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Ciclos de Historias en la Mitología Chol (Maya): una Contextualización de la Iconografía Clásica
con Nicholas A. Hopkins, Ausencio Cruz Guzmán, Ashley Kistler, y Kayla Price
Sugerencias para Investigaciones Futuras
Hay un corpus de materiales chol que va creciendo constantemente, muchos de los cuales incluyen relatos populares del tipo que hemos intentado recoger. Los proyectos educativos patrocinados por el gobierno y algunas series de publicaciones producen continuamente nueva literatura. Aunque buena parte de esta literatura es efímera, y ha sido producida en pequeña escala y sólo se encuentra disponible a nivel local, este corpus debería continuar siendo reportado y analizado por eruditos interesados en el folclore maya. Estamos incluyendo algunas de estas nuevas fuentes en la Bibliografía, más abajo; dichas fuentes incluyen versiones de historias que ya hemos recogido, así como unos pocos relatos nuevos para el corpus. Esta literatura debería continuar siendo revisada en busca de historias tradicionales, así como de nuevas tendencias, puesto que hemos notado la existencia de muchas historias nuevas que no siguen los patrones tradicionales de estructura de texto y que no tratan temas tradicionales.
El chol no es el único idioma maya relacionado con el idioma de la cultura del Clásico Maya. Hay otras dos lenguas modernas, el chontal y el chortí, que se hablan en Tabasco, México, y en el occidente de Honduras, respectivamente, que también descienden del idioma del Clásico, en tanto que algunos otros idiomas mayas descienden de idiomas del período Clásico que eran hablados en la más amplia esfera de la cultura Maya Clásica, si no en la misma tierra natal del Clásico. El tzeltal y el tzotzil, que actualmente se hablan en los Altos de Chiapas al sur de la región chol de Chiapas, son los miembros principales del posterior conjunto de lenguas. La literatura oral maya yucateca tiene estructuras literarias similares, pero su contenido es diferente y muestra un diferente conjunto de protagonistas (por ejemplo, véase Hofling 1991 para textos en maya itzá).
Nuestra comprensión de la mitología del Clásico Maya se vería enriquecida si las literaturas del chontal, el chortí, el tzeltal y el tzotzil fueran estudiadas y ampliadas de la misma manera como nosotros intentamos hacerlo con la literatura oral chol. La investigación del chol ha sido particularmente crítica, puesto que no hay material colonial conocido del chol, y en cambio, al menos hay informes dispersos sobre otras lenguas relevantes. El material contemporáneo sobre el tzeltal y el tzotzil es mucho más extenso del que existe para el chol. Sin embargo, hemos visto que los cuentos populares de los tzeltal son similares en estilo y contenido a los cuentos chol que hemos registrado, y un erudito (Stross 1977, 1978, y en otros publicaciones) ha señalado paralelos entre la tradición tzeltal y la de los tzotzil, lo cual ha sido particularmente bien reportado (Gossen 1974, 1977; Laughlin 1977, 1996).
La comparabilidad entre los cuentos folclóricos a través de los idiomas mayas de Chiapas se percibe con facilidad. Stross, por ejemplo, informa acerca de una versión tzeltal del Perro Informante, donde el perro delata a su ama y el pene del amante es cortado y servido como alimento a la esposa infiel (Perro de Caza; Stross 1977). Su inventario de "demonios y monstruos" incluye al Demonio Negro (el hihkal o kichan tzeltal), Pies al Revés (hwalak ok), Demonio Rabioso, Moho de Árbol, y Pelo Largo, que más o menos corresponden al Negro (y al Kichañob), a Pies al Revés, y a otros distintos Salvajes de los relatos chol. Sus historias incluyen cuentos de Transformistas, como el Descarnado.
Entre algunos cuentos tzotzil recientemente publicados están El Negro Salvaje (Gómez 2000), y el Sombrerón (López Calixto Méndez 2000). Un poco más lejos pero aún dentro del área de la civilización Maya Clásica de las tierras bajas, el personaje del Sisimite, prominente entre los cuentos folclóricos de los mayas de Belice y Mopán como así también entre los chortí y los kekchi (Ventur 1986:xxv-xxvi), tiene los mismos rasgos que Pies al Revés, mientras que otros personajes recuerdan a las figuras chol del Sombrerón y el Salvaje.
En algunas lenguas mayas, el repertorio de cuentos es similar, pero hay diferencias notables. En la colección de cuentos itzá de Hofling (1991), por ejemplo, un hombre engaña y captura un jaguar, de manera muy parecida a como los chol hacen con el Salvaje (Hombre y Jaguar). En otro cuento, uno de dos hermanos se transforma en jaguar después de ponerse la piel de este animal; entonces procede a perseguir a su hermano humano, igual que los jaguares chol que han tomado forma humana (Dos Hermanos y una Fiera). En otro historia más, hay una competición que no es una carrera entre el Conejo y el Zorro. Tales historias de Tramposos son comunes en algunas lenguas mayas (por ejemplo, Chuj), pero no tienen un lugar prominente en el folclore chol.
Aun un examen superficial del corpus folclórico maya, buena parte del cual sólo ahora comienza a estar disponible para ser revisado por los eruditos, basta para sugerir que esta es una veta muy rica para explorar en busca de ideas y relaciones intergrupo. Un cuidadoso estudio por parte de los eruditos sobre el rico folclore de los hablantes de lengua maya, en términos de inventario de los personajes y de los motivos y moralejas presentados, como así también de la distribución de variantes, podría finalmente aportar contribuciones clave para la comprensión del arte y la iconografía del Clásico Maya.
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