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Thomas Mark Shelby
 

Informe de las Investigaciones 1998-1999 sobre la Arqueología y la Iconografía de la Fachada de Estuco Polícroma de la Estructura N10-28, en Lamanai, Belice

Construcciones Teóricas

Es necesaria una breve discusión sobre los puntales teóricos que generalmente dan forma y son la guía de un proyecto como éste. Hemos utilizado a dos importantes teóricos de la historia del arte, Erwin Panofsky y George Kubler. También hemos tomado ideas de otras personas. Por lo general, hay dos escuelas de pensamiento para abordar el estudio del arte prehistórico: la escuela configuracional de Kubler, y la escuela etnológica de Willey y casi todos los arqueólogos mesoamericanistas, aunque los primeros abordajes a la iconografía surgieron de Panofsky. La escuela configuracional sostiene que la interpretación debería quedar reducida a los agrupamientos iconográficos de un período dado, a fin de evitar la disyunción de significado y forma. La escuela etnológica asume que las formas y los significados simbólicos son los mismos si la cultura en sí misma no es cambiada. Kubler, al usar el Principio de Disyunción de Panofsky, plantea que la disyunción de forma y significado es más común que la continuidad.

Uno de los teóricos más importantes de la historia del arte, Erwin Panofsky, definió tres niveles de significado que están involucrados en el abordaje iconográfico. Sus tres niveles de significado son: (1) el sujeto de un tema principal o natural, (2) secundario o convencional, y (3) significado intrínseco o contexto. El primer nivel está subdividido en factual y expresional, como en las representaciones de objetos, la relación entre objetos y eventos, y las cualidades expresivas del objeto. Este nivel es el de las formas puras y contiene un significado principal (o natural). Estas formas puras se llaman motivos artísticos, lo cual constituye una descripción pre-iconográfica.

En el segundo nivel, los motivos artísticos y sus combinaciones están conectados con temas o conceptos. Las imágenes son motivos con un significado secundario o convencional. Éste es el nivel del análisis iconográfico, donde la materia sujeto de los temas y conceptos es el foco de la iconografía propiamente dicha. Sin embargo, es necesaria una correcta identificación de los motivos para poder realizar un análisis iconográfico correcto (Panofsky 1972:6).

El tercer nivel tiene que ver con el significado intrínseco de una imagen. A éste se llega a través del estudio del "principio subyacente que revela la actitud básica de una nación, un período, una clase, una religión o una creencia filosófica -calificada inconcientemente por una personalidad y que se condensa en un trabajo" (Panofsky 1972:7).

Por principio, una descripción preiconográfica correcta se basa en nuestra experiencia práctica, o en "leer lo que vemos". Pero esto no significa necesariamente que sea correcto (Panofsky 1972:9). El análisis iconográfico, sin embargo, requiere un conocimiento de los temas y conceptos. Él también advierte que el conocimiento de los temas y conceptos tampoco significa necesariamente un análisis iconográfico correcto. Es necesario un conocimiento intrínseco, más que un saber superficial, para la interpretación de los valores simbólicos y del significado intrínseco o del contenido, o lo que Panofsky define como una "intuición sintética" (Panofsky 1972:14-15). Comparando todos las otras obras y decoraciones del período, podemos llegar a un significado intrínseco.

Por otro lado, George Kubler defiende el Principio de Disyunción de Panofsky. El concepto de disyunción niega la mayoría de las analogías etnológicas por su énfasis en la discontinuidad, y proporciona una explicación para la compleja mecánica del cambio cultural (Kubler 1975:762). El argumento más importante de Kubler está en contra de la visión simplística de los arqueólogos según la cual Mesoamérica era un gran sistema cultural que no experimentó cambios substanciales en su sistema simbólico desde el Formativo hasta la Conquista (Kubler 1975:762). Se mostraba especialmente crítico con respecto a Gordon Willey, quien enfatizaba la visión antropológica de una unidad cultural y el pluralismo cultural del historiador del arte. Sin embargo, Kubler asevera que hay tres suposiciones incorrectas de la antropología: el arte no refleja la vida, no necesariamente es indicativo de la naturaleza, y el arte no puede ser explicado ni por textos ni por informantes (Kubler 1975:766).

El abordaje de Kubler para con el arte maya es el de su estudio contextual. Si estos temas consisten en motivos que se reconocen como objetos y sucesos, entonces los motivos de este grupo deberían proporcionar la información sobre el texto entonces no decifrado que enmarca a la imagen. Para Kubler, la imagen tiene más información que los glifos. Los motivos en sí mismos pueden componer un tema lleno de significado, pero no todos los motivos están plenos de significado porque algunos no pasan de ser una ornamentación (Kubler 1969:5). Kubler también sostiene que durante una cultura de larga duración, las versiones tempranas y tardías de un tema varían (Kubler 1969:7). La frecuente representación temática durante un extenso período de tiempo indica una fijeza de significado, pero cuando hay distintos sistemas simbólicos, la continuidad es poco probable (Kubler 1969:8). Esta es la disyunción de Panofsky.

