Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2006:
Mónica Alejandra Pérez Galindo
 

Colección Dieseldorff: Corpus de cerámica del Clásico Terminal proveniente de Moldes

Erwin Paul Dieseldorff: Su aporte a la arqueología guatemalteca

Erwin Paul Dieseldorff nació en Hamburgo un 10 de junio de 1868, hijo de Daniel Dieseldorff, pionero en la apertura de mercados entre Alemania y países como Australia. Bajo el criterio expansionista de la empresa familiar, en 1888 Erwin determina residir en Guatemala con el objetivo de explotar el cultivo del café y así iniciar su propio negocio (Nañez, 2000).

Su primera experiencia como cafetalero fue en 1891, cuando adquirió la finca Seacté – conocida en la actualidad como parte de la finca Secol. En este lapso tuvo la oportunidad de interactuar con los indígenas de la región y motivar su fascinación por aprender el idioma, religión y otros aspectos de la sociedad Maya Keckchí (Nañez, 1970).

Su interés por la arqueología, se desarrolló a través de varias expediciones que realizó con el proyecto del geógrafo y cartógrafo alemán, Dr. Karl Sapper, cuya prioridad era trazar un mapa del suroeste de Cobán, Alta Verapaz. Entusiasmado con lo exótico del entorno, exploró cuevas y excavó en sitios como Las Pacayas, Chajcar y Chamá (Nañez, 1970).

Se tiene pleno conocimiento de que realizó investigaciones en la mayoría de sus propiedades y que sus resultados fueron publicados en una serie de 36 artículos y libros (Nañez 1970). De la misma forma se puede afirmar que mantuvo contacto directo con importantes científicos de la materia, como Eduard Seler, Alfred P. Maudsley, Sylvanus G. Morley, Walter Lehmann, Alfred M. Tozzer, J. Eric Thompson, Frans Blom, William Gates, Thomas Gann, J. Alden Mason, Oliver Ricketson Jr., George C. Vaillant, A.V. Kidder, Karl Sapper, Hans Ludendorff, Ernst Föstermann y Paul Schellhas (Nañez, 1970). Inclusive existen documentos en el archivo del MUNAE, que evidencian que Dieseldorff tenía contacto con el Ministerio de Educación Pública, el cual era el ente regente de los asuntos patrimoniales del país (Anexo 2).

Durante su estancia en Guatemala, Dieseldorff pasó la mayoría de su tiempo estudiando entre los cafetales la cultura de las Verapaces, así como comprando artefactos prehispánicos para realizar sus propias interpretaciones de la función y significado de tales objetos. En su acervo también figuraban documentos históricos pertenecientes a los indígenas de Alta Verapaz y su compilación incluía manuscritos que narraban danzas teatrales de los antiguos Keckchíes. Se calcula que al momento de su muerte, poseía más de tres mil piezas en su compilación personal (Nañez, 1970).

Aún en vida, el Sr. Dieseldorff concedió parte de su colección al Museo für Völkerkunde en Berlín (Nañez, 1970) y en 1942 el segmento restante fue donado por su hijo, William E. Dieseldorff, al Museo Nacional de Arqueología y Etnología (MUNAE) – (Documentos rescatados del archivo del MUNAE, oficios No. 10410 Ref. S/R. RLP-fac. y No. 3477 Ref. U-32/912 01º).

Las interpretaciones de Dieseldorff en temas relacionados con la botánica y arqueología de las verapaces son excepcionales para su época, ya que dio a conocer las propiedades de varias plantas nativas y con hallazgos como las vasijas de Chamá, abrió todo un campo de investigación. Sus conocimientos en cuanto a los sistemas de calendario Maya le proporcionaron el respeto por parte de los científicos del momento y la calidad de sus dibujos, así como de sus notas, hicieron posible poder contextualizar los artefactos encontrados, permitiendo que aún hoy sean fuentes de referencia.

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