Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Keith M. Prufer
 

Análisis y Conservación de una Figurilla de Madera Recuperada en la Cueva de Xmuqlebal Xheton, en el sur de Belice, C.A.

Conservación y Análisis de la Figurilla

El objeto fue retirado de la cueva a fines de mayo de 1999, y luego fue llevado a los Estados Unidos para su análisis y conservación. Previo a ello, y mientras todavía se encontraba en la cueva, el artefacto fue fotografiado y cuidadosamente envuelto en capas de telas Gortex®, Teflon®, y Reemay®. Estos materiales no adherentes permitieron que el objeto estuviera seguro y evitaron que se desprendieran fragmentos, al mismo tiempo que redujeron todo tipo de desgaste innecesario. Para sostener el objeto se construyó un molde de EthafoamTM (Marca Registrada), libre de ácidos, y se lo depositó en un contenedor sellado de plástico. Gracias a la ayuda del Vuelo 25 del Cuerpo de Aviación de la Armada Británica, el artefacto fue retirado por medio de un helicóptero de las Montañas Mayas, en espera de su exportación a los Estados Unidos. La caja fue abierta una vez en presencia de personal del Departamento de Arqueología de Belice (DOA), vuelta a sellar y transportada por aire a la Universidad del Sur de Illinois. De allí se la llevó por mano al Centro Smithsoniano para la Investigación de Materiales y la Educación (SCMRE, Smithsonian Center for Materials Research and Education) para su análisis, adonde llegó en junio de 1999.

Inmediatamente después de haber sido retirado de su contexto primario y de las condiciones del medio ambiente de la cueva que habían posibilitado su preservación, el artefacto comenzó a degradarse con mucha rapidez. Cuando la caja fue abierta en Belmopán para ser inspeccionada por el DOA, se observó que en la sección media del objeto estaban apareciendo grandes rajaduras. Para cuando llegó a Washington, D.C., dichas rajaduras se habían agrandado y ya se habían transformado en una fractura que quebró el artefacto en dos partes. En el SCMRE, antes de comenzar con la conservación y el análisis, se dejó que el objeto fuera adaptándose lentamente a un medio ambiente estable.

En forma coordinada entre el personal del SCMRE, del MMAP y del Departamento de Arqueología de Belice, se diseñó un plan de tratamiento para restaurar y analizar el artefacto y prepararlo para su futuro regreso a Belice. Monica Shaw, una practicante del SCMRE que cursaba su doctorado en la Universidad de Maryland, llevó a cabo tratamientos y análisis bajo la supervisión de la científica de más alto rango Harriet Beaubien y otros miembros del personal del SCMRE. Los análisis estuvieron listos en el otoño del año 2000. En noviembre, el artefacto fue retirado del SCMRE y llevado por mano nuevamente a Belice para su conservación permanente y exhibición, como parte de la colección nacional de antigüedades mayas.

Los resultados de los análisis realizados se detallan más abajo, y se presentan en forma detallada en el Anexo I, que es el informe final del análisis del artefacto realizado por el SCMRE. Esta información también está disponible y le puede ser solicitada directamente al autor.

Conservación de la Figurilla (adaptada de Shaw 2000)

La figurilla es cilíndrica y mide 28.1 cm de largo x 2.9 cm de ancho y 3.3 cm de profundidad. La cabeza y torso están tallados en bajo-relieve. Cuando el objeto llegó al SCMRE su condición fue descrita como frágil, y presentaba daños substanciales debidos al ataque de insectos y hongos. La superficie de la madera parece haber sido curtida por la intemperie. Parte del desgaste parece ser antiguo, y posiblemente el desgaste se haya producido por su uso durante el período Clásico Tardío.

Previo a su tratamiento químico, la superficie del objeto se limpió usando una hoja de escalpelo humedecida con agua. El objeto fue consolidado impregnándolo con Butvar B-98® diluído con etanol. La solución se aplicó por goteo por medio de una jeringa durante un período de varios días, y también se inyectaron las rajaduras, los agujeros de salida de los insectos, y los bordes rotos. Una vez que la impregnación quedó completada, el objeto fue lentamente secado durante un período de dos semanas, y el cambio de peso del objeto fue monitoreado para garantizar la evaporación completa del solvente. La rotura de la figurilla se arregló usando 30% (w/v) Acryloid B-72® en acetona.

Análisis de la Figurilla (adaptación de Shaw 2000)

Se realizaron tres tipos de análisis del artefacto: el radiográfico, para determinar su estructura interna y su estado, la identificación de la madera, y el análisis de los pigmentos de la superficie del artefacto. El artefacto también fue fechado por carbono, como ya se dijo en la sección precedente de este informe. Los resultados detallados de los análisis se presentan en el Anexo I, y están resumidos aquí.

Se hicieron xeroradiografías usando una unidad de X-radiografía Philips MG con un tubo de doble foco de 300 kV. Se registraron imágenes del frente, del perfil izquierdo y del perfil derecho de la figurilla. Éstas fueron usadas para determinar la estructura interna del artefacto en base a la extensión de las quebraduras y los túneles abiertos por los insectos en el interior de la madera. Se pudo determinar que el artefacto estaba notablemente dañado tanto por el ataque de hongos como de insectos. Los resultados de este análisis guiaron los pasos del trabajo de conservación descrito más arriba.

Monica Shaw llevó a cabo la identificación de la madera bajo la supervisión del microscopista H. Alden, del SCMRE. Se tomaron delgadas secciones de madera de una de las roturas expuestas en el dorso de la figurilla. El examen microscópico de estos fragmentos resultó en la identificación preliminar de la madera como perteneciente a la familia Cedrela (Cedro Español), aunque no hubo suficientes datos anatómicos como para identificar la especie.

El examen visual del objeto indicó que había remanentes marrón-negro y rojo de tratamientos en la superficie del artefacto. Estos tratamientos de la superficie probablemente contengan un pigmento (colorante) y un medio. El análisis consistió en el examen de los tratamientos realizados en la superficie por medio de la utilización de microscopía con luz polarizada (PLM, polarized light microscopy), pruebas microquímicas, espectroscopía de energía dispersa (EDS, energy-dispersive spectroscopy), y espectroscopía infrarroja transformada de Fourier (FTIR, Fourier-transformed infrared spectroscopy).

El análisis del tratamiento de la superficie roja indicó que el colorante es un pigmento terrestre, lo cual estaría sugiriendo que se trataría de hematita o vermellón. La hematita se encuentra en cantidades abundantes en las Montañas Mayas. El medio para el tratamiento de la superficie roja contiene un componente proteico, lo cual tal vez esté indicando un producto animal.

El colorante en el tratamiento negro-marrón de la superficie dio negativo para el hierro. Probablemente se trate de una mezcla compuesta que tal vez contenga negro de humo, pigmentos del suelo, y tal vez negro de hueso. El medio dio positivo tanto para el componente proteico como para los componentes de carbohidratos.

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