Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Karla L. Davis-Salazar
 

Un Estudio de los Rituales del Clásico Temprano Maya en Copán, Honduras

Figura 5. Hamdallah Béarat usando un microscopio óptico.

Análisis

Los muchos pigmentos y restos macrobotánicos encontrados en los depósitos sugieren que los objetos perecederos fueron un componente integral de las actividades que se realizaban en esta área. A fin de comenzar con el proceso de identificar los materiales usados en la manufactura de esos objetos, se tomaron 59 muestras de pigmento del material que se encontraba encima del marcador jeroglífico y se las transportó a los Estados Unidos para su análisis macroscópico, microscópico y químico. La microscopía óptica (Figura 5, arriba), la defracción de los rayos-X (Figura 6, abajo), y en menor grado la microscopía de barrido electrónico (Figura 7, abajo), llevadas a cabo por el Dr. Hamdallah Béarat del Centro para las Ciencias del Estado Sólido de la Universidad del Estado de Arizona, fueron usadas para identificar elementos mayores y menores, y algunos elementos de rastreo en las muestras de pigmentos. Una vez completadas, se tomaron fotografías de todas las muestras de pigmentos y la denominación de sus colores se estableció usando las designaciones de la Tabla Munsell de Colores. Los resultados del análisis de pigmentos aparecen resumidos en el Cuadro 1.

Figura 6. Defracción de rayos-X.

Figura 7. Hamdallah Béarat en el microscopio de barrido electrónico.

Se identificó un total de siete pigmentos: dos rojos (cinabrio y hematita), dos amarillos (jarosita y goetita), uno verde (clorita), una blanco (calcita), y uno negro (carbono) (Figura 8, abajo). En las muestras también se identificó cuarzo, montmorillonita (un mineral de arcilla), y feldespato plagioclasa. El carbono probablemente fue resultado del fuego que parece haber sido encendido en la parte superior del monumento durante el ritual de terminación, según lo evidencian las cenizas y el carbono visibles entre los desechos durante la excavación. La calcita puede derivar del piso de estuco en el cual se emplazó el monumento. De gran interés, sin embargo, es el hecho que de haber habido algún tipo de quemado en la parte superior del monumento, no habría habido ninguna evidencia de jarosita y de goetita (los pigmentos amarillos). Con el fuego, la jarosita y la goetita cambian su composición química y color (Goffer 1980). De modo que el quemado que se advirtió durante la excavación encima del marcador debió de haber ocurrido ya sea antes de que los pigmentos fueran puestos allí, o lo que sea que haya sido quemado debió haber sido quemado en otro lugar y más tarde puesto encima del marcador.

Figura 8. Imágenes de pigmentos tomadas con un microscopio óptico.

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