Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2006:
J. Kathryn Josserand
 

Ciclos de Historias en la Mitología Chol (Maya): una Contextualización de la Iconografía Clásica
con Nicholas A. Hopkins, Ausencio Cruz Guzmán, Ashley Kistler, y Kayla Price

Los distintos personajes

’Ijk’al (o Xñek). El ’Ijk’al ’el Negro’ o Xñek ’Negro’, es la manifestación más sobresaliente dentro de la clase de personajes amenazadores con apariencia humana. Su aspecto es el de un hombre corpulento de piel negra, pero despliega una conducta y características no humanas. Habita en lo profundo del bosque, y busca devorar a las gentes con las que se encuentra, aunque muy rara vez o nunca lo logra, porque no es demasiado listo y se lo puede embaucar con facilidad. Él secuestra mujeres humanas y se las lleva al bosque, donde comienzan a dar a luz niños y niñas en el lapso de pocas horas. Tiene un silbido característico (como el del silbido de un conductor de mulas, juit juit juit juit juit-iu [decayendo]), y sus pisadas hacen un sonido característico también (ch’oj, ch’oj, ch’oj…).

Ch’ix Wiñik. El "Espinudo", es una figura corpulenta con apariencia humana cuyo cuerpo está cubierto de espinas o púas que se erizan cuando se encuentra en presencia de humanos. Al igual que el Negro, habita en lo profundo del bosque, amenaza con comerse a las personas, tiene limitados poderes de razonamiento, y puede ser engañado con facilidad. El diccionario de chol de Aulie y Aulie (1978:54) lo describe como un "fantasma, un espíritu maligno", y agrega: "Se dice que su apariencia es la de un hombre malo con espinas, pero es una criatura de Dios. Se cree que cuando llegue el fin del mundo él se comerá a toda la gente mala."

Salvaje. El "Salvaje" es otro personaje casi humano que se asemeja al Negro y al Espinudo. También vive en lo profundo del bosque, come personas, y es fácilmente embaucado en sus intentos. Por lo general se lo describe desnudo, y puede portar un garrote grande y tosco. No pareciera haber un término chol para esta criatura, como no sea la palabra salvaje, prestada del español.

Kichañob. "Nuestros ’Tíos’ [hermanos de la madre]" son más humanos que los anteriores hombres salvajes, pero viven en lo profundo del bosque, se comportan como salvajes, y son caníbales. El modelo para esta clase de demonios son claramente los mayas lacandones, y el mismo término es usado por los choles y otros grupos mayas de los Altos de Chiapas para designar a los lacandones modernos.

En contraposición con las historias de encuentros con demonios que asustan están las historias de encuentros con el Dueño de la Tierra, en sus distintas apariencias como Chajk, Lak Mam, y Don Juan, cada una de las cuales es más humana y terrenal que la última. Chajk es el lejano dios del Rayo, alejado de cualquier interacción directa con los seres humanos. Lak Mam y Don Juan son manifestaciones que aparecen localmente e interactúan con los humanos (en asociación con ríos, en el caso de Lak Mam, y con cuevas, en el caso de Don Juan).

Chajk. No hemos recogido relatos chol de ningún encuentro que haya tenido lugar entre los humanos y Chajk como tal. Esta manifestación del Dios del Rayo es distante y no interactiva, si bien él responde a las plegarias dirigidas a Don Juan trayendo la lluvia. Chajk aparece igualmente alejado de una interacción con los humanos en una historia tzeltal acerca de la formación del río Agua Azul (Montejo Vázquez 1994). Nótese que Aulie y Aulie (1978:46) comentan que se cree que Chajk defiende a las comunidades de los malos espíritus. El trabajo de campo de Karen Bassie en 2002 investigó las comunidades chol en busca de información sobre Chajk (y Chajks más jóvenes), de manera que posiblemente surjan nuevos detalles.

