Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Kevin R. Schwarz
 

Entendiendo las Transformaciones Arquitectónicas del Clásico y Postclásico en las Unidades de Vivienda y las Comunidades Rurales de las Cuencas de Quexil-Petenxil en El Petén, Guatemala

Análisis Histórico-Cultural

Este tema es de suma importancia para la arqueología de las tierras bajas mayas y para la arqueología mesoamericana en general. Los conocimientos acerca de la organización de las unidades de vivienda y de las comunidades en el período Clásico Tardío se han ampliado (Haviland 1988; Tourtellot 1988; Palka 1998), al igual que sobre la organización política de Petén en el Postclásico Tardío y en los períodos Históricos Tempranos (1525-1697 d.C.; Rice et al. 1998; Jones 1998; Wurster 2000; Cecil 2001; Pugh 2001). Las transformaciones culturales y demográficas en esa región, entre los períodos Clásico y Postclásico, todavía no han sido totalmente comprendidas.

En un esfuerzo por entender este período de transformación cultural, llevé a cabo la temporada de campo 2001 en las cuencas del Quexil y el Petenxil. La investigación se centró en llegar a entender cómo la arquitectura rural doméstica y el uso del espacio fueron modificándose después de la declinación de los estados del Clásico Maya, especialmente del período Clásico Terminal, al que a menudo se hace referencia como el Colapso Maya. Además, el proyecto esclareció considerablemente la ocupación Histórica Temprana de las islas Quexil. He documentado la ocupación del siglo diecisiete del asentamiento isleño, que misioneros y soldados españoles visitaron y describieron repetidamente (Comparato 1983; Jones 1998:351-352).

Con la beca FAMSI se financiaron cinco análisis radiocarbónicos por AMS, que han esclarecido notablemente la historia ocupacional de las islas Quexil. Ahora parecería que el islote oriental, y de igual manera el occidental, tenían asentamientos densos hacia el período Clásico Terminal Temprano. Quiero decir que los fechamientos radiocarbónicos por AMS de pisos ocupacionales de una pequeña estructura tipo "recinto abierto", con una plataforma en forma de C en el islote oriental, demuestra el uso de estas formas típicamente "postclásicas" de arquitectura (Rice 1986, 1988) ya hacia los comienzos del siglo nueve d.C. También el análisis de un basural estratificado y del enterratorio de un adulto, demuestran una continuidad ocupacional de las islas Quexil, que va del período Clásico Terminal Temprano (800-900 d.C.) al período Histórico Temprano. A través de estos análisis se pudieron fechar con mayor exactitud tres vasijas cerámicas enteras de estos enterratorios, y tiestos de cuatro tipos cerámicos sin slip del Clásico Terminal y el Postclásico, seis tipos polícromos con slip, y tres tipos de incensarios. El análisis radiocarbónico por AMS de un enterratorio perinatal y de una ofrenda de huesos humanos, indica la ocupación de las islas en las décadas inmediatamente anteriores y contemporáneas a la conquista española de los itzá en Taj Itzá, ocurrida en el 1697 d.C. (Jones 1998).

La escarpada isla oriental cuenta con 16 estructuras dispuestas en grupos concéntricos de terrazas con estructuras domésticas en las terrazas inferiores (Figura 2a). El grupo de la acrópolis (Figura 5) consta de cinco estructuras entre las que se cuentan un templo piramidal al oriente (Q14) y un recinto abierto del Postclásico (Q18). Rodeando a este grupo, la Estructura Q19 se encuentra inmediatamente al oeste y bajando la ladera de la Estructura Q18. Durante las excavaciones de prueba al oeste de la Estructura Q19, descubrí un basural estratificado bajo el cual yacían dos enterratorios. El estrato superior (Nivel 2) del basural contenía cerámicas que fueron fechadas tentativamente por Rice para el Postclásico Muy Tardío (1250-1450 d.C., Figura 6). Un nivel más profundo (Nivel 3) del basural ha sido fechado por Rice para el Postclásico Tardío Temprano (1250-1350 d.C.).

Figura 7. Fotografía del Enterratorio #2.

Figura 9. Fotografía del plato trípode Jato Negro sobre Gris (Jato Black-on-Grey).

