| |
Informe de las Investigaciones 1998-1999 sobre la Arqueología y la Iconografía de la Fachada de Estuco Polícroma de la Estructura N10-28, en Lamanai, Belice
Formas y Motivos Básicos
Lo que sigue es una discusión muy preliminar sobre los distintos motivos y modelos identificados hasta ahora en la colección de fragmentos de estucos de la Estructura N10-28. Se describen los motivos y formas individuales, al igual que los agrupamientos de motivos y formas que pueden representar un grupo pictórico o las piezas que estaban asociadas de cerca con el esquema de la fachada.
Adornos: (Figuras 3:2 a 3:5) En esta clase de forma decorativa se incluyen los objetos planos circulares con una pequeña perforación (<5 mm) en el centro. Los adornos tienen un promedio de alrededor de 3 a 4 cm de diámetro. Se presume que su función es meramente decorativa, si bien este es un comentario preliminar, ya que casi todos se han encontrado separados de la composición más amplia de la que forman parte.
Muchos adornos se encuentran unos junto a los otros, formando hileras. El color con que fueron pintados es generalmente o rojo o azul, con hematita especular. Un ejemplo, con pintura azul (Figura 3:2), tiene un agregado a cada lado que podría sugerir un pliegue. En base a sus contextos en otros sitios de las tierras bajas, parecería que los adornos cumplían una amplia gama de propósitos decorativos para componer grandes composiciones e imágenes, como por ejemplo las de los tocados.
Antropomórficos: (Figuras 3:6 a 3:10) Esta categoría incluye fragmentos de la forma humana que no forman parte de las categorías de figuras principales o secundarias. Entre estos elementos se encuentran dos piernas, tres narices, un pie, cuatro manos, y un brazo. Las dos piernas, al igual que la otra que pertenece a la figura central, son más grandes que el tamaño natural y dan una indicación de la escala de algunas de estas figuras.
Una de las piernas de LA 1103 era un armazón de piedra recubierto con una delgada capa de estuco, buena parte de la cual se ha quebrado (Figura 3:7). En la parte inferior de la pierna todavía se observa un gran medallón oblongo. Este medallón tiene un centro cuya forma reproduce su forma exterior, y tiene unas líneas incisas superficiales que irradian hacia fuera de este centro. La decoración de esta pierna es característica de los guerreros (Budet, comunicación personal).
La segunda pierna fue recuperada en LA 1285. Ésta también era un armazón de piedra. Por desgracia, casi todo el estuco se ha desprendido, quedando únicamente lo suficiente como para determinar que su color era rojo. En LA 1285 también se recuperó una gran nariz (Figura 3:8). Dicha nariz es ligeramente más larga que a tamaño real y es muy naturalista. Otra nariz, pegada a un labio superior, además de una tercera, provienen de LA 1103 (Figura 3:10).
En LA 1103 se identificó un pie (Figura 3:9). Es más bien estilizado y se proyecta hacia la izquierda de la supuesta ubicación de la pierna, siguiendo la superficie terminada de la fachada. El área de fondo es relativamente suave, sin otra decoración que pintura roja. El pie está curvado hacia abajo y se ha quebrado a lo largo, por lo cual sólo se han conservado cuatro dedos.
El brazo (Figura 3:6) muestra parte de la sección superior del brazo, el codo, y parte del antebrazo. El brazo es un tanto estilizado, y la escala de la pieza es extraña. El brazo está doblado, presumiblemente hacia adentro del cuerpo, como si estuviera sosteniendo u ofreciendo algo. Dos cuentas pintadas de azul se ubican en la curva interior del codo. De LA 1293 se recuperó una mano, que estaba pintada de un color verde azulado, por lo menos hasta donde se pudo determinar, porque la superficie estaba un tanto deteriorada.
