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Las Estelas del Siglo IX en Machaquilá y Ceibal
Bosquejo del corpus escultórico de Ceibal
En contraste con la uniformidad de las estelas tardías de Machaquilá, las de Ceibal son heterogéneas, con poca coherencia formal e iconográfica. De hecho, la única característica difundida ampliamente del discurso visual de Ceibal es su diversidad. Las primeras esculturas del florecimiento de Ceibal durante el siglo VIII reflejan una íntima interacción con, y fuerte inspiración visual de, la región de Petexbatún. La escalinata jeroglífica de Ceibal, probablemente producida bajo la dirección del K'uhul Ajaw de Dos Pilas, Bajlaj Chan K'awiil, sigue un formato común en la región de Petexbatún, y sus inscripciones documentan de manera explícita la relación subordinada de Ceibal con el sistema político mutal. Después de la desaparición de Dos Pilas, el nuevo gobernante de Ceibal, Ajaw Bot, siguió enfocándose principalmente en la interacción social con los sistemas políticos de Petexbatún, aparentemente señalando en su Estela 6/22 alguna forma de alianza con el sistema político de Tamarindito/Arroyo de Piedra, e implementando el popular formato de panel de Petexbatún y el tema del jugador de pelota en los primeros relieves figurativos del sitio, las Estelas 5 y 7. Sin embargo, los intentos de Ajaw Bot de reclamar el domino regional parecen haber fracasado, ya que siguió un vacío de 50 años en la producción de estelas en Ceibal. A lo largo de esta era, los gobernantes-patrocinadores y los artistas de Ceibal adoptaron aspectos del discurso visual de Petexbatún para presentar a su centro como una entidad política comparable al sistema político mutal.
La ambiciosa comisión de la Estructura A-3 y sus cinco estelas realizada en 849 d.C. por Aj Bolon Haabtal Wat'ul K'atel (Figura 14, Figura 15, Figura 16, Figura 17 y Figura 18) marcó el regerso de Ceibal a la producción de esculturas. Al incorporar referencias jeroglíficas sobre visitantes de sistemas políticos de las cuatro direcciones cardinales, el programa de la Estructura A-3 sirvió para 'centrar' a Ceibal dentro del paisaje político de las tierras bajas mayas del sur. Las estelas de Aj Bolon Haabtal Wat'ul K'atel en la Estructura A-3 también incorporaron un amplio rango de rituales e imaginario mayas convencionales del periodo Clásico, relacionados con los rituales de fin de ciclo. Conjuntamente estos presentaban al nuevo rey como alguien completamente maya del Clásico, un gobernante legítimo pero sin coherencia formal o temática. Aunque el programa de la Estructura A-3 tuvo éxito en ubicar a Ceibal en el paisaje político de las tierras bajas mayas del sur, no le dio a Aj Bolon Haabtal Wat'ul K'atel una identidad distintiva ni tampoco estableció una 'plantilla' visual local para las siguientes estelas de la ciudad.
Los posteriores gobernantes y artistas de Ceibal sacaron su inspiración visual todavía más ampliamente, integrando en sus estelas una iconografía muy variada, glifos de calendario y convenciones formales de más allá de las tierras bajas mayas del sur (Figura 19). Estos rasgos no clásicos no se derivaron de un sólo interlocutor cultural o 'invasor.' Más bien, los patrocinadores y artistas de Ceibal expandieron el alcance de su 'paradigma' visual aceptable para acomodar y reconocer las expectativas visuales de una cada vez más diversa audiencia 'internacional.' Al mismo tiempo, cambiaron tanto el uso como la función de algunas convenciones mayas: (1) los gobernantes representados se volvieron anónimos, carentes de mención jeroglífica de sus nombres; (2) las estelas se asociaron de manera menos constante con terminaciones de periodo k'atuun; y (3) tanto los textos como el imaginario indican un decline en el dominio comunicativo de las convenciones visuales y jeroglíficas mayas del Clásico. Las normas comunicativas de los mayas del Clásico se convirtieron en una de varias opciones para la expresión visual, gradualmente perdiendo su posición central en el discurso visual.
La variedad de referencias no clásicas y su integración con los rasgos mayas del Clásico en la estelas tardías de Ceibal contradicen las explicaciones propuestas anteriormente, según las cuales grupos de extranjeros invadieron Ceibal. En parte estas propuestas se basaban en la problemática noción de 'influencia.' Como argumentó con agudeza Michael Baxandall, al concebir la similitud entre obras de arte como 'influencia' se otorga erróneamente agencia a lo que vino antes en vez de lo que pasó después, la obra resultante y su(s) productor(es).36 En Ceibal los elementos no clásicos se seleccionaron activamente para incorporarse, no fueron 'recibidos' pasivamente de invasores extranjeros. Sin embargo, el discurso visual de Ceibal nunca integró completamente sus amplias referencias. De hecho, las diferencias entre 'sistemas' visuales alternativos a veces se exageraron, como se ejemplifica por el uso de glifos meramente fonéticos clásicos mayas muy redondeados, contrastando con los glifos cuadrados, logográficos o pictográficos no clásicos de la Estela 13 de Ceibal (Figura 23 y Figura 24). En este sitio los artistas y patrocinadores activamente hicieron de la heterogeneidad el rasgo más unificador del discurso visual de la ciudad en el siglo IX.
Nota Final
- Baxandall 1985:58-60.
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