Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2004:
Arturo René Muñoz
 

Las Cerámicas de Piedras Negras, Guatemala

Producción cerámica e innovación tecnológica

En tanto que la investigación cronológica y tipológica aquí presentada es importante, es el resultado que cabe esperar siempre que se reinician excavaciones en un sitio que ya ha sido explorado, como es el caso de Piedras Negras. El beneficio de esta investigación se produce cuando el catálogo ampliado de tipos se coloca junto al notable registro histórico existente para Piedras Negras. Comenzando en el 639 d.C. con la ascensión al poder del Gobernante 2, en Piedras Negras se erigieron monumentos cada seis años, promedio, por los siguientes 123 años (Martin y Grube 2000; Proskouriakoff 1960). Este registro histórico nos permite fechar los complejos cerámicos de Piedras Negras con un grado de precisión muy poco frecuente. Cuando los datos de procedencia de las cerámicas con decoración en negativo y reserva se ponen lado a lado con los datos cronológicos e históricos disponibles para Piedras Negras, se obtiene un patrón que llama la atención.

El período entre el 580 y el 650 d.C. fue un período de cambios muy rápidos en Piedras Negras. Después de sufrir una derrota a manos de fuerzas enviadas desde Pomoná, México, alrededor del 554 d.C., la ciudad reaccionó con mucha celeridad, y pasó a ser el poder político y económico más importante de la región. Este período de reorganización y crecimiento se hace evidente de muchas maneras, entre ellas con la destrucción del palacio del Clásico Temprano (cuyos restos se hallan enterrados debajo del Patio del Grupo Oeste) (Garrido 1998, 1999), la construcción de numerosas estructuras monumentales en la Acrópolis y otros lugares, la destrucción de monumentos del Clásico Temprano, y el establecimiento de todas las áreas que pasarían a ser el foco de una construcción y ocupación continuadas. En pocas palabras, hacia fines del ocaso de la fase cerámica Balché, Piedras Negras ya había adquirido la forma básica que mantendría durante los siguientes 200 años.

Este mismo período también fue una época de rápidos cambios sociales y políticos en la cuenca del Usumacinta y en otros lugares de las tierras bajas. En todas partes en las tierras bajas, este período se caracterizó por la aceleración y la intensidad de la competencia inter-organizaciones estatales e inter-élite. Este paso acelerado, en lo que a la competencia se refiere, es visible de distintas formas, entre ellas la preocupación creciente por las actividades de guerra en las inscripciones grabadas en piedra, al igual que el crecimiento en el número de títulos durante el Clásico Tardío, y las representaciones más frecuentes de los segundos rangos de la nobleza en los monumentos (Culbert 1991).

Parece bastante probable que los cambios ocurridos en la cerámica de Piedras Negras en ese momento estuvieran íntimamente relacionados con los cambios arquitectónicos, sociales y políticos que afectaban al sitio y a otros sitios en distintas partes de las tierras bajas. Comenzando aproximadamente en el 580 d.C., la alfarería de Piedras Negras comienza a diferenciarse marcadamente de la alfarería que se producía en otras partes de las tierras bajas. En ese momento, los alfareros de Piedras Negras comenzaron a concentrarse en la producción de alfarería con decoración en negativo. Hacia el 700 d.C., las cerámicas con decoración en negativo y las cerámicas con decoración en negativo polícromas pasan a ser el estilo decorativo dominante. En Piedras Negras, inclusive los tipos más comúnmente asociados con pintura en positivo en otros lados, tales como el Palmar Naranja Polícromo (Palmar Orange Polychrome), tienen elementos de decoración en negativo o de decoración en negativo y con reserva incorporados en sus programas decorativos.

La ubicuidad de las cerámicas con decoración en negativo y con decoración en negativo y con reserva en Piedras Negras, en combinación con los excelentes datos de procedencia desarrollados como resultado de la reciente excavación en el sitio, nos han permitido rastrear el desarrollo de este estilo cerámico con mucha precisión. Las cerámicas con decoración en negativo aparecen primero en contextos de la más alta élite, como el de la Acrópolis. Estos ejemplos tempranos están cuidadosamente decorados y bien cocidos. Más tarde, una alfarería con decoración en negativo y con decoración en negativo y con reserva, más burdamente ejecutada, empieza a ser común, y se la encuentra en todos los niveles de asentamiento y en todas las áreas del sitio. Este patrón sugiere que las iteraciones más tempranas de la alfarería con decoración en negativo se hicieron bajo la supervisión de la élite y para su consumo, y que sólo gradualmente pasaron a estar al alcance de la población general.

