Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2006:
J. Kathryn Josserand y Nicholas A. Hopkins
 

Lenguaje Ritual Chol
Con Terrence Lee Folmar, Heidi Altman, Ausencio Cruz Guzmán, y Bernardo Pérez Martínez
©1996 J. Kathryn Josserand y Nicholas A. Hopkins

The Tila Cargo System

Los residentes de Tila participan de una amplia organización ceremonial similar a los sistemas de encargados de las mejor conocidas comunidades mayas tzeltales y tzotziles del sur (Cancian 1965, Gossen 1986; Arias 1990), pero virtualmente único en la zona de los hablantes de chol. En Tila, el uso formal del chol sobrevive hasta un grado que no se encuentra en otras comunidades hablantes de chol, y en Tila se habla chol en contextos rituales que no existen en ningún otro lado. Como parte de un rico ciclo de actividades ceremoniales anuales, hay muchas "danzas" con piezas oratorias asociadas, que constituyen representaciones en público en las que se muestran los valores culturales fundamentales en forma simbólica (por ejemplo, los Jaguares en combate con los Toros, simbolizando el choque entre las culturas nativa e hispánica). Las curaciones chamánicas, los rituales en cuevas y otros ritos menos públicos, también presentan distintos contextos para el discurso formal. Algunos de estos contextos son, hasta cierto punto, continuaciones de la vida ceremonial precolombina. En los monumentos del período Clásico, la representación del gobernante en presentaciones rituales constituye un tema común (ak’ota ’danzando’, en la terminología de los modernos epigrafistas), y se ha visto que el lenguaje de estos monumentos aparece reflejado en las narrativas modernas tradicionales (Josserand, Schele y Hopkins 1985, Hopkins y Josserand 1990, Josserand 1991).

El nivel de actividad ritual en Tila salta a la vista con el número de oficios rituales y ocasiones en las que los rituales públicos tienen lugar. Pérez Chacón (1988: 59-76) describe un sistema de encargados (ch’ujulbä ’e’tel ’trabajo sagrado’) que en cualquier año dado incluye entre 50 y 90 encargados, dependiendo en cuántas posiciones secundarias y terciarias se ocupen. Las posiciones están organizadas jerárquicamente, las del nivel más alto incluyen cuatro mayordomos que manejan el sistema de encargados, liderados por el mak yumlal ’[mayordomo de] Nuestro Gran Padre’, quien se ocupa del Señor de Tila, y el mak na’lal ’[mayordomo de] Nuestra Gran Madre’, quien se ocupa de la Virgen María. El papel que cada uno juega está marcado simbólicamente por la vestimenta ceremonial: los 25 mayordomos de más alta jerarquía llevan bastones de mano; les siguen 15 capitanes, que usan pañuelos rojos en la cabeza y portan banderas rojas para marcar su cargo.

Estos funcionarios están asociados cada uno con un santo distinto, y como grupo tienen la responsabilidad de cuidar la iglesia y sus santos, organizar ceremonias públicas, y recibir de los suplicantes las peticiones que les dirijan a los santos. El matrimonio es un pre-requisito necesario para este cargo, y los deberes y participación de las mujeres son parte esencial de las ocasiones rituales. Un hombre que ya ha sido encargado varias veces se retira como un anciano respetado (en el español local tatuch, en chol lak tatna’ob ’nuestros ancestros’). El sistema de encargados constituye una de las tres bases de poder en la vida política de la comunidad, siendo las otras la jerarquía oficial de la Iglesia Católica (obispo y curas) y el gobierno civil (el Ayuntamiento Constitucional).

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