Kubler hace énfasis en varios puntos principales. La estructura y significado de una forma son necesarios antes de que su desarrollo pueda ser estudiado, y los significados y las relaciones se entienden con mayor facilidad en los ejemplos tardíos que en los tempranos (Kubler 1969:47). Kubler sostiene que "los dos axiomas del método iconográfico son (1) que una forma repetida con frecuencia puede adquirir diferentes significados con el paso del tiempo, y (2) que diferentes formas visuales pueden transmitir un significado duradero". La disyunción es un modo de renovación por medio del cual una cultura exitosa hereda nuevos significados a las antiguas formas, o nuevas formas a los antiguos significados (Kubler 1970:143).

La forma y el significado pueden entenderse con el estudio del estilo y la tradición, y las relaciones dentro de un estilo. Esto es lo que hace el método configuracional. Sin embargo, la analogía y la comparación es lo que origina el significado completo. Terence Grieder (1975:853), si bien está al tanto de la disyunción, considera que la arqueología y la historia pueden determinar eventos disyuntivos del pasado. Según el abordaje de Grieder, sólo a través de "un catálogo completo de imágenes, con el registro arqueológico que incluya las cerámicas, con conciencia de la evidencia de la disyunción, y con registros históricos y etnográficos que aporten un indicio de las tradiciones del contenido, podemos llegar a obtener descripciones razonablemente buenas de las culturas prehistóricas más recientes, y al menos incrementar la base de evidencias para especular sobre las remotas" (Grieder 1975:853-854).

Gordon Willey (1973), cuando discute sus puntos de vista sobre la iconografía mesoamericana, sostiene que el arte tiene dos tipos de significado: el general y el específico. Cuando un investigador determina un significado general, ese nivel es estético o superficial. El significado específico puede interpretarse de varias maneras, comprendiendo bien cómo es que el arte funcionaba dentro de un contexto cultural específico. La mayoría de los investigadores del arte precolombino tienen una conjetura metodológica básica, y dicha comprensión debe empezar con los relatos etnohistóricos para ir luego hacia atrás en el tiempo. Esto se basa en tres conjeturas. Dichas conjeturas son que Mesoamérica: (a) es una tradición cultural unificada, (b) tiene un sistema ideológico unificado, y (c) tiene una integridad de creencias y comunicación dentro de estos sistemas (Willey 1973:297-298). Kubler, por su parte, trata de hallar el significado en las analogías generales con referencia a otras culturas, y no a culturas específicamente mesoamericanas (Willey 1973:298).

Los arqueólogos procesuales han reconocido los peligros de la disyunción entre el presente etnográfico y el pasado arqueológico, por lo que prefieren una analogía comparativa general y evitan argumentos específicamente históricos (como por ejemplo Binford). Parecería que el foco de la arqueología es la información ecológica, técnica y económica, y que entonces el arte no es relevante. Sin embargo, el arte y la arquitectura están entre las piezas de información más importantes que nos legaron las culturas del pasado.

Esther Pasztory (1973) ha desarrollado el abordaje sintético, que es una muy buena reconciliación entre los abordajes desiguales de la historia del arte y la arqueología. Este método involucra a ambas disciplinas, y supuestamente debería producir los mejores resultados. Su abordaje sintético consta de cuatro pasos: (a) análisis de los motivos, (b) comparación de los motivos con motivos de otras culturas mesoamericanas, (c) el uso de textos aztecas y españoles, y (d) la etnografía moderna. Este abordaje llega más lejos que el análisis contextual elemental (Pasztory 1973:150). De todos modos, considero que los dos primeros son los más importantes, y cuanto más se aleje del presente la cultura en cuestión, el tres y cuatro pasan a ser menos importantes. En esencia, yo clasificaría estos cuatro pasos según su nivel de importancia.

Hoy en día muchos investigadores del arte han condensado estos abordajes, que emplean en muchos niveles diferentes, especialmente con la forma en que se lee una imagen (véase Berlo 1983; Miller 1989). Básicamente, los nuevos eruditos que utilizan ambas tradiciones "usan un riguroso abordaje analítico que combina lo mejor del uso tradicional que hace la antropología de distintos textos, con el compromiso histórico del arte tradicional en cuanto a la primacía del objeto de arte" (Berlo 1983:6).

El presente informe debería considerarse el primero de una serie con respecto a este proyecto de investigación, puesto que aparentemente llevará varias temporadas más de trabajo de campo. En mi propio abordaje, tiendo a recurrir a todos los eruditos mencionados más arriba, y considero que mis propias inclinaciones teóricas están "a mitad de camino" entre estos extremos.

Especialmente en lo que tiene que ver con el abordaje sintético de Pasztory, este informe, en el mejor de los casos, deberá ser considerado como preliminar. El mismo se ocupa, fundamentalmente, del primer paso para un análisis iconográfico: la identificación de los motivos, las formas y los patrones dentro del corpus. Sin embargo, también sube un segundo escalón con algunas comparaciones muy generales de los motivos y formas de otros sitios.

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