El patrón evidente en la distribución de la alfarería con decoración en negativo queda doblemente demostrado cuando se examina el momento y el contexto de algunas terminaciones y yacimientos especiales en los que aparecen estas cerámicas. Parecería que no se trata de una coincidencia que la primera aparición de las cerámicas con decoración en negativo esté ostensiblemente relacionada con una exhibición conspicua de riqueza. Las primeras cerámicas con decoración en negativo que se conocieron son, por ejemplo, de una terminación tardía del Clásico Temprano (fase Naba tardía), que se encontró debajo de un estrato de arcilla quemada frente a la Estructrura J-20 en el Patio 3 de la Acrópolis. La falta de otros materiales, del tipo del hueso o la obsidiana, y el gran número de vasijas recobradas susceptibles de reconstrucción, indican que estos materiales fueron depositados intencionalmente, a lo largo de un corto período de tiempo, y que fueron rotas también con premeditación. Además de los numerosos platos naranja polícromos y naranja monocromos recuperados, se encontraron algunos tipos únicos, entre ellos tiestos que representan al menos dos vasijas con decoración en negativo. La primera fue un plato crema con slip decorado con un diseño en negativo ahumado, que constaba de una serie de triángulos unidos. La segunda era un plato naranja con slip, también decorado en negativo, aunque esta vez consistía en una serie de discos conectados en una franja cerca del borde del recipiente. Los recipientes decorados con esta técnica son extremadamente raros en Piedras Negras. Con la excepción de estos fragmentos y otros pocos recuperados de un contexto posiblemente similar en otros lugares de la Acrópolis, no se los conoce en ninguna otra parte del sitio.

Las excavaciones frente a la Estructura F-2 sub 1 en la Plaza del Grupo Noroeste, arrojaron evidencia de una terminación muy similar. Al igual que el yacimiento J-20, la terminación F-2 consistió en cerámicas bien conservadas, predominantemente polícromas, selladas bajo una capa de arcilla quemada y bajareque. La ubicación de este yacimiento en la base de una nueva estructura, la obvia indicación de quemado, la alta concentración de alfarería fina, y el número relativamente bajo de recipientes representados, indican que este yacimiento fue casi con certeza la terminación de un edificio. A diferencia de los materiales recuperados frente a J-20, estas cerámicas mostraron: (1) un aumento de las formas del Clásico Tardío incluyendo barriles y cuencos con paredes evertidas, (2) un aumento de pintura de hematita especular, y (3) técnicas de decoración en negativo y con reserva más sofisticadas. Dadas estas diferencias, los materiales son claramente posteriores a los encontrados frente a J-20, aunque posiblemente no lo sean en más de 50 años. Según todo parece indicar, los materiales en este yacimiento corresponderían a la fase Balché.

En este yacimiento se encontró un mínimo de 8 vasijas con decoración en negativo y con reserva. Esta decoración incluyó decoración en negativo ahumada bicromática y algunas decoraciones en negativo polícromas, similares a las que se encontraron en yacimientos más tardíos de la fase Yaxché. Parece estar claro que la ejecución y diseños son similares, aunque menos sofisticados que las formas que aparecieron después. Las formas de recipientes representadas en este conjunto parecen mostrar algunas conexiones con formas del Clásico Tardío, aunque resulta imposible dejar de notar la variedad de formas inusuales, es decir, formas que no tienen una analogía definitiva ni con el Clásico Temprano ni con el Clásico Tardío. Parece quedar claro que durante este tiempo, los alfareros trabajaron con mayor libertad que en el pasado, y produjeron una variedad más amplia de alfarería.

Un ejemplo final del proceso en discusión se origina en un yacimiento de un pequeño grupo residencial ubicado justo al sur de la Plaza del Grupo Oeste. Las excavaciones en las proximidades de la Estructura N-10 pusieron al descubierto un posible basural, cuyo contenido era una gran cantidad de recipientes y figurillas de cerámica excelentemente preservados. Se estima que este depósito contenía los restos de por lo menos 30 recipientes parcialmente susceptibles de reconstrucción (Arredondo 1998, Muñoz y Fitzsimmons 1998). Además de los numerosos recipientes encontrados con decoración en negativo, aquí también se encontraron los restos de tres recipientes jeroglíficos. Estos tres recipientes eran cuencos poco profundos incisos, con el nombre del Gobernante 2 (Houston, comunicación personal 1998) (Figura 5). Además de estas vasijas jeroglíficas, se hallaron fragmentos de por lo menos dos vasijas con decoración en negativo e incisas. La forma exacta de estos recipientes se desconoce, aunque pudieron haber sido cilíndricos. Un estudio cuidadoso sugiere que el patrón de decoración en negativo evidente en estos fragmentos pudo haberse logrado únicamente por medio de múltiples cocidos, indicando que el artesano responsable de crear este recipiente fue un alfarero sumamente hábil.

Figura 5. Paqual Inciso (Paqual Incised).

La presencia del nombre del Gobernante 2 en las tres vasijas encontradas en este basural, indica que para este yacimiento resulta apropiado un fechamiento de la fase temprana de Yaxché. El Gobernante 2 gobernó Piedras Negras desde el 639 d.C. hasta el 689 d.C.  La presencia de hematita especular en algunas otras vasijas también indica que un fechamiento temprano de esta fase es lo apropiado. Dada la alta calidad del material cerámico descubierto en este yacimiento, es probable que este basural contuviera desechos de la realeza y que las cerámicas encontradas en el mismo fueran utilizadas por los miembros más prominentes de la sociedad de Piedras Negras. La naturaleza precisa de este yacimiento, sin embargo, no queda clara. Hay poca evidencia de quemado, y las asociaciones arquitectónicas del yacimiento no están claras. Es posible que éste pueda representar la destrucción intencional de materiales rituales o en todo caso de alto contenido simbólico.

Página Anterior  |  Contenido  |  Próxima Página

Regrese al comienzo de la página