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Alfonso Lacadena García-Gallo
 

El Corpus Glífico de Ek’ Balam, Yucatán, México

El nombre del reino de Ek’ Balam

Ek’ Balam cuenta con un Glifo Emblema. La primera identificación de un Glifo Emblema asociado al sitio corresponde a William Ringle, quien reconoció la presencia de este título en la Estela 1 y primero destacó las implicaciones políticas de este hecho. Aunque entonces no podía leerse el nombre del reino por la mala preservación del único ejemplo conocido, hoy contamos con más información para sugerir una transcripción del mismo.

El nombre del antiguo reino de Ek’ Balam aparece escrito ahora en al menos 13 ocasiones, 12 en textos de la propia ciudad de Ek’ Balam, y una en un texto procedente de fuera del sitio, en Halakal. Las menciones al nombre del reino aparecen en todos estos casos en compuestos titulares de Glifo Emblema. En cuatro ocasiones el título está precedido del adjetivo k’uhul "sagrado".

En 12 de los 13 casos, la transliteración del nombre del reino de Ek’ Balam es T676.580, TAL-lo; en sólo una ocasión, en la Columna 1 de Ek’ Balam, en la cláusula nominal de Ukit Jol Ahkul, la transliteración se reduce a T676, TAL, apareciendo infijado dentro del cuerpo del logograma AJAW. La ausencia de T580 lo en este último caso podría ser interpretada como la constatación de que T580 lo es un complemento fonético al logograma T676 TAL. Sin embargo, según las reglas que rigen la complementación fonética, y de acuerdo con el patrón que se va conociendo, sílabas Ce y Co nunca actúan como complementación fonética final de logogramas distintos de CEC y COC, función que se reserva a las sílabas Ca, Ci y Cu, dependiendo del caso, para indicar vocales de tipo V, VV o V’ (vid. Houston, Stuart y Robertson 1998, en prensa; Lacadena y Wichmann en prensa). Por esta razón, es improbable que T580 lo esté actuando de complemento fonético del logograma TAL. Secuencias CVC-CV suelen abreviar palabras de tipo CVC[V]C, como en el caso de MUT-la, Mut[u’]l, B’AK-la, B’aak[a]l o B’AK-le, b’aak[e]l. Esto indicaría que TAL-lo posiblemente se corresponde con una palabra Tal[V]l. Dado que el último signo es lo, con vocal /o/, la solución más probable es que la vocal precedente sea /o/, así TAL-lo, Tal[o]l.

La posibilidad de que TAL-lo se corresponda con una forma TaloC, donde C es cualquier consonante de las habitualmente abreviadas, como /h, j, l, m, n, ’/ es también posible. Aunque en este caso quizá cabría haber esperado formas como TAL-hV, TAL-jV, TAL-lV, TAL-mV, TAL-nV o TAL-’V (de hecho, la forma TAL-lV es la estaría presente en TAL-lo, pero nuevamente nos remitiría a Tal[o]l). TAL-lo como forma abreviada de Talo[’] tampoco debe descartarse, pero supondría también una transliteración no habitual. Si el nombre del reino hubiera sido Talo’, cabría esperar encontrar alguna forma TAL-o o TAL-lo-o, y aún no ha aparecido. Favorezco, por tanto, hasta que aparezca nueva evidencia, la transcripción de TAL-lo como Tal[o]l.

Ha sido sugerido recientemente (Voss & Eberl 1999) que existen dos referencias al reino de Ek’ Balam en forma de gentilicios en el texto de las Jambas Jeroglíficas de Chichén Itzá. Según Voss y Eberl, dichas referencias de gentilicios habrían adoptado la forma de AJ-ta-la, a[j]tal, siendo aj- el agentivo y tal la referencia al reino de Ek’ Balam. Sin embargo, dada la sistemática referencia a Ek’ Balam como TAL-lo y la posibilidad de que el nombre se lea como Talol, aunque TAL (Tal[ol]) puede ser una abreviatura de Talol, como demuestra el ejemplo de la Columna 1 de Ek’ Balam antes mencionado, me parece altamente improbable que, en versión silábica abreviada, dicha abreviatura pudiera haberse escrito como ta-la en vez de ta-lo, dado que en las formas silábicas abreviadas, la vocal de la última sílaba escrita anticipa la vocal de la terminación del sufijo (como en las abreviaturas de ma-su por ma-su-la, ma-ta-wi por ma-ta-wi-la o k’u-ti por k’u-ti-ma). De este modo, por poner un ejemplo, la forma ma-su-la puede abreviarse como ma-su, y así aparece en las inscripciones, pero no se podría abreviar como ma-sa.

