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Proyecto de Restauración de un Códice de Baking Pot, Belice
La Tumba 2
La Tumba 2 estaba ubicada junto al muro oriental de la Tumba 1, que era un entierro ligeramente posterior al de la Tumba 2. El coronamiento se encontraba 96 cm por debajo de la superficie natural del terreno, y se recuperaron cuatro capas de lascas de pedernal dispersas en capas de 2 a 4 cm de espesor, entre la parte superior de la tumba y la superficie de la plataforma. Un cálculo aproximado del pedernal sugiere que encima del coronamiento se depositaron entre 4000 y 5000 lascas. A diferencia de la Tumba 1, la Tumba 2 fue rellenada con basura. Este elemento probablemente haya evitado que el entierro fuera perturbado por los saqueadores que un sábado por la noche intentaron destruir la estructura, mientras nosotros nos encontrábamos ausentes del sitio. La cámara mortuoria estaba construida con bloques de piedra caliza toscamente trabajados, y estaba coronada por varias losas más grandes de piedra caliza. La cámara medía 2.4 metros de largo, 0.9 metros de ancho, y tenía 1.2 metros de altura.
Los restos esqueletales hallados en la Tumba 2 no estaban en buen estado de preservación. A pesar de las malas condiciones que éstos presentaban, se pudo determinar que el individuo era una mujer de más de 45 años (Kokkalis, comunicación personal). El individuo presentaba varios abscesos y caries en 8 de los 13 dientes que le quedaban. La posición de los huesos indicaba que el entierro tenía una orientación norte-sur, con la cabeza en el sur (Figura 2, abajo).
![Figura 2. Plano de la Tumba 2 [Dibujo: Nasario Puc]. Figura 2. Plano de la Tumba 2 [Dibujo: Nasario Puc].](images/fig02a.jpg)
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Si bien la Tumba 2 contenía menos objetos de jade que la Tumba 1, el entierro contaba con un gran número de objetos de sepultura, interesantes y únicos. Dentro de la cámara había 8 vasijas cerámicas, una concha suelta de madreperla, pintada, dos conchas de madreperla sin decorar, 12 conchas spondylus talladas, dos pendientes de caninos, dos cuentas de jade, más de una docena de pequeños fragmentos de jade que habían estado pegados a los objetos de concha labrada, una orejera de jade, y un fragmento de hematita, como así también dos objetos perecederos de estuco con diseños pintados.
Debajo de los restos esqueletales se descubrieron doce conchas spondylus de color rosa. Algunas de ellas presentaban elaborados labrados, en tanto que las otras eran simples cuentas y orejeras. Las dos grandes orejeras de spondylus, de unos 8 cm de diámetro, fueron halladas a cada lado del esqueleto, una cerca de la cráneo y la segunda más cerca de la pelvis. Estas orejeras tenían otras orejeras separadas (de 3 cm de diámetro) que probablemente se extendían a lo largo de los lóbulos. Se descubrieron numerosos fragmentos delgados de jade cerca de las orejeras, lo cual sugiere que probablemente los jades habrían estado pegados a la concha para causar el efecto de aretes de jade sólido.
Dos conchas, talladas en una forma que se asemeja al logo de "Mundo Maya", aparecieron en la sección este de la tumba, cerca de la zona pélvica del esqueleto (Figura 3, abajo). Estas conchas tenían menos de 2 cm de largo y su espesor no llegaba a los 0.3 cm. La función de estos objetos es desconocida, pero es posible que sirvieran como pendientes. También es posible que hubieran estado cosidos o pegados a las prendas de vestir del individuo.