Panel Antropomórfico: (Figura 3:11) Se identificaron al menos diecisiete fragmentos que componen un grupo pictórico. Esta escena representa una figura masculina, pintada de rojo, colocada contra una fondo plano color verde claro. Este fondo tiene algunas muescas transversales poco profundas y curvilíneas. Sólo ha quedado la parte inferior del rostro de la figura, roto a la altura del ojo. Sus dientes se ven un tanto fuera de escala, y están pintados de blanco, y justo arriba de la nariz hay un objeto parecido a una cuenta, también pintado de blanco. El rostro parece estar mirando hacia arriba. El brazo de la figura está extendido y vuelto hacia arriba, como si estuviera realizando una ofrenda.
Cuentas: (Figuras 3:12 a 3:19) Esta categoría describe pequeños objetos circulares, de los cuales hay dos tipos. Las primeros son pequeñas y casi completamente redondas. Presumiblemente eran decorativas, ya que la mayoría se desprendieron de la composición principal. Las del segundo tipo tienen un relieve superficial, aunque de todos modos mantienen una superficie redonda, o curvada hacia fuera. Este último tipo puede encontrarse en muñequeras, y lo que es más importante, formando parte de la composición del pectoral de cuentas de jadeíta de la figura central. Este tipo varía en tamaño, entre los 2 y 4 cm de diámetro, y las cuentas por lo general no son perfectamente redondas. Su color es rojo, o bien azul, con hematita especular.
Adornos Corporales: (Figura 3:20 a Figura 3:22) Al menos se identificaron siete fragmentos como objetos para adornar el cuerpo: tres muñequeras y cuatro fragmentos decorativos de la pierna/rodilla. Las tres muñequeras tienen una superficie plana con los ángulos marcadamente salidos, y terminan en una única hilera de cuentas de jadeíta (Figura 3:20).
La Figura 3:21 y la Figura 3:22 muestran tres de los cuatro adornos de la pierna/rodilla, que tienen diseños similares. Se asemejan en tamaño y forma a las piernas identificadas en la colección, y presumiblemente podrían provenir del área de la rodilla. Uno de los fragmentos muestra grandes paneles rectangulares, sobre los cuales hay paneles más pequeños, todos con acanaladuras poco profundas que los separan. El otro fragmento tiene cuatro grandes paneles rectangulares. Ambas piezas están pintadas de a azul o turquesa, aunque en las dos se observaron capas de pintura roja, que podrían representar una capa de pintura más antigua. Un tercer ejemplo también muestra estos paneles rectangulares, debajo de los cuales hay cuentas. Esta decoración está pintada de azul, y en este fragmento también se observa que una pequeña parte de la pierna está pintada de rojo (Figura 3:22). El cuarto ejemplo está en mal estado, pero la forma es lo suficientemente parecida como para permitir su identificación.
Botones: Esta categoría abarca fragmentos que son circulares pero muy planos y que tienen escaso relieve en relación con la proyección de la composición general. Están pintados de rojo con hematita especular, y a diferencia de los adornos, carecen de otras decoraciones. Su función es indeterminada, aunque algunos, presumiblemente, fueron elementos decorativos dentro del programa escultórico general. Varían en tamaño entre los 3 y 6 cm de diámetro.
Figuras de Cautivos: (Figuras 3:23 y 3:24) Se identificaron al menos dos figuras de cautivos. Ambas son de LA 1103 e incluyen dos cabezas y dos manos. Una de las cabezas no ha sido registrada. La Figura 3:24 muestra un rostro de perfil, con la frente alargada que marca la nobleza maya, mirando hacia arriba. Luce un casco con una tira que lo sujeta al mentón. La tira del mentón, la boca y la nariz están marcadas con alto relieves, y los ojos han sido definidos con incisiones. Una de las manos (Figura 3:23) está caracterizada por el alto relieve, y muestra dedos más bien delgados. Esta mano en general es mas bien pequeña, en relación con el resto de las figuras de la fachada. La otra mano muestra profundas incisiones que delinean el pulgar y los dos dedos que parecen estar cerrados o apretados el uno con el otro. Estos tres ejemplos son rojos, pintados con hematita especular.
