Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2006:
Joseph B. Mountjoy
 

Excavaciones de dos Panteones del Formativo Medio en el Valle de Mascota, Jalisco, México

Los Coamajales (MA-20)

Introducción

Este panteón está localizado en la serranía que forma lado sur del valle de Mascota, a la elevación de 1640 m sobre el nivel del mar, aproximadamente 500 metros sobre el nivel del piso del valle (Figura 1). El nombre Los Coamajales se refiere al área general, pero el nombre local del panteón es "Las Lomas" debido a dos lomas casi pelonas de tierra volcánica especial que sobresalen en este lugar: loma #1 y loma #2 (Figura 2). El panteón no está asociado con ningún sitio habitacional, así parece que los restos enterrados aquí procedieron de algún asentamiento todavía no localizado al pie de la serranía (vea adelante).

La primera visita al sitio por nosotros se hizo el 19 de mayo de 2002, guiado por un Sr. Sánchez de 37 años de edad que había participado en el saqueo original del sitio y que había regresado recientemente con algunos amigos para continuar sus exploraciones. La información que nos proporcionó no es de plena confianza siendo que sufrió un accidente automovilístico terrible en los Estados Unidos que le dejó seis años en silla de rueda, algunas placas de acero en su cráneo, y con ciertas fallas mentales. Sin embargo, se ha podido averiguar algunos de los datos que nos proporcionó, y presento aquí su relato.

Fue en 1988 que vino un señor llamado "Remigio", de Mexicali con la ilusión de encontrar un tesoro que le "dejó" su papá. Remigio en aquel entonces tenía unos 50+ años y estaba casi ciego de diabetes. Su papá de joven había trabajado de carbonero sacando ocote de la serranía y antes de morirse llamó a Remigio a su cama y le dio un mapa indicando en donde estaba localizado un "tesoro de los indios" que él había descubierto en un panteón en un cerro. Al llegar a Mascota, Remigio contrató a cuatro hombres, pagándoles 200 pesos c/u, así como caballos para subir al cerro, y subieron con el mapa en las manos hasta el lugar indicado. Todavía estaban los pinos en el lugar exactamente como indicaba el mapa. Pasaron 15 días en el sitio; allí comían y dormían, y durante la obra vinieron varios otros de vez en cuando a ayudar.

El mapa indicaba que había 60 ollas enterradas en el lugar (aparentemente la loma #1), pero ellos solo sacaron 30. Algunas ollas tenían "tres cuerpos", aparentemente en forma de bule según un dibujo del Sr. Sánchez. Reportó haber hallado ollas grandes, medianas y chicas, a aproximadamente 50 cm de profundidad debajo de la superficie, a veces pegadas unas a otras. Las ollas tenían muchos dibujos de diferentes tipos, y algunas de ellas tenían huesos quemados adentro. Se encontraron en la tierra más amarilla y blandita (superficial), no en la tierra rojiza (el subsuelo). Para localizar las ollas metían varas a la tierra blandita, y así quebraron algunas de las ollas. Encontraron, también, seis metates con patas pronunciadas, así como piedra como mármol, aunque no era de mármol, color violeta. Remigio llevó las ollas completas a Mexicali. Su cuñado, un albañil que vive en Puerto Vallarta, se llevó una de las piedras bonitas a escondidas en su bolsillo.

Figura 3. Tiestos decorados procedentes del saqueo de Los Coamajales.

Aparentemente unos ocho meses antes de nuestra visita al sitio, el Sr. Sánchez había venido con dos amigos a explorar la loma #2 (todavía se veían los restos del campamiento), dejando una excavación grande y profunda en la punta de la loma, más algunos tiestos y muchos huesos quemados regadas en la tierra de excavación. Él sacó una bolsa llena de fragmentos de cerámica, huesos quemados, y trozos de carbón de su escondite en la ladera de la loma #2. Me regaló el material y se presenta (Figura 3, mostrada arriba) unos tiestos incisos que coincidan en forma y decoración a la cerámica Capacha de Colima (Kelly 1980: Figura 20d), más un tiesto grande de una olla decorada con pintura roja, líneas y picos resaltados, y una zona de punzonados triangulares (Figura 4, mostrada abajo), todas formas de decoración encontradas en la cerámica Capacha, aunque no en esta misma combinación. Entre la colección donada y la cerámica recogida de la superficie el día de la visita, encontramos un tiesto con líneas incisas asociadas con punzonados en zonas, cinco fragmentos de la misma pieza con picos y líneas resaltadas (aristadas), más otros fragmentos de la pieza Capacha (Figura 3), y 13 bordes de vasijas: 7 de ollitas, 4 del mismo tecomate, y 2 de un bule.

Figura 4. Tiesto con decoración en relieve incisa, picuda, y líneas levantadas, procedente del saqueo de Los Coamajales.

Después de la visita al sitio, el Sr. Sánchez me hizo el favor de venir a la casa a revisar fotos y dibujos de las piezas "Capacha" publicadas por Kelly (1980) y señalarme piezas iguales a las que encontraron en Los Coamajales. Me indicó que encontraron piezas como las siguientes ilustradas en Kelly (1980): Figs. 16f (algunas 6 con 3 niveles en lugar de 2); 17d, g y h; 18b; 19b (con el mismo patrón de incisiones); y 22a. No encontraron, según el Sr. Sánchez, cuencos, tecomates, trífidos, o figurillas, aunque él encontró una figurilla semejante a la Fig. 32c cuando él estaba excavando un pozo para el agua cerca de la casa vieja (abandonada) de Las Palmas al pie del cerro. También, mencionó que hallaron puntas de obsidiana en Los Coamajales.

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