Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2003:
Carlos Rudy Larios Villalta
 

Criterios de Restauración Arquitectónica en el Area Maya

Copán

La piedra toba, que es de origen volcánico, es muy resistente y estable, fácil de labrar. Pero no obstante, el deterioro que normalmente se presenta en la forma de exfoliaciones (Foto 67, abajo) es cada día más alarmante. Llama muy especialmente la atención el hecho de que también en este sitio hecho con materiales diferentes, las edificaciones que permanecen a la sombra se ven en mucho mejor estado que aquellas que reciben más luz solar durante el año.

Foto 67. Copán, la Escalera Jeroglífica, detalle del deterioro de los escalones en la base de la escalinata.
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Nuestra labor no se detuvo en el estudio de la escultura y los trabajos de restauración, sino que nos preocupamos también por la conservación, de modo tal que tomamos la decisión de conservar los árboles hasta donde nos fuera posible, con la finalidad de proporcionar a los edificios un ambiente más o menos estable. En las partes soleadas también se promovió un programa de reforestación.

Foto 55. Copán, Estructura 9N-67, el techo protector se encuentra en un estado calamitoso, 22 de noviembre, 2000.

Obviamente, los materiales delicados requieren de una protección especial, por lo que el museo resultó una herramienta maravillosa. No obstante, en monumentos muy importantes con estucos o escultura original, fue necesario construir techos como los de 9N-82 y 9N-67. Lamentablemente debemos reconocer que el mantenimiento de estos techos ha fallado (Foto 55, arriba). En el caso particular de la Escalera Jeroglífica (Foto 68, abajo) ubicada en el centro de Copán, también fue necesario poner un toldo para cubrir toda la escalera, la estela, y el altar que se encuentra frente a ella (Foto 69, abajo).

Foto 68. Copán, Escalera Jeroglífica, 1990.
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Foto 69. Copán, la Escalera Jeroglífica con el toldo protector colocado en 1985, foto de 1988.

Me parece interesante narrar que cuando llegué por primera vez a Copán (1975), fui sorprendido por una lluvia muy fuerte. El panorama era desalentador, pues el agua de lluvia corría sobre los escalones esculpidos como una inmensa cascada, arrastrando tras de sí millares de lascas de la piedra en descomposición. Mi gran deseo fue hacer algo para evitarlo, y algunos años más tarde me dieron la oportunidad de diseñar el toldo que instalamos en 1985, y que aún hoy en día permanece en su lugar, protegiendo el monumento.

Seguramente un toldo no es la solución definitiva, y sin embargo ha cumplido con su cometido. Tampoco es un elemento estético, y considero que ningún techo, por bonitamente diseñado que esté, podrá integrarse armoniosamente con la arquitectura de Copán. Siempre será un elemento intruso que cambiará el paisaje, pero si cumple con su cometido de brindar protección, estará justificado, aunque se vea mal.

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