Cartouches: (Figuras 3:25 y 3:26) Esta es una categoría provisional para la clasificación de tres piezas, todas ellas de LA 1103. El primer ejemplo es el que aparece en la Figura 3:25, y está pintado de rojo con hematita especular. Se proyecta hacia fuera de la superficie decorada por uno de sus lados, y termina en una superficie aplanada que es de forma cuadrada pero tiene bordes redondeados. Hay una pieza central que reproduce la forma exterior, dentro de la cual se halla un tercer elemento diseñado formado por un agujero poco profundo. En un lado del fragmento quedó la marca de las cuentas que se despegaron y cayeron.
El segundo ejemplo (Figura 3:26) es de mayor tamaño y muestra una superficie aplanada con forma de cuadrado con bordes redondeados. La pieza central refleja el estilo del exterior por medio de un acanalado poco profundo. Dentro de esta pieza central hay una única cuenta grande. La totalidad de la pieza está sujeta al final de un gran armazón de piedra. Aunque mayormente es de color rojo, en la pieza se han encontrado rastros de amarillo y azul. En la colección también se encontró una segunda pieza idéntica a esta, que era sólo ligeramente más pequeña y no estaba en tan buen estado.
Figura Central: (Figuras 3:27 a 3:31) Una serie de piezas, basadas en su tamaño, color, y similitudes, fueron tentativamente agrupadas para dar forma a la figura central. Presumiblemente, esta figura debió estar ubicada en un principio sobre la puerta central, en base a ejemplos similares de otros sitios. La figura era mayor que el tamaño real, y hasta que puedan realizarse estimados sobre el tamaño original de la fachada, queda por ver si la figura central estaba de pie o sentada.
Hoy tenemos dos fragmentos grandes de su cabeza, una mano, una pierna, y numerosas piezas de un pectoral de jadeíta de varias vueltas. Su pierna (Figura 3:27) consiste de un armazón de piedra revestido con una delgada terminación de estuco. Está profusamente adornada con objetos circulares, de los cuales se proyectan cuentas de jadeíta. La pierna misma es roja, y sus decoraciones azules. Su mano (Figura 3:29) ha sido delineada por medio de incisiones profundas alrededor de los dedos, que parecen ligeramente doblados hacia arriba y apoyados contra una parte de su pectoral, pintado de un brillante azul maya. Además, hay varias otras piezas de este pectoral de cuentas de jadeíta, si bien estos ejemplos no tienen ningún color debido a su mal estado de preservación (Figura 3:30 y Figura 3:31).
La cabeza de la figura aparece de perfil, y muestra cuentas de jadeíta que se derraman por sus cabellos (Figura 3:28). Los rasgos faciales están hechos en alto relieve y son muy naturalistas. Tiene una nariz típica de la élite maya. Llamativamente, su rostro fue partido en dos pedazos a la altura del ojo, y ha quedado casi totalmente destruído. Durante la destrucción de los monumentos, y por ende de las fachadas escultóricas, el rostro de una figura se rompía a la altura del ojo, como una forma de "matar" ritualmente al monumento. Este tipo de desfiguración ocular, que ocurría por lo general sobre el ojo izquierdo, ya se conoce de varios otros sitios y a lo largo de un amplio marco temporal (Budet 1988:25, 31; Freidel y Schele 1988:64).
Elementos Decorativos: (Figura 3:32 a Figura 3:51) Hay una gran cantidad de piezas únicas que no pudieron ser asignadas a ninguna de las categorías mencionadas aquí. Presumiblemente, muchas de estas piezas eran puramente decorativas, si bien otras indudablemente deben tener un significado más profundo que todavía no ha podido ser determinado. Algunos ejemplos tienen rollos como atributos, y son comparables con muchos motivos encontrados en la imaginería maya. Sin embargo, el análisis todavía no se ha centrado en estos motivos. Varias piezas recuperadas en LA 1289 parecerían ser una banda circular amarilla. Hay una delgada línea negra que ha sido pintada desde el medio de esta banda curvilínea, y que parece terminar en una cabeza humana de perfil, pintada con varios colores distintos (Figuras 3:98 y 3:99).