El Enterratorio #2 consta de un esqueleto de buen tamaño y buen estado de preservación de una mujer adulta en un quiste de piedra caliza, orientado aproximadamente hacia el oeste (Figura 6, Nivel 5, Figura 7 arriba, y Figura 8). Las ofrendas del entierro aparentemente incluían cuatro vasijas enteras de cerámica. Una de las vasijas, un plato trípode Jato Negro sobre Gris (Jato Black-on-Grey) fue ubicada sobre el cráneo y está fechada para el Clásico Terminal Temprano (Rice 1987:82-83 y comunicación personal; Figura 9, arriba, y Figura 10). Un vaso con slip rojo sostenía el cráneo. Muy probablemente fuera polícromo, si bien la pintura está completamente erosionada (Figura 10). El Enterratorio #3 contiene un humano perinatal, que fue encontrado dentro de una gran olla cerámica tapada con un plato pequeño (todos los restos humanos fueron analizados por William Duncan, antropólogo físico de la SIUC; Figuras 11, 12 y 13, abajo, y Figura 14). Esta vasija fue puesta en las rodillas y ligeramente por encima del Enterratorio #2, de modo que su asociación fue incierta hasta que realicé los análisis radiocarbónicos. La altura de la vasija (28 cm) quiere decir que sobresalía por el basural de más arriba, lo cual sugiere que se trataba de una intrusión más tardía. Ambas vasijas son Chilo sin Slip (Chilo Unslipped), un tipo generalmente identificado con el Postclásico Muy Tardío o con los períodos Históricos Tempranos (post 1450 d.C.; Rice 1987:180). Sin embargo, su emplazamiento en asociación con un enterratorio putativo del Clásico Terminal complica su identificación.

Figura 11. Fotografía de una olla Chilo sin Slip (Chilo Unslipped) (encontrada en el Enterratorio #3).

Figura 12. Fotografía tomada desde arriba de la olla Chilo sin Slip (Chilo Unslipped) (que ilustra el enterratorio perinatal).

Figura 13. Fotografía de la tapa Chilo sin Slip (Chilo Unslipped).

Recogí dos muestras de estos contextos para realizar su fechamiento radiocarbónico. La primera muestra es material óseo del Enterratorio #3. El hueso puede usarse como muestra para C-14 porque el entierro estaba sellado, con lo que la contaminación quedaba descartada. El corte transversal tomado del fémur tiene una alta probabilidad de poder ser fechado con precisión. El análisis de radiocarbono por AMS de la olla del entierro perinatal (Cuadro 1, abajo), tiene un fechamiento para el 1668 ± 43 d.C. 1   Esta fecha resulta excepcionalmente interesante porque demuestra la ocupación del islote en las décadas inmediatamente anteriores a la conquista española en la región y casi contemporáneamente con ésta. En segundo lugar, se correlaciona con la identificación de Rice (1987:179-181) de las cerámicas Chilo sin Slip (Chilo Unslipped) como representativas de la fase Protohistórica de Ayer. La segunda muestra es una muestra carbonizada de madera (aproximadamente ~ 3 gramos) que se encontraba entre el cráneo del Enterratorio #2 y el plato trípode. Sin embargo, el fechamiento de esta muestra arrojó una fecha anómala de 6147 ± 47 a.C. Mirado retrospectivamente, probablemente el fragmento de madera que se creyó asociado con el enterratorio fuera un ecofacto que simplemente formaba parte de la matriz natural del suelo. A pesar de ello, el fechamiento relativo del plato trípode Jato Negro sobre Gris (Jato Black-on-Grey) y de otros artefactos, ubica con certeza al Enterratorio #2 en el período Clásico Terminal Temprano.

Cuadro 1.   Compendio de los Análisis de Radiocarbono por AMS para las islas Quexil
Muestra ID# ID# del Laborat. de Arizona Operación Material Contexto Arqueológico Fecha Calibrada por AMS d.C.
1 AA54524 Q1 Carbón de madera Dentro del santuario (asoc. con ofrendas de huesos humanos) 1652 ± 41
2 AA54525 Q2 Carbón de madera Fogón sobre la superficie de la plataforma 1041 ± 33
3 AA54526 Q18 Carbón de madera Piso de ocupación frente a la plataforma 810 ± 43
4 AA54527 Q19A–Enterratorio 3 Hueso Enterratorio perinatal dentro de la vasija Chilo sin slip 1668 ± 43

Los enterratorios estaban ubicados en el extremo occidental siguiendo un eje este-oeste a través del núcleo ceremonial del sitio (Figura 16, abajo). La asociación del oeste con el inframundo (Coggins 1980) sugiere que la localización del entierro constituía un lugar poderoso y elegido simbólicamente. Los osarios humanos, en otros sitios del Petén postclásico, están asociados con el margen occidental de los grupos ceremoniales [por ejemplo, Zacpetén (Pugh 2001:279-286, 2003:422), y Topoxté (Bullard 1970)]. La confirmación de dos entierros superpuestos a lo largo de un prolongado período de tiempo (Clásico Terminal–períodos Históricos Tempranos), sugiere la persistencia de la memoria social y de la sacralización del lugar entre los habitantes (McAnany 1995:160-162).

Figura 16. Fotografía de la plataforma de la Estructura Q18.

