Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2006:
J. Kathryn Josserand
 

Ciclos de Historias en la Mitología Chol (Maya): una Contextualización de la Iconografía Clásica
con Nicholas A. Hopkins, Ausencio Cruz Guzmán, Ashley Kistler, y Kayla Price

Apéndice II: Sinopsis de Cuentos (Resumen)
Ch’ol de Chiapas y Campeche, Temporada de Campo 2002

El Negro (X’ijk’al o Xñek)

Rafael López Vázquez: Dos hombres deben llevar una carta a un sacerdote. En el camino son abordados por el Negro (’ijk’al). Logran escapar para contar su historia… Los Negros solían meterse en las casas llevándose a las mujeres al bosque. Solían abducirlas al amanecer, y para las seis de la tarde las mujeres ya estaban pariendo bebés. (2002-2)

Abelardo López Méndez: El ch’ix winik no es lo mismo que el ’ijk’al, pero el ’ijk’al sí es lo mismo que el xnek… Un relato sobre el ’ijk’al durante un encuentro con los tíos/hermanos de ALM y sus perros. (2002-3)

El Espinudo (Ch’ix Winik)

Abelardo López Méndez: Un relato de chicleros y ch’ix winik (El Espinudo), quien se acerca al campamento para hablarle a una mujer que allí trabajaba. (2002-3)

Sombrerón

Rafael López Vázquez: Sombrero Grande (El Sombrerón) es un hombre de corta estatura que usa un enorme sombrero y vive en la selva. Hace que las gentes se desorienten en los senderos, y que comiencen a andar en círculos… Las personas que han salido en busca de hojas de palma para tejer se topan con un Sombrerón en un sendero del bosque. Podemos engañarlos si usamos nuestras ropas al revés. Su camisa está hecha con la corteza del masamón (ch’ix jun) (un árbol parecido a la higuera y que tiene espinas); así también están hechos sus pantalones… Si andamos por el bosque y nos desorientamos por el Sombrerón, debemos hacer un arco con un mutusay (una enredadera que se trepa a los árboles y que suelta raíces que parecen lianas) y jalar la cuerda para hacer música. Al Sombrerón le encanta esta música, encontrará el instrumento, y se sentará a tocarlo, mientras comienza a reírse. Mientras que está distraído y riendo, podemos nuevamente encontrar nuestro camino. (2002:2)

Pies al Revés (Xwuluk ’ok)

Abelardo López Méndez: Una discusión acerca de xwuluk ’ok, una criatura de la selva cuyos pies están dados vuelta hacia atrás. (2002-3)

El Salvaje

Rafael López Vázquez: Las gentes solían ir al bosque a juntar savia de chicle (los chicleros). Los Salvajes encontraban sus campamentos y trataban de devorarlos. Los Salvajes son corpulentos y tienen todo su cuerpo cubierto de espinas. Cuando ven gente, las espinas se erizan, sino, se quedan bajas. (2002-2)

Lacandóns (Kichañob)

Juan Alvaro Montejo: Cuando JAM era joven y trabajaba en la carretera que unía Palenque con Frontera Echeverría, Chiapas, le advirtieron acerca del kichañob (un término que se usa para los lacandones, tanto los reales como los legendarios). Le dijeron que lo matarían y se comerían su carne. Que había una casa abandonada junto a la encrucijada donde se separaban las carreteras de San Cristóbal y Chancalá, en las afueras de Palenque, que un hombre había muerto allí, y que sus huesos fueron encontrados colgando en la casa: la carne se la había comido el kichañob. (2002-12)

Ausencio Cruz Guzmán: Se dice que si uno quema las tortillas (por casualidad), el kichañob vendrá. (2002-12)

Chajk

Rafael López Vázquez: Las gentes se dirigen a Chajk para pedirle lluvia. RLV asocia a Chajk (el Dios del Rayo) con Xibaj (el señor del Inframundo, el diablo). (2002-2)

Transformistas (Comadre y otros cuentos)

Abelardo López Méndez: Una historia de comadre en la que una mujer recibe la visita de un jaguar con apariencia de hombre. Las mujeres se juntan para moler posol y comer, mientras el esposo está en la milpa. El jaguar (una de las mujeres) se lleva a la otra mujer a recoger caracoles en un río. Cuando se moja comienzan a aparecerle sus manchas, y la mujer se da cuenta de que tiene un rabo enroscado debajo de sus ropas. Logra escapar. (2002-3)