Elementos de Recuadro: (Figura 3:52 a Figura 3:62) Esta amplia categoría abarca varias piezas. La asignación de esta categoría, como así también de todas las otras, es provisoria, hasta tanto se lleven a cabo otros análisis estilísticos e iconográficos. Hablando en forma general, se cree que estos ejemplos pueden haber dado marco a una imagen o grupo de imágenes. Pueden ser angulosas o redondeadas, y algunas están decoradas. Si bien hay un predominio del rojo, en esta categoría se observa toda una variedad de colores.
Están previstos otros trabajos para llegar a subdividir esta categoría por tamaño, color, forma, etc., y de ellos podremos obtener alguna información sobre estimados de tamaños. A menos que estén adornados o pintados de alguna forma singular, como muchos de ellos, sólo se tomarán cortes verticales. Tres de los fragmentos más grandes, (Figuras 3:56, 57, y 59), parecen haber formado parte de elementos de recuadro más grandes y cuvilíneos. Estas tres piezas están pegadas a grandes armazones de piedra, y en base a la superficie terminada, deben haberse proyectado hacia fuera de la fachada al menos entre 10 y 12 cm. Dos tienen una única hilera de adornos, pintados de azul.
Plumas: (Figuras 3:63 y 3:64) El uso de plumas en los tocados ya es algo conocido en toda una variedad de medios a lo largo y a lo ancho del área maya. Muchas de las plumas identificadas en la colección de estuco presumiblemente son de la figura principal, a juzgar por su gran tamaño. Dos de las plumas identificadas tienen más curvatura y un mayor naturalismo, en tanto que las otras son más estilizadas, con acanaladuras entre moderadas y superficiales que delinean las plumas paralelas y los rizos dentro de ellas. Cuando se representa el extremo de una pluma, se la termina con una punta aguzada o redondeada.
Varias de estas piezas (no ilustradas) pueden representar plumas de tocados, o también podrían formar parte de un diseño de fondo decorativo, si bien esta división es sumamente subjetiva. Hace falta realizar otras mediciones y comparaciones estilísticas en este grupo para refinar y justificar con solidez la ubicación de un fragmento en esta categoría. El color es principalmente rojo, aunque algunas piezas están pintadas de amarillo. En LA 1293 fueron encontrados tres fragmentos pintadas de amarillo, que pueden representar plumas de tocado a escala reducida, y por lo tanto, presumiblemente, de una figura de menor tamaño.
Formas Glíficas: (Figuras 3:65 y 3:66) Si bien en esta colección no se han identificado verdaderos glifos, dos piezas tienen cualidades "glíficas" y las clasificaremos aquí. Ambos ejemplos son de LA 1103. El primer ejemplo (Figura 3:65) es un círculo imperfecto dividido en dos anillos por una acanaladura poco profunda. Dentro de esta pieza interior hay un pequeño gancho inciso, y si bien probablemente sólo sea decorativo, se asemeja a T706 o T578 (Thompson 1962) y se asemeja a un cartucho con forma de gancho y a un rollo (T19) (Coggins 1983:65). Afuera de la pieza hay cuentas sueltas y una forma triangular elevada que se une al círculo interior.
El segundo ejemplo es el que más parecido tiene con un glifo en toda la colección (Figura 3:66). Está pintado de un brillante azul maya, aunque tiene algo de rojo, y consiste en una superficie aplanada con el contorno de un cuadrado de bordes redondeados. Una línea incisa en su parte interior replica la forma externa formando dos anillos, y asemejándose a T715 (Thompson 1962). Debajo de este elemento principal hay una raya, en uno de cuyos extremos se observa un diseño circular.
Herpetomórficos/Saurios/Serpentinos: (Figuras 3:67 a 3:70) Esta categoría incluye piezas con imaginería de serpientes y/o saurios, que son un tema constante y recurrente en el arte maya. En esta categoría se han incluído varias piezas de distintos números de lotes. El primer ejemplo (Figura 3:67), es un fragmento de cabeza que muestra la forma de un ojo marcada con una línea incisa. Está pintado de azul con rastros de rojo, y procede de LA 1103. Pueden observarse dos lados del ojo, y la pupila tiene una forma más bien rectangular. Arriba del ojo la pieza se afina marcadamente, y está hecha en realce. En base a las formas comparativas en el ámbito de las tierras bajas, este bien podría ser el ojo de una serpiente.