![Figura 3. Imágenes de las conchas con la forma del logo de Mundo Maya [Foto: CMA, 15 de septiembre, 2004]. Figura 3. Imágenes de las conchas con la forma del logo de Mundo Maya [Foto: CMA, 15 de septiembre, 2004].](images/fig03.jpg)
También se descubrieron dos objetos de concha labrada de función desconocida (Figuras 4 y 5, abajo). Cada objeto constaba de dos secciones, y a pesar de que no nos ha sido posible determinar funcionalmente la relación entre estas dos piezas, la imagen sugiere la orientación. La pieza superior presenta una forma inusual, con una parte superior cuadrada y una sección inferior cóncava que posibilitaba un buen ajuste con una pieza plana y circular. Uno de los lados tiene un molusco estilizado, con la representación de algo que podría ser un coyote arrastrándose, para salir de su concha (Taube, comunicación personal, 2005). La iconografía de la concha es similar a las expresiones de las conchas bivalvas de los murales teotihuacanos, y por lo general aparece representada en las secciones diluídas del borde. La criatura aparece representada de perfil con los brazos extendidos hacia adelante, en un estilo similar al de los animales representados en Teotihuacán y en Cacaxtla (Taube y Headrick, comunicación personal, 2005). Su ojo está hecho de una pequeña astilla de jade que todavía estaba en su lugar cuando se descubrieron las conchas. En el lado opuesto, la imagen labrada es la de una serpiente, con sus fauces abiertas y una gran órbita ocular. Taube y Headrick creen que la imagen de la serpiente y el borde asociado del cheurón tienen un fuerte acento teotihuacano, aunque también hay similitudes con Cacaxtla. Ambas imágenes pueden ser apropiadamente relacionadas con el inframundo, teniendo en cuenta su ubicación dentro de una tumba. Además, la colocación de estas imágenes en una concha spondylus refuerza su conexión con el inframundo.
![Figura 4. Lado A, concha labrada con una criatura de concha de estilo teotihuacano [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 4. Lado A, concha labrada con una criatura de concha de estilo teotihuacano [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig04.jpg)
![Figura 5. Lado B, concha labrada con serpiente estilo teotihuacana [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 5. Lado B, concha labrada con serpiente estilo teotihuacana [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig05.jpg)
Había otro objeto de concha finamente tallado en la forma de un típico rostro maya (Figura 6, abajo). El objeto fue descubierto mirando hacia arriba en la sección central oeste de la tumba. El rostro de perfil tiene un pequeño fragmento de madreperla que flanquea a una pequeña pieza circular de pirita que forma el ojo. El rostro de la concha mira hacia la izquierda, la boca está ligeramiente abierta, el mentón está echado hacia atrás, y no hay ningún detalle del cabello. Se desconoce la función de este objeto de concha, aunque puede haber sido usado como un ornamento de las prendas de vestir.
![Figura 6. Concha con el perfil de un rostro humano [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 6. Concha con el perfil de un rostro humano [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig06.jpg)
Junto con las conchas talladas, también se hallaron varias otras conchas spondylus color rosa, de distintos tamaños y formas, y un único malacate de concha, de color anaranjado. Los objetos que acabo de mencionar no tenían una forma reconocible, de modo que es difícil determinar su función. Sobre el límite norte de la cámara había dos conchas de madreperla completas, de 8 cm de largo. Una de estas conchas tenía dos agujeros tallados que la atravesaban, en tanto que la segunda presentaba tres. Al norte de estas conchas había dos dientes caninos a los que también se les habían practicado agujeros para colgar. Es posible que todos estos objetos hayan sido parte de un único collar, o que estuvieran sujetos a algún objeto perecedero, como podría ser una prenda de vestir, que se hubiera desintegrado en la tumba. Debajo de estos artículos descubrimos más fragmentos de estuco pintado, pero a diferencia del estuco presente en el lado sur de la tumba (al que habremos de referirnos más abajo), sólo quedaban rastros de dicho material. Retiramos los fragmentos de pintura verde y roja y se los entregamos a Harriet Beaubien para su análisis.
