Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Stephen D. Houston
 

El Proyecto Piedras Negras: Informe Preliminar de la Temporada de Campo 2000

En la tierra de los Señores Tortuga:
Investigaciones arqueológicas en Piedras Negras, Guatemala
Stephen Houston, Héctor Escobedo, Mark Child, Charles Golden, Richard Terry, y David Webster

La Acrópolis y el Sector de la Plaza del Grupo Oeste

El trabajo en la Acrópolis continuó sistemáticamente, enfocado en una amplia variedad de emplazamientos: (1) áreas debajo y alrededor de la Plaza del Grupo Oeste; (2) varios edificios en el supuesto "sector de la servidumbre/cortesanos" de la Acrópolis; (3) las terrazas frontales de la Acrópolis (J-1); (4) los Patios 1, 2, y (5) un área de construcción densa sobre el declive norte de la Acrópolis (Estructura J-24 a J-27). El objetivo general radicaba en extraer cuanta información fuera posible sobre todos los aspectos de este centro de la vida urbana y la realeza de Piedras Negras. Las excavaciones en varios edificios alrededor de la Plaza del Grupo Oeste enriquecieron considerablemente nuestra comprensión de su historia. En la época de Yaxché -esto es, en el siglo siete d.C.- se levantó una escalinata formal de entrada de ca. 60m de largo para recibir a los visitantes que pasaran en sentido ascendente o descendente por la escalinata K-2. Esta escalinata corresponde a un momento que nosotros llamamos el Gran Cambio de Piedras Negras, cuando importantes porciones del epicentro quedaron encerradas dentro de volúmenes inmensos de relleno y muros de mampostería. Se ha sugerido que esto puede haber tenido algo que ver con un fenómeno generalizado en las tierras bajas mayas occidentales. En el 9.13.0.0.0, o 692 d.C., se construyó el Grupo de la Cruz en Palenque, así como los complejos de tableros de Pomoná, y el Altar 1 que se erigió en la Plaza del Grupo Oeste (David Stuart, comunicación personal, 2000). Cuesta creer que estas acciones pudieran haber estado coordinadas entre los sitios, pero sin embargo, pueden haberse dado poderosas motivaciones religiosas, calendáricas o astronómicas para la casi simultánea construcción de estas impresionantes plataformas y templos (Lousbury, 1989). Si alguna parte de la Plaza del Grupo Oeste tiene la misma fecha, ca. 692 d.C., entonces su construcción concuerda con las cerámicas Yaxché de estos contextos y con el temprano reinado de Yo'nalahk Segundo. En tal caso, el Grupo representaría una notable reafirmación del poderío real justo después de la muerte del Gobernante 2, y las poderosas alianzas y rituales de confirmación que tuvieron lugar cuando se inició el reinado del Gobernante 3.

Una oportunidad para agrandar esta entrada formal al Plaza del Grupo Oeste, y evidentemente, para honrar la memoria de un miembro de la familia real, se dio cuando se construyó un enterratorio en forma de cripta dentro de un nuevo edificio, K-3. El emplazamiento de esta estructura a la derecha de la escalinata de K-2, requirió, por cuestiones de simetría, otro edificio de tamaño comparable, K-1. K-3 y K-1 tienen ambos el aspecto de ser cuarteles de guardia, con techos y cielo rasos abovedados y con abundante estuco, muros de 2 m, y una visión completa del Grupo Este de la plaza más abajo. K-3 fue modificado varias veces, en principio porque la cripta había colapsado, momento en que un plato con base incisa cayó, desde un nicho que se quebró, hacia el costado y dentro de la cripta. Más tarde los albañiles construyeron agregados para disminuir el acceso a los dos cuartos que definía un muro central dentro del edificio. El enterratorio, Entierro 82, se cuenta entre los más ricos hallados en Piedras Negras: contenía a un joven varón adulto, 38 discos o cuentas de jade perforadas, la mayoría de la mejor calidad, una imitación de espina de raya hecha de jade, un cetro de Cha:k, o Dios de la Lluvia, y una espina de raya incisa con jeroglíficos (Figura 2). El cetro y la espina fueron muy reveladores: estos cetros, hechos con el cúbito del jaguar, por el momento están restringidos únicamente a las tumbas reales del sitio (Entierro 5 y Entierro 13), y la espina señala explícitamente que el dueño había sido un joven llamado "Tortuga Nocturna" (?-ya a-ku, cf. la escritura de una vasija del Entierro 196 de Tikal), y también alguien que ostentaba el título de K’in Ajaw, frecuentemente empleado por miembros de la familia real de Piedras Negras. Los glifos son un fuerte indicio de que éste era el lugar de reposo final de un príncipe (ch’o-ko/K’IN-ni-AJAW), de la casa real, y que se había considerado necesario conmemorarlo con una entrada de mayor categoría y mejor custodiada al recinto general del palacio real. Sin embargo, los huesos parecen equívocos en este aspecto: el individuo contaba entre 15 y 18 años de edad, y ésto, junto con algunos otros elementos, hacen imposible por el momento que se pueda determinar el sexo del esqueleto con alguna certeza (Andrew Scherer, comunicación personal, 2000). A pesar de ello, la edad se condice con la declaración de "joven", ch’ok.