Rafael López Vázquez: Dos mujeres (comadres) salen a moler maíz para hacer posol junto al río, pero una de ellas es en realidad un jaguar que ha tomado forma humana. Deciden recoger caracoles, pero el jaguar no entiende qué es lo que están haciendo y comienza a llenar su bolsa con piedras pequeñas, lo que hace que la mujer entre en sospechas. Entonces ella nota la cola que tiene enroscada debajo de las ropas, y comienza a asustarse. Se excusa, para retirarse un momento a mover sus intestinos. Escapa y se esconde en un gran árbol hueco, y es perseguida por el jaguar, quien araña el árbol con sus garras. No logra alcanzarla, y comienza a llorar diciendo que quería comerse sus orejas, su cabeza… Se va y regresa más tarde, y tampoco esta vez puede alcanzarla. El relato se cierra con una revisión de estos eventos. (2002-2)

Rafael López Vázquez: Había un hombre que podía transformarse en mujer. Se llevaba a las mujeres a la milpa y sus familias nunca podían encontrarlas. (2002-2)

Brujos (Xibajob)

Juan Alvaro Montejo: Cuando JAM tenía unos catorce años, fue a visitar a una hermana que vivía en Kuktiepa (Chiapas), donde las casas estaban dispersas, no todas juntas. Un vecino, un viejo, un tatuch, murió, y lo llevaron a que viera su cuerpo expuesto antes que lo enterraran, esa tarde. Junto a la casa de su hermana había otra casa abandonada cuyo dueño había partido. A eso de las 9 de la noche, su hermana le dijo que no se durmiera, que debía mantener los ojos abiertos, porque un jaguar (un brujo, un diablo) iba a venir para asustarlos. A eso de las 10 de la noche llegó un búho, ululando, y se fue a descansar en lo más alto de la casa abandonada. Entonces vino un zorro, ladrando. A eso de la 1 de la mañana, se escuchó que alguien se acercaba tocando un tambor. Se reunieron todos en la casa y comenzaron a hablar audiblemente, pero nadie pudo ver nada. Mucho más tarde, él oyó que alguien picaba algo y que luego lo raspaba, como si estuvieran cortando huesos con un machete. Un par de horas después de que los brujos llegaran, se oyó llegar a un niño que gritaba uñé, uñé, uñé… Otros se acercaron y comenzaron a hacer un círculo alrededor de la casa en la que se estaba hospedando JAM. Le dieron dos vueltas sin que él viera a nadie, pero a la tercera vuelta, el niño saltó sobre una roca parecida a una mesa que su hermana había puesto frente a la casa, y parecía un pato, de un color blanco opaco. Y allí se quedó cantando por un par de horas, hasta el amanecer, cuando su hermana sacó una pequeña calabaza y comenzó a espolvorear el interior de la casa con polvo de tabaco, y también en el lado de afuera de la puerta, y los brujos se fueron. Al día siguiente salió a ver la roca, y los huesos del anciano estaban desparramados por el lugar, todavía con tiras de tendones pegados y cubiertos de moscas. Los brujos habían comido su carne durante la noche. (2002-12)

Mensajeros (X’ak’jun)

Rafael López Vázquez: Un hombre salió con un compañero a entregar un mensaje, se extravió en el sendero, y se refugió en una casa abandonada. A la noche llegaron los brujos. Un búho entró y se posó, y fue seguido por unas gentes de aspecto malévolo. Llevaron comida, pero era humana. Uno de los mensajeros reconoció el cuerpo de un anciano muerto hacía poco y se lo dijo a su compañero. Lograron espolvorear polvo de tabaco en la comida de los brujos, haciendo que se durmieran, se bajaron del desván donde se habían escondido, y escaparon. (2002-2)

Perro Informante (Tz’i’)

Rafael López Vázquez: Cierto hombre tenía una esposa quien cuando él se iba a trabajar en la milpa, recibía a su amante en la casa. El perro del hombre le informa acerca de la esposa; el perro está muy enojado porque la esposa no lo alimenta bien y lo castiga muy duro. Ella no le da al perro ni tortillas ni posol, y lo golpea. El perro le dice al hombre que cuando él deja la casa el otro hombre llega, y entre los dos conspiran para atrapar al amante. El amante viene a visitar a la esposa y a mitad de la noche tiene que orinar. Ella le dice que no hace falta que salga, que puede orinar a través de una grieta que hay en los tablones de la pared. Cuando éste saca su miembro a través de la grieta, el esposo se lo corta de un machetazo. El hombre se lo lleva a la milpa y lo cocina con mucha sal. Entonces se lo presenta a la esposa y le dice que son riñones que ha cocinado para ella. Ella se lo come, y le da tanta sed que comienza a beber copiosas cantidades de agua. Bebe tanto que se hincha completamente y estalla. (2002-2)

