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Reconocimiento arqueológico en Tixan: exploraciones en el sur del Parque Nacional de la Sierra del Lacandón, Petén, Guatemala

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La Pasadita
Mientras llevaban a cabo el reconocimiento, los miembros del PRASL visitaron brevemente el sitio de La Pasadita. El trabajo en La Pasadita se enfocó principalmente en la exploración tanto de un grupo arquitectónico muy saqueado como de un abrigo rocoso. El grupo arquitectónico estaba localizado cerca del centro y sobre un cerro, lo cual es típico del asentamiento de La Pasadita. El grupo consiste en dos plataformas, una de las cuales tiene arriba una estructura colapsada con bóveda (Figura 23). Este montículo fue cortado a la mitad por tres grandes trincheras de saqueo. En la trinchera más al norte encontramos una cripta saqueada y vacía (Figura 24, arriba). La cripta estaba finamente construida, con muros formados por tres hileras de piedra extremadamente bien cortada, y tapada con cuatro grandes lajas (Figura 25, abajo). La cripta midió 0.30 m de alto, 0.44 m de ancho y 2.4 m de largo; estaba localizada debajo del piso del cuarto más al norte de la estructura colapsada. Es interesante que a pesar de buscar cuidadosamente, no se encontraron artefactos o restos humanos en la cripta o en el relleno de los saqueadores. En este sentido, esta cripta saqueada es parecida a la que se encontró debajo del piso del cuarto norte (Cuarto 3) de la Estructura D3-1 (formalmente Estructura 1) de Tecolote, que también estuvo vacía de restos humanos y de artefactos (Golden 2003b). Aunque ambas criptas pudieron haber sido limpiadas completamente por los saqueadores, también es posible que fueron construidas por los mayas pero que nunca las usaron.

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Al noroeste del centro de La Pasadita, los miembros del PRASL exploraron un abrigo rocoso que fue simplemente llamado "el abrigo rocoso de tres niveles", debido a su forma. Se encontraron cerámicas dispersas por la superficie del abrigo rocoso, las cuales tienen fechas correspondientes desde el Preclásico Tardío hasta el Clásico Terminal, lo cual es típico de la mayoría de las cuevas en la Sierra del Lacandón (Golden, Romero et al. 2005; Golden et al. 2003; Muñoz 2004b). Es interesante que un afloramiento rocoso natural en la entrada del abrigo rocoso parece haber sido modificado para funcionar como altar. Sobre este altar había dos escalones cortados del piso de roca madre del abrigo rocoso. Desde el altar, un cerro desciende al piso del bosque cuatro metros por debajo, por lo que el abrigo probablemente sirvió como escenario para actividades rituales.
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