, a las áreas inmediatamente adyacentes al río.
Los rojos monocromos predominan en los conjuntos Hol y Abal. Los monocromos negro y crema también están presentes en estos conjuntos, aunque en frecuencias notablemente más reducidas. La muestra que nos ocupa de material cerámico diagnóstico de Hol es pequeña y está un tanto fragmentada. Por esta razón, es difícil describir con demasiada exactitud la escala de formas representadas en esta colección. La forma más común parece ser la de cuencos o fuentes de paredes gruesas con bordes evertidos o curvados hacia fuera. Entre otras formas que fueron identificadas positivamente, se encuentran las tinajas pequeñas con slip, con cuellos cortos casi verticales y grandes "escupideras" con boca, similares a las que se conocen de colecciones preclásicas de otros lugares. La decoración hecha con penetraciones en la superficie, como las incisiones, las estrías y los acanalados, son los modos decorativos más comunes, y están presentes en todos los tipos monocromos. La decoración en negativo y la pintura bicromática también se dan en los conjuntos del complejo Hol, pero son infrecuentes y conforman una minoría entre los tipos representados.
Los conjuntos del complejo Abal son, en casi todos los aspectos, comparables con los conjuntos del Preclásico Tardío recuperados en otros lugares de El Petén. Los slips encerados rojos monocromáticos predominan en los conjuntos del período Abal. Los negros y cremas monocromáticos también se encuentran en los conjuntos que corresponden a esta fecha, aunque su frecuencia es mucho menor. Los dibujados o sombreados a fuego y los agrietados son comunes y se los observa con mayor frecuencia en las vasijas con slip crema fechadas para este período. Los cuencos y fuentes con bordes anchos y evertidos son las formas más comunes. Entre otras formas comunes están los cuencos hondos con bordes reforzados (Figura 2) y las fuentes poco profundas con bordes rectos o no modificados.

Entre los estilos decorativos más comunes se encuentran las líneas incisas paralelas sobre bordes evertidos. También se conocen, de conjuntos fechados para este período, otras formas de penetrar la superficie con fines decorativos, como las estrías y los acanalados, pero aparecen con menor frecuencia que en los conjuntos que corresponden a la fase precedente. También de este período se conoce la decoración tipo Usulután, es decir, con hileras paralelas de líneas ondulantes pintadas en positivo, que por lo general se la encuentra decorando los interiores de fuentes poco profundas con bordes en forma de gancho y acanalados. La presencia de tipos decorados por medio de esta técnica, al igual que la posición estratigráfica de los lotes que contienen este material, sugieren que existe la posibilidad de establecer una fase para Abal en períodos tardíos y tempranos, siendo la fase más tardía la que contiene los materiales de Usulután. En términos comparativos, los conjuntos de fases tardías son más o menos equivalentes a los conjuntos del Protoclásico I, conocidos de otros lugares.
El período de tiempo que sigue a la cerámica de la fase Abal todavía no ha sido comprendido con total claridad. El período se distingue sobre todo por la ubicación estratigráfica y la presencia de un número limitado de estilos diagnósticos. Entre estos estilos está la decoración tipo Usulután, los soportes mamiformes, la presencia ocasional de slip naranja tipo Águila, y otros diagnósticos tempranos del Tzakol. En términos comparativos, este período se asemeja grandemente a los materiales de los complejos Cimi y Salinas que se conocen de Tikal y Altar, respectivamente. Sin embargo, es importante señalar que uno de los mejores estilos diagnósticos para este período y estos dos sitios, los cuencos o fuentes angulados en z, están casi por completo ausentes de la colección de Piedras Negras. Holley (1983) menciona la posibilidad de un complejo cerámico pre-Naba en Piedras Negras, pero tampoco llegó a tener materiales suficientes en la colección de Pennsylvania para definir adecuadamente un complejo cerámico para este período. Las pruebas intensivas del sector sur de Piedras Negras, llevadas a cabo entre 1997 y 2001 por este proyecto, le da visos de credibilidad a esta idea, pero todavía no disponemos de una definición lo suficientemente precisa como para que amerite una clara designación como complejo.
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