Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Mark Van Stone
 

Identificando Distintas Manos de Artistas en los Monumentos de K’inich Ahkal Mo’ Naab, en Palenque

Los Estucos del Templo XIX

Figura 8. Panel de estuco del Templo XIX, en Palenque: completo.

Figura 9. Panel de estuco del Templo XIX, en Palenque: panel superior, glifos.
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Figura 10. Panel de estuco del Templo XIX, en Palenque: parte del medio con dos glifos.
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El descubrimiento y el rearmado 1   de los relieves de estuco del Templo XIX, en buen estado de preservación (Figuras 8, 9 y 10) brinda la oportunidad de comparar estilos. El Templo XIX se encuentra junto al Templo XVIII, fue construido por el mismo gobernante aproximadamente en la misma época, y los artesanos que allí trabajaron presumiblemente surgieron de la misma comunidad de talentos.

En parte debido a su brevedad (sólo 12 glifos), ofrece pocos puntos de comparación con el texto de 100 glifos del Templo XVIII. El contenido y discurso de los textos tienen poco en común. En el Templo XVIII, los numerales por lo general son variantes de encabezados, en tanto que en los relieves del Templo XIX no aparecen variantes de encabezados de numerales. El texto del Templo XIX nunca hace mención de Akal Mo’ Nab ni de su familia, y se concentra en un grupo de personajes diferente de los del Templo XVIII. Para finalizar, el texto del Templo XIX repite tres veces un sorprendente glifo hasta este momento completamente desconocido: una garza o airón que sostiene un pez en su boca, y que aparentemente sería una especie de título.

Figura 11. Relieve de estuco del Templo XIX: A2, D1, D3. Tres ejemplos del glifo 'Pájaro con Pez'.
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David Stuart (comunicación privada, Octubre 2000) ha señalado que cada uno de estos tres ejemplos pareciera haber sido hecho por una mano diferente. El segundo ejemplo, en D1, despliega la misma fuerza de línea y forma que vemos en los glifos del ’Maestro de la Claridad’ en el Templo XVIII. Los otros dos difieren uno del otro en la manera en que han sido tratados los ojos, las aletas, las sílabas-u y las sílabas-le. La cabeza de ave y la cola de pez del ’Maestro de la Claridad’ son llamativamente simples y delicadas en su contorno, la cualidad escultórica de los ojos tanto del pájaro como del pez es vigorosa y llena de efecto. Los otros dos ejemplos son más realistas, aunque más difusos. La cabeza finamente detallada del tercer pez me recuerda al ’Maestro de los Ojos Sonrientes’, aunque tengo mis dudas en cuanto a plantear ésto como una afirmación.

Figura 12. Chum-tun-ni en C1.

Figura 13. Relieve de estuco del Templo XIX: D4 y D5, dos colocaciones de ch'ok.
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Figura 14. Relieve de estuco del Templo XIX: tres signos de día ajaw; y signo de día ajaw del Templo XVIII.
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Sin embargo, hay muchos elementos de glifos sumamente atractivos en esta inscripción, y que difícilmente hallen un paralelo en el Templo XVIII. Por ejemplo, el hermoso chum-tun-ni de C1 (Figura 12), despliega una "piedra" antropomórfica y un elegante sufijo-ni que no encuentra un igual en el Templo XVIII. Las dos colocaciones de ch’ok en D4 y D5 (hechas por dos manos distintas, siendo D4 posiblemente la de nuestro ’Maestro de la Claridad’, Figura 13), corresponden sin duda a artistas diferentes de los que realizaron los ejemplos de ch’ok que sobrevivieron en el Templo XVIII (Schele, Linda, y Mathews, Peter, The Bodega of Palenque, Chiapas, México, Washington, Dumbarton Oaks, 1979, #541, 542, 543, & 545, Figura 13). Los tres signos de día (todos ellos ahaw, Figura 14), son producto de dos manos diferentes, una de las cuales podría ser la de nuestro ’Maestro de la Claridad’.

Los ejemplos segundo y tercero (B2, C2) son lo suficientemente parecidos como para pensar que son producto de la misma mano, aunque los detalles diferentes del cartucho me sugieren una ulterior reflexión. Este artista (o artista y su imitador) se inclina por los ojos y bocas en forma de media luna, y el delineado del borde del cartucho es una acanaladura claramente orgánica, mientras que el artista de A1 se inclina por los ojos redondos y un delineado poco profundo. La boca de A1, bien formada y de un único trazo y los acanaladuras vigorosas en el sufijo-ni adyacente, sugieren que estamos frente a otro glifo del ’Maestro de la Claridad’. Contrastándolos con un par de glifos calendáricos del Templo XVIII, vemos la presencia de una tercera mano que ha trabajado en el signo de día ajaw, y un 5-K’ayab bien formado, cuya fuerza y simplicidad nos recuerdan al ’Maestro de la Claridad’.

Nota al Pie:

1A pesar del buen estado de conservación de sus partes, este inmenso relieve (de unos once pies de altura y tres de ancho), había caído, casi en su totalidad, de su soporte de piedra y yacía disperso en mil pedazos sobre el piso. Gracias a una beca de emergencia otorgada por FAMSI, un equipo de seis expertos conservadores mexicanos trabajaron ocho meses en su reconstrucción. Con una previsión poco común, el director del proyecto, Alfonso Morales, insistió en llevar adelante la laboriosa recolección y preservación de cada fragmento y cada laminilla de estuco. Muchos de éstos ya tenían la consistencia de una pasta dental, por lo que requirieron de un extremo cuidado y habilidad en la labor de preservación y secado, para evitar ocasionarles daños mayores. La preservación de los fragmentos no decorados e intersticiales del lecho de estuco le permitió al equipo, con el tiempo, reconstruir el texto completo en orden, a diferencia de los textos del Templo XVIII.

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