Durante la última temporada de campo (1999), en el piso de la plaza, cerca de la escalinata frontal de N10-28, se hallaron algunos fragmentos de distintos tamaños. Estos fragmentos estaban pintados con una delgada línea negra sobre un fondo amarillo. La repetición del patrón y la forma los hacen asemejarse a escamas. Se recuperó una pieza particularmente grande que tenía una forma semicircular y una gran depresión redonda en su interior (Figura 3:68). Los costados de esta pieza estaban pintados de la misma manera, indicando que se proyectaba y que se trataba de un alto relieve. Esta pieza podría representar una placa supraorbital de un saurio. Llamativamente, una pequeña pieza recuperada en uno de los recintos interiores (LA 1319) muestra un miembro de reptil, y está pintada con el mismo patrón repetitivo delineado en negro sobre un fondo amarillo (Figura 3:69). Por el momento, estamos operando bajo la suposición de que se trata de un saurio, y que esta última pieza probablemente represente una de sus patas delanteras.
Otro fragmento, recuperado también de la plaza frontal, está pintado de amarillo y muestra una fila enroscada de objetos redondos, sugiriendo tal vez una cola enroscada (Figura 3:70). En la superficie aparecen pintadas algunas líneas negras, pero la preservación de la pieza deja mucho que desear.
Nudos: (Figura 3:71, y Figura 3:72) Por lo menos cinco piezas de la colección se identificaron como nudos. Cuatro de ellas son de LA 1103, y la restante es de LA 1285. Las cinco están pintadas de azul.
Bocas Curvadas: (Figuras 3:73 a 3:77) Esta es una subcategoría de herpetomorfos, e incluye piezas que presentan formas curvadas que podría representar las fauces abiertas de saurios y/o serpientes. Se identificaron al menos cinco. Dos de ellas son armazones de piedra, y sólo su forma sugiere aquello que pueden haber representado. Uno de estos armazones, similar a otro que todavía conserva su terminación de estuco, se surva hacia abajo y termina a mitad de camino cuando se vuelve hacia arriba.
Otro armazón de piedra tiene una extensión superior y una inferior a partir de un amplio centro, y recuerda a las fauces abiertas de una serpiente de la cual emergería una figura (Figura 3:73, extrema derecha). Hay otra boca curvada esculpida en forma más naturalista, que tiene una superficie más redondeada y dos secciones alargadas. Y hay aún otra boca curvada que se ha identificado y que está hecha de varias piezas, pintada (de afuera hacia adentro) de azul, rojo, y amarillo (Figuras 3:75 a 3:77). Dentro de la franja azul hay otra franja de un azul maya más brillante, y todos los colores tienen hematita especular.
Discos Perforados: (Figura 3:78 a Figura 3:84) A este motivo se lo reconoce generalmente como una orejera, si bien en algunos contextos sólo cumplen una función meramente decorativa. Se asemejan, por su tamaño y forma, a las orejeras de otros materiales, como la jadeíta (véase Budet 1994:348, anotación #74; Schele y Miller 1986:90, Lámina 12-14; véase también Coe y Kerr 1998:116). Estos discos perforados vienen en dos tamaños: grandes (con un promedio de 6-7 cm de diámetro) y pequeños (de 3.5 a 4.5 cm de diámetro). Su grosor varía de 1 a 2.5 cm, siendo los más grandes también los más gruesos. Dentro de estas piezas hay un gran agujero central que promedia entre 1.5 y 2 cm en las piezas de mayor tamaño, y entre 1 y 1.5 cm en los ejemplos más pequeños. Esta perforación en el centro puede llegar a tener 2.5 cm de profundidad, y parece haber sido formada por el dedo del escultor, puesto que habitualmente tienen una forma alargada. Muchos de estos discos perforados están pintados de rojo con hematita especular, aunque los hay de otros colores. Dos de estos grandes discos perforados, uno de LA 1292 y el otro de LA 1293, están pintados de rojo, pero la superficie frontal general está pintada de blanco (Figura 3:83).
