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Las Estelas del Siglo IX en Machaquilá y Ceibal

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La Estela 13
Aunque no puede ser fechada de manera específica, la Estela 13 (Figura 23 y Figura 24, arriba) probablemente fue la última estela que sabemos fue erguida en Ceibal. Este monumento presenta a una sola figura, vestida solamente con joyas sencillas, con un cinto de serpiente y un taparrabos del cual salen más serpientes. Como propuso John Graham, las serpientes pueden ser representaciones literales y naturalistas de las estilizadas grecas de mandil en forma de serpiente comunes en la iconografía de las tierras bajas del sur.25 Como 'traducciones' literales de motivos mayas convencionales, estas son similares a las serpientes anudadas del tocado en la Estela 1 (Figura 20). Sin embargo, las serpientes se han dibujado de manera diferente a las de esa escultura. Algunos investigadores han hecho comparaciones entre las serpientes de la Estela 13 y las esculturas de las tierras bajas del norte,26 pero su representación en Ceibal es distinta y los elementos de vestido en forma de serpiente también aparecen en otros lugares, como en Bilbao en el pie de monte del Pacífico de Guatemala.27 Una voluta sinuosa, adornada con elementos circulares, se extiende de la boca del personaje; la misma 'voluta de la palabra' también aparece en la Estela 19 de Ceibal.
La mano izquierda de la figura es reemplazada por otro conjunto de volutas complejas que salen de una base rectangular. Aunque son bastante raras en el arte maya, hay antecedentes de representaciones de figuras humanoides con brazos o manos cortados. Karl Taube se dio cuenta de que una figura humana, probablemente el héroe gemelo 1 Ajaw, es representado con su brazo cortado en la Estela 25 de Izapa, que corresponde al Protoclásico.28 En el manuscrito quiché maya del siglo XVI conocido como Popol Vuh, el personaje 1 Ajaw (Junajpu en Quiché colonial) y su hermano Xbalanke trataron de humillar a la fuerza a la arrogante y enjoyada deidad pájaro Wuqub Kaqix, pero esta le arrancó el brazo a 1 Ajaw.29
Con base particularmente en la presencia de las volutas sinuosas, Proskouriakoff pensó que el escultor de la Estela 13 debió haber sido "instruido en la tradición de dibujo del Clásico maya."30 Estas volutas, sin embargo, sobresalen entre los tratamientos novedosos de la figura y de los elementos del atuendo, sugiriendo que la ornamentación en forma de volutas pudo haberse añadido especialmente para darle a la obra un aire de tradición del 'Clásico maya'. Es notorio en este sentido que las volutas 'clásicas' se implementaron para representar al componente clave del tema del Clásico maya: el brazo cortado. El carácter del texto jeroglífico, que en su mayor parte no se ha descifrado, da algo de apoyo a la posibilidad de que algunos elementos de la Estela 13 sirvieron como símbolos de las convenciones del Clásico maya.