Lak Mam. ’Nuestro Abuelo’ es una manifestación del Rayo que es tema de un ciclo de cuentos populares chol, el más común de los cuales habla de un encuentro con Lak Mam por parte de un par de pescadores (Hopkins y Josserand 1980). Un "animal acuático" tiene la pierna de Lak Mam dentro de su boca, y éste ordena a los pescadores que le traigan su sombrero y camisa, que habrán de pedirle a su esposa, un enorme sapo. Cuando se pone sus ropas, hace estallar al animal acuático con una centella, liberando así su pierna y dejando a cientos de peces aturdidos, que los pescadores llevan a sus hogares como premio. La moraleja de estas historias apoya el concepto de obediencia hacia la autoridad sobrenatural, de la debida atención para llevar a cabo las tareas, y de la relación recíproca entre los humanos y las deidades.

Don Juan. La manifestación de Lak Mam asociada con las cuevas es Don Juan, quien toma forma humana y en los cuentos populares interactúa regularmente con las gentes (Cruz, Josserand y Hopkins 1980). La típica historia de Don Juan lo muestra haciendo amistad con un humano y dándole regalos, con la condición de que no revele la fuente de los mismos, y los use solamente para el bienestar de su familia. Las violaciones inevitables de estas pautas (que implican una inaceptable conducta antisocial) llevan a la terminación del contacto con Don Juan, quien en esa situación suele cerrar su cueva y trasladarse a otros lugares. Este es el dios de la cueva a quien se le hacen ofrendas para procurar buena caza y cosechas abundantes, y en nuestra opinión, su culto se ha trasladado al del Señor de Tila, un Cristo Negro conocido también como el Señor de Esquipulas, en el centro de peregrinación chol de Tila, Chiapas, donde se le hacen ofrendas con el mismo propósito (Josserand y Hopkins 1997).

Hay otros personajes, menos humanos, que pueblan los cuentos folclóricos chol. En principio podrían parecer humanos, pero en realidad no lo son, y tienen poderes no humanos. Son universalmente peligrosos y/o entrometidos, y los cuentos por lo general giran en torno a las distintas formas de huir de ellos.

Xwuluk ’Ok. Este personaje, cual su nombre indica, tiene los "Pies al Revés". Vive en la espesura del bosque, y es el responsable de causar que las personas pierdan su rumbo en la selva, que se desorienten y que no puedan hallar la senda de regreso a los asentamientos humanos. A fin de contrarrestar este efecto, las personas habrán de ponerse sus ropas también hacia atrás. A este personaje se lo ha reportado bajo diversas variantes de su nombre; el diccionario chol de Aulie y Aulie (1978:34) lo incluye como bulu oc: "espíritu maligno. Se cree que habita en las montañas. Hace que las personas se extravíen en las montañas. Uno puede defenderse poniéndose las ropas hacia atrás. Véase ñec, ajal, ch’ix winic."

Sombrerón. ’Sombrero Grande’ tiene el aspecto de un hombre de muy baja estatura que usa un sombrero muy grande. Su comportamiento se parece mucho al de Xwuluk ’Ok, en cuanto a que hace que las personas se desorienten y se pierdan en el bosque.

El Xibaj(ob), un conjunto de seres sobrenaturales a menudo llamados ’diablo(s)’ o ’brujo(s)’, parecieran incluir a algunos de los seres sobrenaturales que aparecen representados en las cerámicas del período Clásico. El brujo principal, Xibaj, es una figura calva de aspecto humano (también llamado Tzimajol, ’Cabeza de Calabaza’, es decir, Calavera); está al mando de una partida de esqueletos y animales personificados, entre los que se cuentan búhos y zorros que hablan. La línea argumental más asociada con este conjunto de personajes es la del cuento del Mensajero, en el que los brujos visitan la casa abandonada donde dos mensajeros han buscado refugio para pasar la noche. Los búhos preceden esta caravana de brujos, le siguen los zorros que olfatean a los humanos, y los brujos se sientan para alimentarse de cadáveres humanos. Los humanos son descubiertos e invitados a comer; estos escapan, y se produce una persecución. La moraleja señalada en estos cuentos es que uno debería cumplir con sus responsabilidades oportunamente, que uno no debería pasar la noche fuera de las habitaciones de los humanos, y que uno no debería comer alimentos prohibidos. Si uno lo hace, lo pagará con la vida y/o con el alma, devolviendo un cuerpo a cambio del aquel que se ha consumido.