En la colección se encuentra una orejera excepcionalmente grande (Figura 3:79). Es circular y tiene una saliente central. Por dos lados, que vendrían a formar un ángulo recto, hay diseños lineales en realce que podrían sugerir algún tipo de aparejo de un tocado. Esta orejera tiene 10 cm de diámetro, mientras que el fragmento completo tiene entre 16.5 por 17 cm. Está pintado de rojo con hematita especular. Con el tiempo, se comprobó que esta orejera era de la gran cabeza de Kinich Ajaw. Además, una de las orejeras más pequeñas resultó ser de la cabeza de una de las figuras secundarias.
Figuras Secundarias: (Figuras 3:85 a 3:88) En la colección se identificaron cinco figuras secundarias y/o de una élite menor. Estas figuras están representadas únicamente por sus cabezas, puesto que se identificaron sólo otras pocas partes del cuerpo que correspondieran a la escala de las figuras que nos ocupan. La cabeza de una de las figuras (Figura 3:86) está esculpida en su mitad delantera y está unida a la fachada por el sector alrededor de las orejas. El rostro es redondeado y mas bien estilizado. Ligeras líneas incisas demarcan los ojos, mientras que la boca y la nariz fueron esculpidas en su totalidad. En la cabeza luce un tocado con un motivo trifolio. El color del rostro es azul con hematita especular. La cabeza está montada en el extremo de un armazón de piedra.
La segunda cabeza (Figura 3:85) es similar a la primera, pero tiene un relieve más superficial. Sobre su cabeza se observa una raya larga, ancha. Hacia la derecha de la figura hay un fondo plano sin decorar, lo cual sugiere que la cabeza puede haber formado parte de un panel. La cabeza está esculpida sólo en su área frontal, uniéndose al fondo justo antes de las orejas. Debido a su mal estado de preservación no han quedado restos de color.
El tercer ejemplo (Figura 3:87) es una cabeza unidimensional, en saliente. Los detalles que esbozan el rostro están formados por líneas incisas poco profundas. Se observa con claridad una vincha hecha con pequeños paneles rectangulares, y más adelante, en la colección se encontró una orejera que originalmente formaba parte de la figura. La orejera es pequeña, delgada y redonda, con una pequeña saliente en su lado inferior que se extiende hacia el área del mentón.
La cuarta figura es el fragmento de un rostro (Figura 3:88). Sólo han quedado la nariz, la boca, y el mentón. La boca fue ejecutada en bajo relieve, y en la colección se halló una orejera pequeña con una pequeña parte de su fondo. En el lado inferior izquierdo, se une con este fragmento de cabeza. La quinta figura sólo está representada por un rostro con un relieve superficial, con rasgos de un rostro esculpidos con muescas ligeras. Estos tres últimos rostros estaban pintados de rojo con hematita especular.
Sobrenaturales: (Figura 3:89 a Figura 3:95) En la colección se identificaron por lo menos siete ejemplos de figuras sobrenaturales, y todas ellas provienen de LA 1103, excepto una (LA 1291). El componente principal de las imágenes de seres sobrenaturales que ayudaron a que fueran identificados como tales, fueron los ojos, circulares, bulbosos y vacuos. Tres de ellos están tan fragmentados que su identidad no pudo ser determinada. Estos tres ejemplos se muestran en las Figuras 3:89, 90, y 91.
La pieza escultórica más grande de toda la colección corresponde a la gran cabeza de Kinich Ajaw, el Dios Sol (Figura 3:93 y 3:94). Este trozo mide 36.5 por 20 cm. Es una pieza escultórica muy elaborada. La figura parece tener la parte superior de un sujetador de barbilla. El ojo es grande, circular, y su superficie es redonda. La cabeza sólo está esculpida en su lado derecho, mientras que el lado izquierdo es relativamente plano y carece de decoración, salvo por algunas líneas incisas un tanto borrosas. La gran orejera mencionada anteriormente se corresponde con este lado carente de decoración, lo cual indica que en su momento formó parte de esa esquina. Con toda probabilidad, en el pasado adornaba el ángulo sudoeste de la Estructura N10-28. Kinich Ajaw, una manifestación de Itzamná, tiene varias características que lo identifican, tales como sus ojos bizcos, una nariz aguileña, incisivos afilados, una barba, y a veces un estilo de peinado con cabellos cortos y "fulgurantes" como cuando el sol está en su cenit. En la noche del Inframundo, el sol se representa como un anciano y se identifica con el Jaguar (Coggins 1985:52).