El texto abre con el segundo ejemplo en Ceibal de un glifo de calendario con cartucho cuadrado. Sin embargo, en contraste con el motivo estilizado de Cipactli de los glifos cuadrados en la Estela 3, el glifo de la Estela 13 consiste en una imagen bastante naturalista de una olla de bordes amplios. Al igual que con los glifos de Cipactli, no se conoce ningún análogo claro al glifo de 'olla,' y su relación con los calendarios mayas o con cualquier otro calendario mesoamericano se desconoce.31 Además, dada la falta de una fecha acompañante del calendario de 365 días, esta fecha supuestamente parecida al tsolk'in se hubiera repetido cada 260 días, permitiendo una gran variedad de correlaciones potenciales.32 El coeficiente 'siete' sobre este glifo está colocado ligeramente fuera del centro del signo principal, aparentemente para asegurar su completa representación en la superficie esculpida. Los siguientes glifos no se han prestado a ser descifrados. Los bloques B1 y C1 presentan una línea de signos silábicos que se leen así: 't'u?-pu?-?-?-ba / e-je?-ke-ni-ta.'.33 Stephen Houston considera esta línea el más extremo ejemplo de la creciente ineptitud de los escribanos de Ceibal, proponiendo así una fecha muy tardía para la escultura, posiblemente a principios del siglo X.34 En contraste con lo anterior, el último bloque de glifos presenta una versión mixta logográfica-silábica perfectamente construida del título de Ochk'in Kaloomte' (jefe supremo/ guerrero del oeste), que probablemente fue una copia explícita de la misma colocación en la Estela 3 de Machaquilá (Figura 5).35
Las perspicaces observaciones de Houston plantean la pregunta de por qué se incluyeron glifos en la Estela 13 que no tenían sentido en maya. Como se ha sugerido para los ornamentos en forma de volutas de esta misma estela, las inscripciones pudieron haberse incluido para hacer que la escultura se viera como 'clásica maya.' En particular, el uso de elementos silábicos, así como sus formas notablemente redondeadas, contrastan diametralmente con el glifo de cartucho cuadrado, logográfico o pictográfico, que no es del Clásico. Puede no ser coincidencia que mientras el glifo de calendario inicial se modifica para aparecer completamente dentro de la superficie del relieve, el título de Ochk'in Kaloomte' se traslapa por el marco exterior. Esta sutil diferencia en presentación puede reflejar el relativo valor social y comunicativo dado a los glifos no clásicos y a los 'maya clásicos.' Tal razonamiento para la inclusión de la porción 'clásica maya' de la inscripción jeroglífica implica un drástico cambio en la función semiótica de los glifos. En lugar de transmitir de manera transparente información histórica a los mayas letrados, pudieron haber sugerido una 'esencia maya' a una audiencia iletrada, presumiblemente no clásica. Además, estos glifos tienen una función semiótica de caracterizar al glifo inicial como 'no clásico.' El ornamento en forma de voluta incluido en el imaginario podría tener un papel comparable. No está implementado en la Estela 13 para dar vida al espacio negativo ni para balancear la actividad visual, como hizo a fines del siglo VIII y principios del IX en la escultura de las tierras bajas del sur. Más bien parece ser un símbolo del discurso visual 'maya clásico.'
Los rasgos mayas tradicionales del Clásico, como ornamentos en forma de voluta y escritura silábica, parecen haberse incorporado principalmente para contrastar con los rasgos dominantes no clásicos. Durante esta tardía secuencia, entonces, las convenciones mayas del Clásico de discurso visual jugaron un papel gradualmente cambiante, sirviendo primero como el principal marco en el cual las referencias no clásicas se incorporaron, pero eventualmente se convirtieron en símbolos de un sistema comunicativo prácticamente 'difunto.' El último paso en este proceso fue probablemente la terminación de la erección de estelas.
Notas Finales
- Graham 1990:65.
- Chase 1985:108; Graham 1990:64.
- Lee Parsons (1969:185) fue el primero en señalar los paralelos formales entre la escultura de Bilbao y las Estelas 13 y 19 de Ceibal. Aunque él señaló la posibilidad de que estas similitudes fueran resultado de interacción directa entre ambos grupos culturales, argumentó que más probablemente fueron eventos paralelos no relacionados entre sí, derivados de la anterior influencia teotihuacana (ibid.).
- Taube 1993:66. 1 Ajaw también parece hacerle falta la mano izquierda en un friso de estuco del Clásico tardío en Toniná, donde la inscripción jeroglífica acompañante menciona explícitamente que 'su mano fue cortada' (CHAK-k(i)-AJ / u-K'AB).
- Christenson 2004:42, líneas 1015-1016.
- Proskouriakoff 1993:191.
- Graham (1990:64), citando un artículo inédito de J. Eric S. Thompson (1974), sugirió que podría relacionarse a una variante de Veracruz o de Tabasco de atl ('agua').
- Houston n.d.:14.
- Ibid.
- Ibid.
- Ibid.
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