Otros edificios que se investigaron en las cercanías confirmaron el fechamiento para Yaxché de casi todas las estructuras alrededor de la Plaza del Grupo Oeste. Se encontró que un edificio con columnata, el O-18, contenía un tablero erosionado, que en algún momento estuvo repleto de ricos jeroglíficos pero que actualmente ha quedado reducido a poco más que una franja erosionada de glifos alrededor de lo que pudo haber sido una escena de palacio. Éste y otros edificios más antiguos, debajo, tenían, al igual que K-1 a K-3, una fecha correspondiente a Yaxché. Un muro debajo de su escalinata frontal parecía haber sido puesto para restringir el tráfico, al delimitar un área cerrada que medía aproximadamente 50 x 50 metros; el muro se detiene abruptamente al llegar al arroyo que después llega hasta la orilla del río. Un edificio en forma de U, K-7, que en el mapa hecho por Pennsylvania aparece incorrectamente representado como un montículo rectangular, resultó ser Yaxché, al igual que un edificio debajo de O-17. Este último fue sorprendente, puesto que es uno de los pocos edificios no terminados que se conocen en el sitio. Los albañiles de Chacalhaaz incorporaron lo que parecen ser fragmentos de altar, pero no llegaron a terminar la fachada. Las excavaciones de desmonte en el sector "N-O", conocido como de los "sirvientes" o "cortesanos" (Fitzsimmons, 1999; Fitzsimmons y Muñoz, 1999), un barrio físicamente contiguo al sector de la Acrópolis y tal vez conectado funcionalmente con la misma, arrojó más restos del período Yaxché, además de entierros debajo de cada cuarto de su superestructura. Queda pendiente la cuestión de si algunas de las funciones de este sector fueron absorbidas por el sector de J-24 en una terraza norte de la Acrópolis; claramente, el área alrededor de J-24 ya estaba dejando de lado dichas tareas (véase más abajo).

Como en temporadas anteriores, las trincheras acanaladas y los pozos debajo de la parte sudoeste del Plaza del Grupo Oeste dejaron a la vista una elaborada serie de plataformas, patios, drenajes de agua y revestimientos de muros correspondientes al Clásico Temprano (Garrido, 1998; 1999). Al menos dos fases quedaron certificadas con seguridad, la más antigua directamente sobre el lecho rocoso. La secuencia de destrucción es bastante clara: los edificios de barro y paja (bajareque) fueron quemados y aplastados, y a menudo empujados hacia los patios, pero en el ángulo sudoeste de este complejo Temprano, fueron dejados como una masa comprimida sobre plataformas muy bien enlucidas. Posteriormente -no podemos definir con precisión la cantidad de tiempo transcurrido- las cimas de las plataformas más altas fueron truncadas y su relleno paleado dentro de los patios para crear y nivelar la Plaza del Grupo Oeste. A juzgar por los desechos, las plataformas tenían al menos entre 50cm y 1m por sobre su actual altura en ruinas. Los edificios de bajareque debían haber agregado al menos otros 3 metros a ese nivel.

Históricamente, el bajareque plantea diversas cuestiones, puesto que las capas quemadas de esta fecha aparecen debajo de J-1, la Plaza 1 y la Plaza 3 (Houston y Arredondo Leiva, 1999: 250). La cuestión que tenemos por delante es determinar qué pudo haber llevado a estos episodios destructivos. ¿Fueron simples intentos de aplanar edificios para poder construir pisos encima? ¿O la destrucción se debió a algún conflicto, seguido de la limpieza y, evidentemente, el arrasamiento de esos edificios para posteriores diseños arquitectónicos? En el Patio 3, la quema es de un tipo ligeramente diferente, puesto que se fueron superponiendo otras capas a medida que los depósitos se quemaban; lo que es más, estos depósitos contienen una cantidad inusualmente abundante de objetos exóticos, entre ellos piezas de alfarería, figurillas, y jade, arrojado con cierta violencia sobre el depósito (Golden, 1998: 35-36). Hay un depósito similar de fecha ligeramente posterior en la Plaza del Grupo Noroeste (Wells, 1998a): éste arrojó una importante proporción de elementos exóticos, entre ellos huesos con incisiones glíficas. Ambos difirieron de otros depósitos de bajareque en J-1, el Patio 1, y la Plaza del Grupo Oeste, que produjeron cantidades relativamente reducidas de alfarería y pocos objetos exóticos (por ejemplo jade u otros hallazgos poco frecuentes).