Hay una cabeza más pequeña que tiene una nariz ganchuda que se proyecta, con prominencias en sus partes superior e inferior, ojos redondos y profundos, y una boca sin dientes (Figura 3:92). En su frente muestra un diseño inciso, y las mejillas son relativamente redondeadas. La superficie de esta figura no se ha preservado demasiado bien, pero parece haber estado pintada de rojo. Esta imagen puede represetar al Dios K, o Kawil. A Kawil por lo general se lo retrata mostrando un pie de serpiente, un hacha en su frente, y una nariz bifurcada. En muchas imágenes toma la forma del Cetro Maniquí, y el acto de empuñar a Kawil es un tema muy común en las descripciones gráficas del Clásico maya (Freidel, Schele, y Parker 1993:201-202). Otros rasgos identificatorios son el ojo de serpiente (Clásico) y la presencia ya sea de hojas de maíz, llamas, o de un hacha, que emergen del glifo de espejo de su frente. Landa y los códices (Garza 1998:241-242) también lo han identificado con Bolon Dzacab, a partir de fuentes escritas y referencias. A Kawil habitualmente se lo asocia con el linaje y la descendencia (Coe 1993:178).
Durante esta última temporada de campo se recuperó un fragmento grande de una cabeza de un ser sobrenatural. Al igual que la figura de Kinich Ajaw, está esculpida principalmente en uno de sus lados, y tiene alto relieves (Figura 3:95). Falta la parte inferior de la cabeza, pero en la nariz hay un objeto que se asemeja a un gancho. La frente es lisa y carece de decoración, y en la oreja aparecen dos grandes objetos redondos. El elemento en gancho sobre la nariz hace pensar en un murciélago.
Motivo Trifolio: (Figura 3:96) Hay dos ejemplos de tocado tripartito compuestos de tres paneles rectangulares que se tocan en un lado, y en el otro terminan en punta. El primer ejemplo está asociado con una de las élites menores. El segundo ejemplo es mucho más grande que el primero, pero sigue el mismo patrón. Estos dos ejemplos representan una variación de trifolio no antropomórfica del Dios Sonriente o el "hunal".
La presencia de los dos tamaños en este motivo trifolio, y por ende de dos tamaños de figuras importantes, plantea dos posibilidades. El primer escenario es que los motivos trifolios correspondan a ancestros reales, una representación visual de antiguos miembros del linaje real. El escenario alternativo es que el motivo trifolio corresponda a miembros de las élites secundarias de la corte real. Durante el Clásico Tardío y Terminal, el Dios Sonriente pasa a desprenderse de la asociación que tuvo durante el Formativo o el Clásico Temprano con el rango de ahau, o rey divino, y símbolo de la autoridad real. Éste y otros símbolos de los rangos más altos se hicieron más accesibles para los rangos inferiores, debilitandose así la santidad de la existencia del poder central (Freidel 1990:77-78).
El Monstruo Witz: (Figura 3:97) Cuatro fragmentos que durante largo tiempo no hubo forma de clasificar, lo han sido actualmente, determinándose que corresponden al monstruo witz, un elemento común y recurrente de la imaginería maya. Estos mascarones de witz se encuentran en las fachadas escultóricas a lo largo y a lo ancho de las tierras bajas, y sirven para identificar a una estructura como "montaña sagrada", y como lugar de entrada al Xibalbá, o Inframundo (Sharer 1994:205). Uno de los fragmentos muestra la parte inferior del ojo y una parte de la nariz que se proyecta. Basándonos en el tamaño de los fragmentos, esta era una imagen de gran tamaño, y puede haber formado parte de la figura central. Estos fragmentos están pintados de rojo con hematita especular.
Página Anterior | Contenido | Próxima Página
Regrese al comienzo de la página |