La Estructura Q18 es un recinto abierto del Postclásico que sostiene una plataforma bien construída en forma de C y un piso de estuco bien preservado (Figura 15, Figura 16, arriba). El piso estaba relativamente libre de artefactos, pero frente a la plataforma había grandes cantidades de fragmentos de madera carbonizada. El carbón puede haber sido depositado durante actividades rituales, ya que la concentración se encontraba cerca de la línea central del edificio. Se tomó una muestra de aproximadamente ~10 gramos. La mayoría de los artefactos de Q18 provienen del basural ya mencionado, entre los que se cuentan objetos finos de alfarería de mesa del Postclásico. La muestra de carbón fue fechada por AMS para el 810 ± 43 d.C. La ocupación del recinto abierto con la plataforma en forma de C, demuestra que el grupo de acrópolis del islote oriental fue utilizado a principios del período Clásico Terminal. Confirma también que las estructuras de plataformas con forma de C ya se construían en la cuenca del Quexil y el Petenxil en fechas relativamente tempranas. El hallazgo ubica tanto la ocupación de la Estructura Q18 como la inhumación del Enterratorio #2 en el período Clásico Terminal Temprano (800-900 d.C.). Este hecho es importante para mi reconstrucción histórico-cultural del traslado de los habitantes locales de las cuencas del Quexil y el Petenxil hacia las islas. También demuestra el uso de elementos de plataformas con forma de C en una fecha relativamente temprana de la Cuenca del Quexil.

El islote occidental, más pequeño, cuenta con seis estructuras, distribuídas sobre terrazas arquitectónicas que más o menos siguen un eje norte-sur (Figura 2b). La terraza más hacia el sur sostiene un diminuto complejo de templo-recinto abierto, las Estructuras Q1 y Q2 (Figura 17). La Estructura Q1 es un templo con una escalinata que mira hacia el este frente a la cual había depositados fragmentos de incensarios con forma de efigies del Postclásico Tardío. Estos incensarios mostraban representaciones modeladas de dioses mayas (Figura 18), entre ellas una representación fragmentaria del dios descendente. Yo excavé un pozo de prueba en un eje sobre el lado oeste de Q1, que dejó a la vista una ofrenda de huesos humanos que se había entremetido en el relleno de la estructura. La ofrenda incluye dos clavículas, un húmero, y una pelvis femenina, junto con cerámicas del Clásico Terminal y del Postclásico (Rice, comunicación personal). Pude recuperar una muestra de carbón de madera (<5 gramos) de entre los huesos, que fue fechada para el 1652 ± 41 d.C. (Cuadro 1). La Estructura Q1 linda al norte con un recinto bajo y abierto, la Estructura Q2, con una plataforma en forma de C. Sobre la superficie de la plataforma se descubrió un horno que incluye rocas quemadas, tiestos y fragmentos de carbón de madera (aproximadamente ~5 gramos), que fueron fechados para el 1041 ± 33 d.C. Los análisis radiocarbónicos dan una fecha para la ocupación del recinto abierto y la depositación de la ofrenda de Q1, y aporta una comparación de cronologías entre el islote occidental y el oriental.

Para el islote occidental, no es tan seguro que el asentamiento se construyera en su mayor parte durante el período Clásico Terminal, aunque de hecho se hallaron tiestos del Clásico Terminal en la isla. Sin embargo, los fechamientos cerámicos de un nivel superior del relleno de la construcción de la Estructura Q1 para el Postclásico Tardío Temprano (1100-1200 d.C.) y la fecha del horno de la Estructura Q2 que está a su lado, un recinto abierto, demuestran más claramente la ocupación del Postclásico Temprano de esta isla. El fechamiento de la ofrenda de huesos humanos que quedó entremetida en el lado oeste de la estructura, indica el prolongado tiempo de uso de este grupo de estructuras. De esta manera, la ocupación de los dos islotes se prolonga hasta el período de contacto con los mayas itzáes, y culmina con la conquista en el 1697 d.C. Estas fechas también corroboran los relatos que en la década de 1690 hizo el cronista Juan Villagutierre Soto-Mayor (Comparato 1983:343), quien en un manuscrito que escribió describe la aldea isleña de "Equexil", que probablemente sean las islas Quexil, 2   habitadas por los mayas itzáes que se dedicaban a actividades religiosas (a la "idolatría") en un templo. Esto es, la evidencia de incensarios en forma de efigie o "ídolos" encontrados en asociación con edificios templarios en ambos islotes, viene a respaldar el uso de éstos para rituales religiosos durante el período temporal de la descripción de Villagutierre.

Nota Finales

  1. Todas las fechas radiocarbónicas mencionadas aquí están calibradas y corregidas.
  1. "Equexil" y "Eckixil" muy probablemente sean versiones de Ek’ el xiw, un toponímico maya que Hofling y Tesucún (1997:xiii, 237) identifican con el significado de ek’, o negro, y el xiw, una hierba o planta. Probablemente alguna planta específica crecía en las cercanías del Lago Quexil, de la cual derivó el nombre del lago.

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