Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2003:
Carlos Rudy Larios Villalta
 

Criterios de Restauración Arquitectónica en el Area Maya

Introducción

La restauración arquitectónica en el área maya es un tema que no ha sido extensamente tratado, y que tal vez sea un tanto desconocido para el público en general. A pesar de ello, la importancia que reviste es evidente, puesto que la restauración es reponsable de la transformación de las ruinas de numerosos monumentos arqueológicos en excelentes atractivos turísticos, y en focos de desarrollo tanto para las comunidades próximas a ellas como para las empresas que se dedican al turismo.

En la actualidad, los países mesoamericanos están solicitando que los proyectos arqueológicos, además de investigar el pasado de las culturas prehispánicas, incluyan como parte de sus respectivos programas, algún grado de restauración. Lamentablemente, para llevar adelante esta actividad no se está recurriendo a expertos en la materia, y lo habitual es que sean los mismos arqueólogos los que asumen dicha responsabilidad. Por otro lado, todavía no existen lineamientos y criterios oficiales específicos sobre los cuales fundamentar nuestra actividad como restauradores.

El presente trabajo, que fue posible gracias al auxilio y apoyo de FAMSI, intenta llenar parte de ese vacío a través de la discusión de algunos criterios fundamentales de la conservación, y de la definición, hasta donde nos resulta posible, de los principales fundamentos teóricos y conceptuales, que pondremos al alcance de todos aquellos que por distintas circunstancias se vean involucrados con esta actividad.

Consecuentemente, esperamos coadyuvar a establecer un marco teórico que justifique la metodología de la restauración, y que tome en cuenta a la arqueología como base de conservación. En otras palabras, la intención que nos anima no es hacer que los arqueólogos se transformen en restauradores, sino mas bien crear una conciencia de la urgente necesidad de coordinar todas las acciones arqueológicas con las de conservación de monumentos, entendiendo que se trata de disciplinas complementarias. No se las debe pensar como competitivas, y menos aún creer que una es más importante que la otra.

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