Carreras

Rafael López Vázquez: Un venado y un sapo (a quienes se hace referencia con los nombres en español de Tío Venado y Tío Sapo), se desafían uno al otro a una carrera de 500 metros de distancia. Los sapos conspiran para embaucar al venado. Por cada brinco que da el venado, el sapo también da el suyo, pero siempre se trata de un sapo diferente, y los sapos ganan. (2002-2)

La Creación

Juan Alvaro Montejo: Un relato de la Creación, en el que aparecen Adán y Eva, Noé y el Arca, y otros cuentos bíblicos. Adán aparece como el hermano mayor (presumiblemente, al igual que en otros relatos, Cristo aparecerá como el hermano menor). (2002-12)

Curanderos (Xwujt)

Abelardo López Méndez: Si las gentes se enferman, van a ver a un curandero (’aj wujty, xwujty) con un regalo de licor, arroz, frijoles, etc. Éste hace un diagnóstico de susto (bäk’en) y les cura con una rociada (wujtyan). O, puede diagnosticar alguna variedad de vergüenza (vergüenza de chityam [puerco], de muty [pollo], de ’ajtzo’ [huajolote], etc.), o sanguijuelas, etc. A veces las personas se mejoran, a veces se enfadan porque no se curan pero igual tienen que pagar mucho dinero –100, 300 pesos. Algunos se curan con plegarias, haciéndose la señal de la cruz con licor, se curan el ojo de viento, algunos curan frotando el cuerpo con líquidos. Algunos diagnostican con huevos, pero sólo a los niños, no a los adultos. También se usan las hierbas (kursiyo, yerbamatin). Puede ponerse una cruz, o pueden prenderse velas. Se puede llamar a los espíritus usando un tambor de calabaza y pidiéndoles que se presenten. En la iglesia pueden rezarse oraciones, pueden leerse las escritures. Se harán ofrendas diferentes cuando se trate de un niño o una niña. El tabaco en polvo (man k’ujtz) puede usarse para curar, igual que las rociadas, si un alma ha sido encerrada por una montaña. Si las gentes rezan oraciones en la milpa, llevan regalos de comida y licor. Ruegan ser perdonados para poder hacer su trabajo; queman velas. Le rezamos a Dios para que nos cure, para que nos proteja de las serpientes, para lo que sea. Le rezamos a Dios para que nos de fuerzas, valor, para lo que sea que estemos esperando. En el nombre de Dios padre, de Dios hijo, que no muramos, que no nos muerda una serpiente, que no tengamos ningún problema. (2002-3)

Abelardo López Méndez: También se ha incluido una discusión del fallecido Juan Jiménez, un famoso curandero que tenía una caja parlante [también discutido por Rafael López Vázquez in 2002-2]. (2002-3)

La Niña Buena y los Muertos

Ausencio Cruz Guzmán: Relato popular acerca de una niña que ve caminar a los muertos en el Día de Todos los Santos, y recibe una vela de una anciana. Al año siguiente, en la misma fiesta de Todos Santos, debe protegerse a sí misma cargando a un pequeño (un alma pura), para evitar ser llevada por los muertos. (2002-16)

Perdidos en el Bosque, Perdidos en Tierra Extraña

Abelardo López Méndez: Un relato personal sobre el hecho de haber estado perdido en el bosque durante tres meses, siendo un niño pequeño. Durante el primer mes tuvo una serie de encuentros con animales, y aprendió a comer alimentos silvestres. El segundo mes fue acogido por una Señora en una casa "especial", pero se sintió asustado y huyó. El tercer mes su Tío Pancho salió a buscarlo con perros y lo encontró (protegido por cuatro gatos de la selva que lo rodeaban para protegerlo). (2002-3)

Juana Torres López: Un relato personal acerca de un viaje a la selva con su tía, para juntar ramón. Las mujeres deben pasar la noche en el bosque, y se extravían. No logran encontrar la senda y la tía le reza a Dios pidiendo ayuda y regaña a la selva por tratarlas de esta manera, después de todo lo que sus antepasados hicieron, en un lenguaje elegante. Las mujeres encuentran el camino a casa. (2002-3)

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