Los Transformistas son un grupo de seres sobrenaturales que pueden tomar forma humana a fin de engañar a los hombres, por lo general con el objeto de devorarlos. Puede tratarse de brujos o jaguares que toman la forma de humanos, hombres o mujeres. (Se dice a menudo que los jaguares son manifestaciones de Xibaj o del Diablo). En los cuentos del Hombre-Jaguar, el jaguar toma la forma del hombre que ha devorado, y se presenta ante la esposa y la familia del hombre. En los cuentos de Comadres, el jaguar se manifiesta como una mujer, y acompaña a las mujeres en sus tareas diarias de moler maíz (y juntar caracoles). En otro grupo de relatos, un Descarnado, o Esqueleto, ha tomado la apariencia de un hombre y vive como un padre de familia de niños humanos, a quienes se les ha dicho que nunca deben mirar hacia la cocina durante la noche. Ellos espían, y ven cómo éste deja caer su carne y se reúne con otros esqueletos, para regresar por la mañana y ponerse nuevamente su carne. Los niños lo echan, rociando sal y chile sobre la carne abandonada para que no pueda volvérsela a poner.

Temas Misceláneos. Existen varios temas que se repiten, que no tienen que ver con demonios pero que sí involucran a seres no humanos. Un cuento que ha sido registrado en múltiples versiones es el de la historia del Perro Informante, que le cuenta a su amo sobre la infidelidad de su esposa; ambos conspiran para atrapar al amante y castigar a la esposa. El perro traiciona a la mujer porque ella lo trata mal; al amante se lo castiga cortándole su pene (mientras orina a través de las grietas de la pared de la casa). El pene es freído con abundante sal y le es presentado a la esposa, a quien se le dice que son riñones; ella comienza a sentirse muy sedienta, y bebe tanta agua que explota.

Un género prominente es el de los cuentos de Carreras, donde dos competidores inherentemente desiguales se retan para correr una carrera, y el competidor aparentemente menos dotado gana, por medio de algún tipo de engaño o virtud. Algunos ejemplos de esta historia hacen competir a un Venado contra una Tortuga, a un Venado contra un Sapo, etc. Estas historias podrían ser europeas en origen (véase las fábulas de Esopo), y es normal que los animales de estos cuentos tengan títulos españoles, esto es, que se los llame "Sr. Venado", o "Tío Sapo". En una versión de la carrera, la Tortuga, un animal más lento, triunfa gracias a su perseverancia cuando el Venado, lleno de confianza en sí mismo, se detiene a tomar una siesta al costado del camino. En otra versión, los Sapos vencen al Venado, más veloz, con un engaño. Los sapos se alinean a lo largo de la pista de carrera; cada vez que el venado brinca hacia delante, también lo hace un sapo, pero nunca se trata del mismo sapo, y de esa forma rápidamente le sacan ventaja al venado.

Hemos registrado una historia acerca de un encuentro con los muertos, de manera general, y no con demonios específicos, La Niña con una Vela. Este cuento pareciera ser de origen europeo; Díaz Vázquez (1998) publicó una versión de esta historia. Una niña sale a mirar cómo los Muertos caminan sobre la Tierra, durante la noche del Día de Todos los Santos, y recibe una vela que ha de mantener cerca de una anciana (muerta). Más tarde se entera que será llevada a unirse con los Muertos el siguiente año en caso de que no pueda protegerse a sí misma, lo que la niña hace, cargando a un bebé recién nacido cuya inocencia la protege de la Muerte.

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