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Caves Branch Caves, Distrito de El Cayo, Belice.
Reporte Arqueológico de Campo
Excavación en Caves Branch
Unidad 1 (1 x 2 mts.)
Aparece una acumulación de huesos humanos y animal, que termina con el levantamiento de un entierro (Entierro nº 1), localizado en el segundo nivel.
Unidad 2 (2 x 1.5 mts.)
Esta excavación se situó en el interior de la cueva, y a poco más de un metro de su entrada. Aparecen los Entierros 14, 18, 19, 22, 23, 28 y 29. (Dibujo 4.).
Unidad 3 (1.5 x 1.5 mts.)
Véase Unidad 6.
Unidad 4 (1.5 x 1.5 mts.)
En estas dos unidades se excavan únicamente los dos primeros niveles. Abundante cerámica y huesos humanos (principalmente en la Unidad 3) pero sin una disposición anatómica clara.
Unidad 5 (2 x 2 mts.).
Localizada en el extremo norte del abrigo rocoso, su localización obedece a que, en superficie, se veía con claridad el borde de una pequeña vasija. Faltan algunos fragmentos de su borde y parecía contener algunos pequeños huesos en su interior. En esta Unidad 5 apareció poco material cerámico, y se dejó de excavar a los 20 cm. de profundidad, cuando la tierra se hizo más compacta y dejó de salir material cerámico. (Dibujo 6.)

Unidad 6
Situada prácticamente a la entrada de la pequeña cueva que posee el abrigo rocoso, tenía una extensión original de 1.5 x 2 m., aunque finalmente terminó ampliándose y llegándose a unir con la Unidad 3, debido a la gran cantidad de entierros que iban surgiendo. (Dibujo 10., Dibujo 11., Dibujo 12. y Dibujo 13.)
NIVEL I, Nivel de superficie (0-2 cm.): Tierra sedimentaria muy suelta de color marrón oscuro. Fragmentos cerámicos, piedras pequeñas y caracol (jute).
NIVEL II (2-20 cm.): Gran concentración de huesos humanos y de fauna, fragmentos cerámicos, algunos adornos y numerosos caracoles de río (jute). Los entierros se encontraron en forma desordenada y sin una disposición clara. (Figura 25., Figura 26., Figura 27. y Figura 28.)
NIVEL III (20-45 cm.): Este nivel se caracteriza por la gran cantidad de pequeñas piedras calizas que rodean y cubren los entierros. Los restos humanos aparecen en regular estado de conservación, pero algunos de ellos presentan una posición anatómica más o menos clara. Todos estos entierros parecen haber sido depositados uno encima del otro, sin mantener una orientación determinada. En este nivel aparece una vasija completa y otra fragmentada en tres partes que se encontraba situada bajo una piedra que, tal vez, la fracturó. Estas dos vasijas representan uno de los escasos indicios de ofrendas hallados en todo el área excavada.
NIVEL IV (45-70 cm.): Aquí dejan de aparecer las grandes cantidades de material cerámico y las pequeñas piedras que, con indicios de haber sido quemadas, se observaban en los dos niveles anteriores. En este nivel se encontraron los Entierros nº 2 y 3, perteneciendo el número 2 al de un individuo adulto que fue enterrado con los brazos cruzados sobre su cintura y las piernas flexionadas hacia sus hombros. Posteriormente, y con una diferencia en sus respectivas profundidades de solo 18 cm., aparecen los Entierros 9, 10, 11, 12, 13, 15, 16, 17, 20, 21, 24, 25, 26 y 27, de cuya descripción se hablará más adelante.
Unidad 7 (1.5 x 1.3 m.)
Se abre esta nueva Unidad en la intención de comprobar si el perfil existente en la Unidad 6, es decir, las diferentes acumulaciones de pequeñas piedras, sigue en esta parte de la cavidad o solo es característico de la zona central del abrigo rocoso. A los pocos centímetros se localizan dos entierros y, por falta de tiempo, se cierra la Unidad. (Dibujo 5.).
Unidad 8 (1.5 x 2 m.)
No aparece dibujada en el plano del abrigo rocoso, pero se situó entre las Unidades 2 y 7. Se excavó hasta el principio del nivel II, y su estratigrafía se corresponde con la obtenida la Unidad 6; es decir, grandes acumulaciones de huesos y cerámica que concluyen en la aparición de dos entierros más (Entierros 7 y 8) en regular estado de conservación.
Debido al desorden en que se encontró este lugar por los actos de saqueo, fue prácticamente imposible, en los primeros niveles de excavación, hacerse una idea clara sobre el sistema y patrón de enterramiento. Sin embargo, a medida que la excavación progresaba y nos ibamos encontrando con niveles sin perturbar, ambas cuestiones quedaron claramente resueltas. Y así, por lo que respecta al patrón de enterramiento, los entierros de C.B.R.S. poseen las siguientes características, las cuales nos sugieren que la comunidad que usó ésta cueva, tenía un modelo funerario perfectamente claro y definido:
- Todos los entierros son primarios.
- Todos los entierros están flexionados.
- Todos los entierros tiene orientación Norte-Sur, excepto el Entierro 17.
- Todos los esqueletos miran al Este, es decir, hacia la entrada de la caverna.
En cuanto al sistema de enterramiento, este no se aparta mucho de lo ya observado en otros lugares del área. Los muertos eran depositados en el abrigo abriendo fosas que iban a provocar el desmembramiento de los restos y de las ofrendas depositadas con anterioridad. En la transparencia que nos muestra la columna vertebral del Entierro 15, vemos como se encontró curvada en una posición que, claramente, nos indica el uso de alguna herramienta que al cavar la fosa, desplazó este cuerpo para dejar espacio libre en el que poder depositar otro cuerpo. En otros lugares de Belice, como por ejemplo en Nim Li Punit (Bonor, articulo en preparación), los entierros hallados en la Tumba 3 de este sitio arqueológico, se encontraron apilados junto con sus ofrendas en las esquinas y muros laterales de la tumba, para hacer espacio en el que enterrar a un nuevo individuo dentro de la misma localización. Se trata pues de dos contextos totalmente diferentes, en cuanto a espacio físico y entorno social, pero que comparten el mismo sistema de enterramiento.
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