En Ikil no está mencionado el Glifo Emblema de Ek’ Balam. El Glifo Emblema documentado en Ikil se lee ma-TAL-lo posiblemente Matal[o]l o incluso Talo’m, si el signo ma ha de leerse al final. Una secuencia parecida, ma-TAL —aunque sin T580 lo— se atestigua también en el texto de uno de los jades del Cenote de Chichén Itzá y en Altun Ha’, Belize.

Sobre el nombre de la ciudad de Ek’ B’alam en el Clásico Terminal

Si TAL-lo, Tal[o]l fue el nombre del antiguo reino de Ek’ Balam y los gobernantes del sitio se llamaron a sí mismos reyes de Talol, existe una interesante posibilidad de que el nombre de la ciudad haya sido en el Periodo Clásico Ek’ B’ahlam o Ek’ B’aalam, como se documenta en la Colonia y todavía en la actualidad. En el bloque E del Mural de los 96 Glifos existe una expresión escrita como [ta?]-EK’-b’a-la-ma, ta? Ek’ B’a[h]lam. Aunque el pasaje no es del todo claro por hallarse esa parte del texto deteriorada, con pérdida prácticamente total del bloque D precedente que tanto habría ayudado a entender el sentido de la frase, esta secuencia EK’-b’a-la-ma podría referirse a un nombre de lugar. Sería el lugar al que llegó ([hu]-[li], huli, en el bloque C) el poderoso rey Chak Jutuuw Chan Ek’. Dado que el significado del verbo hul-i "llegar" incorpora el sentido de "llegar aquí ", Ek’ B’ahlam tendría que ser el nombre del lugar al que se llega, la propia ciudad. La posible presencia de un signo ta precediendo el conjunto, probablemente representando la preposición ta "a, en", avalaría esta interpretación de la forma EK’-b’a-la-ma como nombre de lugar. La sintaxis resultante de Verbo intransitivo—Nombre de lugar—Sujeto sería también correcta.

Resolver si EK’-b’a-la-ma se refiere en el texto a un nombre de lugar es de crucial importancia, no sólo por la comprensión de la información histórica del propio texto: Ek’ B’ahlam puede ser también un nombre de persona, una segunda solución que en este preciso contexto del sitio arqueológico de Ek’ Balam es asimismo plausible. Muy interesantemente, la Relación Geográfica de Ek’ Balam dice que "llamóse la cabecera de Tiquibalon [Ekbalam] de este nombre por un gran señor que se llamaba Ek’ Balam, que quiere decir tigre negro, y también se llamaba Coch Cal Balam, que quiere decir señor sobre todos" (De la Garza 1983: 138). Es decir, pudo haber existido un personaje llamado Ek’ B’ahlam que llegó al sitio —de hecho, EK’-B’ALAM, Ek’ B’ahlam está atestiguado como nombre de persona en textos del Periodo Clásico. No es preciso decir que la posible corroboración histórica en un texto jeroglífico del Periodo Clásico del relato narrado en el siglo XVI sería sumamente importante.

En cualquier caso, aunque la solución que favorezco aquí es la de que EK’-b’a-la-ma se trata de un nombre de lugar, posiblemente el nombre de la propia ciudad o de su sector central, es del todo punto interesante la aparición de la secuencia glífica EK’-b’a-la-ma en un texto del sitio arqueológico de Ek’ Balam.33

Nota Final

  1. Como acertadamente me ha señalado Marc Zender (comunicación personal, junio 2002), es interesante que el topónimo esté escrito como estrella-jaguar y no como negro-jaguar. La etimología dada usualmente a Ek’ Balam, incluso en el siglo XVI por los propios mayas del lugar es la de "tigre negro". Sin embargo, el sitio probablemente significó originalmente "estrella jaguar".

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