En la tumba se descubrieron dos cuentas de jade y una única orejera del mismo material. La orejera de jade tiene 2.6 cm de diámetro y se hallaba ubicada en el ángulo sudeste de la cámara, lejos de donde se encontraba el cráneo. El cráneo parece haber sido movido de su ubicación original, de modo que es bastante posible que también esta orejera hubiera sido movida de su posición original, en algún momento en el pasado. Las dos cuentas de jade estaban situadas cerca del húmero izquierdo y probablemente hayan sido usadas como parte de un collar. Una de las cuentas tenía dos agujeros taladrados que la atravesaban, en tanto que la otra tenía tres.
Entre las ocho vasijas cerámicas se contaban cinco platos de Saturday Creek Polícroma, dos vasijas Sotero Rojo-Marrón, y un incensario bicromático. Las vasijas Sotero Rojo-Marrón fueron descubiertas en el lado sur de la tumba. La totalidad de las polícromas tenían figuras de animales pintados en su interior. Tres de estas vasijas estaban apiladas una encima de la otra en el ángulo sudeste de la tumba, y las otras dos se encontraban apiladas sobre un vaso monocromo y un cuenco, en el ángulo sudoeste de la tumba.
![Figura 7. Plato polícromo: Nenúfar Jaguar [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 7. Plato polícromo: Nenúfar Jaguar [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig07a.jpg)
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![Figura 8. Plato polícromo: Pájaro [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 8. Plato polícromo: Pájaro [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig08a.jpg)
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El plato Saturday Creek Polícromo de más arriba estaba roto en varios pedazos, y partes del mismo se hallaban dispersas por toda la tumba. Es de interés hacer notar que algunas piezas de este plato se hallaron en asociación con el incensario del Clásico Terminal, lo cual sugiere que puede haber sido movido durante la intrusión que sufrió la tumba. Este recipiente contiene la imagen de un nenúfar jaguar (Reents-Budet, comunicación personal), y parece haber sido colocado encima de una segunda vasija Saturday Creek Polícroma con una figura de pájaro (Figuras 7 y 8, arriba). La tercera, cuarta y quinta de las piezas polícromas, estaban situadas al este del plato mencionado en último término, y se hallaban apiladas una sobre la otra. La vasija de más arriba tenía pintada la imagen de un armadillo; la segunda vasija tenía pintado un venado muerto (con la lengua colgando hacia afuera), y la tercera vasija contenía la imagen de dos serpientes enroscadas alrededor del perímetro interior de la vasija, mientras que sus cabezas y colas aparecían en el centro del plato (Figuras 9, 10, y 11, abajo).
![Figura 9. Plato polícromo: Armadillo [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 9. Plato polícromo: Armadillo [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig09a.jpg)
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![Figura 10. Plato polícromo: Venado [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 10. Plato polícromo: Venado [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig10a.jpg)
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![Figura 11. Plato polícromo: Serpientes [Dibujo: Gustavo Valenzuela]. Figura 11. Plato polícromo: Serpientes [Dibujo: Gustavo Valenzuela].](images/fig11a.jpg)
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Directamente debajo de la vasija con la figura de pájaro y la polícroma de diseño desconocido, había dos vasijas Sotero Rojo-Marrón. La vasija más próxima al cráneo era un cuenco, mientras que la que se hallaba más lejos, al sur, era un vaso. Dentro del vaso se hallaban los restos de un objeto estucado de diseño desconocido. El estuco estaba pintado de rojo, verde, negro, y blanco, y pudieron observarse varios diseños parciales sobre los restos desmenuzados. Debajo de las dos vasijas Sotero se descubrió una segunda área más grande con restos de estuco. El segundo material estucado medía aproximadamente 30 cm × 40 cm. Consistía en varias capas de estuco pintado de verde, blanco, rojo, negro, y amarillo. Algunas escamas tenían imágenes de posibles glifos y otros diseños que por el momento no se han podido determinar. En un esfuerzo por preservar estos restos, las capas de estuco fueron recolectadas y analizadas por Harriet Beaubien, del Instituto Smithsoniano. Los resultados obtenidos por ella se discutirán más abajo.
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