Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Saburo Sugiyama
 

El Simbolismo de los Incensarios y la Organización Estatal en Teotihuacán

Comentarios Preliminares

No sabemos con exactitud cuándo comenzó la producción de este tipo especial de incensario. La estratigrafía del taller no proporciona una información precisa en su cronología absoluta, porque los estratos en que se hallaron los materiales de incensarios eran poco profundos, y porque varios pisos de Teotihuacán sobre los que se encontraron estos materiales habían sufrido severas perturbaciones. Los otros únicos tipos de material cerámico fechable que se descubrieron en el área en cuestión y en otros sectores de la ciudad, donde se hallaron materiales de incensarios asociados con los mismos, sugieren que éstos estuvieron en uso hacia la fase Tlamimilolpa Tardía (siglo 4), y que se los produjo en forma continuada hasta la fase Metepec (siglo 6) (por ejemplo, Berlo, 1984:45; Múnera, 1985).

Dentro del núcleo de la Pirámide de la Serpiente Emplumada, no se hallaron piezas relacionadas con incensarios tipo teatro; ello francamente contrasta con su presencia mas bien repentina y significativa fuera de la pirámide, en el área del palacio. Esto quiere decir que la producción de incensarios fue posterior a la Pirámide de la Serpiente Emplumada, la cual según se cree, corresponde al comienzo de la fase Tlamimilolpa Temprana. En el Palacio Norte se hallaron ornamentos de incensarios en contextos de tumbas correspondientes al último nivel arquitectónico, de acuerdo con un breve informe preliminar de los excavadores (por ejemplo, Jarquín y Martínez, 1982:117). Además, las excavaciones llevadas a cabo por el proyecto Pirámide de la Serpiente Emplumada en 1988-89, pusieron al descubierto cientos de "adornos" en el piso superior (el más tardío), en el lado este de la pirámide principal. Estos datos confirman la determinación temporal del taller de incensarios que mencionamos más arriba.

Según se observa en el primer catálogo, una amplia variedad de moldes y aplicaciones ("adornos") descubiertos en este recinto central de la ciudad, incluyen casi todos los elementos iconográficos que se conocen para los incensarios teotihuacanos tipo teatro. Esto puede querer decir que el lugar fue un taller de gran envergadura controlado por el estado, que producía y distribuía los incensarios en forma oficial, en todo el ámbito de la ciudad y más allá. Las élites que vivían en la Ciudadela pueden haber participado activamente en la producción de los incensarios típicos, o en todo caso pueden haber supervisado y controlado la fabricación. De hecho, muchos moldes y "adornos" también fueron encontrados en el Palacio Norte y en un espacio abierto a espaldas de la Pirámide de la Serpiente Emplumada, indicando que estos sofisticados objetos rituales de cerámica fueron masivamente producidos con moldes, tanto en el taller como en el más grande recinto ritual de Teotihuacán, a lo largo de algunos períodos más tardíos.

La aseveración mencionada más arriba puede tener sentido, cuando uno examina de cerca la iconografía involucrada en el simbolismo, y las funciones de la Ciudadela sugeridas en investigaciones recientes. La Ciudadela fue extensamente excavada en 1980-82, y la Pirámide de la Serpiente Emplumada fue explorada intensa y sistemáticamente en 1988-89 (por ejemplo, Cabrera et al., 1982; Cabrera, Sugiyama, y Cowgill, 1991). Como consecuencia, he identificado a la Ciudadela como un espacio ritual donde el militarismo, los sacrificios humanos, y la función de gobierno del estado teotihuacano eran proclamados simbólicamente a través de eventos asociados con la construcción de la Pirámide de la Serpiente Emplumada (PSE) alrededor del 200 d.C. (Sugiyama, 1992; 2001). Después del estudio que llevé a cabo con la beca FAMSI, sostengo que una amplia variedad de elementos iconográficos usados para el complejo de los incensarios surgieron con posterioridad a la construcción de la pirámide, siguiendo una tradición cultural de simbolismo de estado originada en la Pirámide de la Serpiente Emplumada (Sugiyama, 1998), y que la producción de incensarios tipo teatro parece haber sido una de las actividades sociopolíticas que estuvo fuertemente asociada con la institución militar. Después del siglo 4, los incensarios con elementos marciales fueron ampliamente distribuídos, probablemente a través de la red estatal, dentro de la ciudad y en otros lugares, particularmente en la región de Tiquisate, en la que se recuperaron muchos incensarios del tipo teotihuacano. La participación del estado en la producción también aparece sugerida por el hecho de que la forma y composición específicas de los incensarios teotihuacanos desaparecieron abruptamente con el colapso del estado, aunque ciertos elementos ideológicos sobrevivieron, inclusive, hasta los perídos post-teotihuacanos.

Estos incensarios pueden no haber simplemente transmitido significados generales de militarismo. Los abundantes "adornos", sumamente variados, que acompañaban a los incensarios pueden haber comunicado significados específicos de maneras complicadas. El hecho de que entre los incensarios hallados hasta el presente no existan dos ejemplares que combinen elementos idénticos, sugiere que los artesanos los compusieron para dotar a cada uno de ellos de un significado específico, según lo que ha señalado Berlo (1984). La información sobre el taller que se incluye en el catálogo favorece esta aseveración; como ya se dijo con anterioridad, en el taller pueden encontrarse casi todos los elementos de los incensarios conocidos. Los elementos más comunes que se hallaron en dicho taller (esto es, grupos que consisten de más de 100 piezas de aplicaciones o moldes) dentro de la cateogría "Fitomorfos", son las flores de cuatro pétalos, el algodón (?), los nenúfares, y varias otras flores; en el corpus de "Zoomorfos", hay mariposas, pájaros, conchas de bivalvos y conchas espiraladas; dentro de las representaciones "Antropomórficas", se cuentan el Dios de la Tormenta, máscaras y narigueras; y luego en la categoría de "Representaciones y Símbolos", hay plumas, círculos, rollos, complejos de manta, orejeras, flechas, escudos o placas laterales, cuerdas o nudos, fardos, cuchillos, agua o gotas, y ojos de reptil. Sabemos que en los períodos post-teotihuacanos, algunos de ellos, y otros en cantidades más reducidas, se transformaron en glifos. Los contextos de excavación sugieren que, si bien los incensarios parecen haber sido ampliamente distribuídos y utilizados a nivel de unidades domésticas y en contextos de tumbas, la producción de estos incensarios estaba mas bien restringida a determinados grupos sociales, algunos de los cuales trabajaron en este taller cerrado controlando un sistema simbólico de anotación con casi cualquier clase de combinación de los "adornos" codificados.

La imaginería de los incensarios que surgió en este lugar en particular puede ser mejor entendida en este contexto social e histórico. Los datos obtenidos gracias a la beca FAMSI deberán ser objeto de ulteriores estudios sistemáticos y analíticos, para lograr una mejor comprensión de los significados y funciones más específicos, al igual que de la estructura políticoreligiosa del estado.

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