Radiografías de Copán
Objetivo 3: Investigar Formas de Patologías Individuales y Específicas, y Cambios Relacionados con la Actividad
TUMBA HUNAL 1: Evidencia de atrofia por desuso asociada con la curación de la fractura causada por "defenderse" o por el "golpe de garrote" en el antebrazo derecho.
Queda claro a partir de las radiografías (Figura 5) que el traumatismo del radio no dio como resultado una atrofia por desuso. El grosor cortical se mantiene, y hay clara y abundante evidencia, también en las radiografías, del desarrollo de una exóstosis (lipping) artrítica en las superficies articulares. Llama la atención que a pesar de las notorias evidencias de cambios artríticos asociados con el radio, la ulna misma haya perdido una cantidad importante del grosor de su hueso cortical. La pseudoartrosis formada por los fragmentos proximales y distales de la ulna no muestran un nivel significativo de hueso reactivo. En general, la densidad ósea en este sitio es baja, lo que indica que no se vio sometida a una presión o irritación continua resultante de un uso permanente. Sin embargo, hay evidencia de que hubo algún contacto entre las partes, en base a la exóstosis presente en ambas superficies. Por lo tanto, mientras que el radio muestra evidencias claras de un uso continuo, la ulna quedó atrofiada debido a la lesión. Ninguno de los huesos de la mano derecha presenta evidencias de un angostamiento cortical o de una resorción trabecular que se corresponda con la falta de uso.

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Previo al estudio con rayos-x, habíamos estado considerando dos explicaciones alternativas para la fractura "de defensa": (1) un trauma, y (2) una caída. Dado el ángulo de la quebradura y la ausencia de una deformidad visible (en las radiografías) en la muñeca y el codo, el Dr. Braunstein se inclina por un golpe en el antebrazo como la causa más probable.
TUMBA HUNAL 2: Hay evidencias de atrofia por falta de uso en el miembro superior izquierdo, resultante de un trauma por un golpe y la no unión de la escápula izquierda.

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Mientras que hay un claro cambio post-traumático en la forma de la cabeza del húmero izquierdo y un cambio osteoartrítico asociado, la comparación de los húmeros derecho e izquierdo (Figura 6) no revela ninguna asimetría que pueda interpretarse en términos de una actividad disminuida. Sin embargo, resulta muy llamativa la expansión de los rebordes epicondilares laterales, precisamente proximales a las superficies distales articulares. Estos rebordes están presentes en forma bilateral, y en tanto que sí se los puede apreciar externamente, resultan muy impactantes en las imágenes de rayos-x. El Dr. Braunstein interpreta que se trata de rasgos de desarrollo normales, que continuaremos considerando en los estudios comparativos.
TUMBA MARGARITA: Sin comentarios
TUMBA 1 DE MOTMOT: Evaluación de la fractura "de defensa" de la ulna derecha.

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La ulna derecha presenta una callosidad expandida, aún cuando la alineación es buena. El Dr. Braunstein planteó que la fractura pudo haber sido entablillada, porque no se observa una distorsión del alineamiento anatómico. Una flecha indica la línea residual de la fractura (Figura 7). El Dr. Braunstein es de la opinión que el carácter de la callosidad y la visibilidad de la línea nos permiten estimar cuánto tiempo antes de la muerte se produjo la fractura.
TUMBA 2 DE MOTMOT: Posibilidad de una fractura curada en el cuello quirúrgico del húmero derecho.
No hay evidencias de una línea de fractura en este sitio.
TUMBA 3 DE MOTMOT: Hay evidencia de un afinamiento óseo, asociado ya sea con una patología o con la inactividad.
No hay evidencias de un afinamiento cortical o trabecular consistente con un diagnóstico de osteoporosis/oesteopenia o desuso. Como señala el Dr. Braunstein, los rayos-x en general no muestran nada especial, con la excepción de la ulna derecha.
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