El marco temporal de los depósitos tardíos de Naba (ca. 500-550 d.C.) permite especular sobre una posible correlación con eventos registrados retroactivamente en la Estela 12, una de las esculturas más tardías – o tal vez el último monumento – de Piedras Negras (Figura 3). Los costados de la estela están erosionados a punto tal que ya no es posible acceder a información de crucial importancia. Sin embargo, ha quedado lo suficiente como para determinar que los antagonistas principales de Piedras Negras fueron los gobernantes y guerreros de Pomoná. Pomoná no ha sido bien publicada (aunque puede verse López Varela [s/f]), pero pareciera haber tenido un patrón de asentamiento disperso, con varios centros en lo alto de los cerros de la planicie de Tabasco que estaban bajo el control de la misma dinastía. Pomoná era una enemiga natural de Piedras Negras: controlaba una zona ecológica diferente hacia el norte y formaba un cuello de botella contra el cual Piedras Negras quedaría naturalmente ahogada si intentaba avanzar hacia las tierras del norte. Además, hay una estela en Panhale, un sitio que también ostenta el emblema de Pomoná, en una zona montañosa cerca de Boca del Cerro, donde el Usumacinta fluye hacia afuera de la topografía cárstica para ingresar en el llano de Tabasco. La mayoría de estos sitios son intervisibles, puesto que fueron ubicados en prominencias de poca altura. La misma Pomoná tiene una muy buena vista del cañón de la Boca.

Una mirada más cuidadosa del lado derecho de la Estela 12 de Piedras Negras permite ver que unos 11 katuns y 17 (?) tuns antes de la fecha de la guerra con Pomoná, algo "se ofrendó en Pomoná" (t’ab’ay pak’b’u), un patrón similar a los eventos tributarios que se documentaron en Naranjo y que se han mostrado por medio de la iconografía en un tablero de Palenque (Stuart, 1998a: fig. 31, 412-413). Aunque la Estela 12 es fragmentaria, parece estar claro que un gobernante de Piedras Negras se rindió a Pomoná. De todos modos el gobernante no ha sido identificado, y viene de los "años perdidos" de la historia de Piedras Negras, cuando no se erigió ninguna estela de que hoy se tenga noticias. En cuanto al gobernante que preside estos eventos (de acuerdo con lo que señala la declaración de un yichnal), su nombre parece haber sido Kuch? K’in Bahlam, "el Jaguar que Sostiene al Sol"; este nombre a menudo involucra un glifo que significa "sostener" (aunque todavía su lectura precisa es incierta), pero en esta instancia muestra al jaguar literalmente sosteniendo en alto el signo del sol (Simon Martin, comunicación personal, 2000). El nombre ha sido documentado en Pomoná, aunque para el período Clásico Tardío. No obstante, no sería raro encontrar que ya se usaba en una época más temprana, como sucede con frecuencia en Piedras Negras y otros sitios. Los textos históricos de Pomoná nos hablan explícitamente de anotaciones que se refieren a este período general, en registros de katún de 9.0.0.0.0, 9.4.0.0.0, y 9.6.0.0.0. Lo que resulta interesante, es que las ubicaciones conectadas con estos eventos calendáricos cambian de lugar en lugar, incluyendo el nombre de una localidad, Pipha’, que puede referirse a esta porción del Usumacinta. Esto se condice con lo que puede ser un modelo difuso de asentamiento de la realeza en los llanos de abajo de Boca del Cerro.

Ante este panorama, el bajareque quemado de Piedras Negras cobra un nuevo significado. Un tropo común en el arte mesoamericano conecta la conquista con el incendio de templos y otros edificios. Nosotros planteamos que algunos de los depósitos de Piedras Negras, con la posible excepción de unos enigmáticos niveles rituales en el Patio 3, coinciden bien con una derrota y un subsecuente pago de tributo justo después de 9.6.0.0.0., o 554 d.C. De este modo, ésto debería entenderse como el terminus post quem del período Balche, que no duró más de una o dos generaciones. Piedras Negras fue atacada y partes de su palacio real destruído para ser reincorporado en fecha posterior, probablemente no en forma completa hasta los tiempos de Yaxché, cuando el Gobernante 3 dejó ver su mano en la zona de la Acrópolis. La Estela 12 podría entonces considerarse como un monumento de venganza, por medio del cual una antigua humillación o vergüenza se rememoraban con tenacidad y dolor, para ser posteriormente rectificado cerca del fin del linaje real de Piedras Negras. Las implicaciones para estudiar las guerras mayas son potencialmente importantes. Según aquello que Freidel y sus colegas notaron en Yaxuná, Yucatán, las guerras de carácter marcadamente destructivo pueden no sólo haber jugado un papel en los períodos Clásico Tardío o Clásico Terminal. Más bien, puede ser que tales eventos destructivos puedan haber ocurrido a lo largo de todo el decurso de los períodos Clásico y Preclásico (Freidel, et al., 1998). En gran medida, la diferencia radica en que en las fases anteriores, los episodios destructivos fueron eliminados por los sobrevivientes. Ello no ocurrió en lugares como Dos Pilas (Houston, 1987; Demarest et al., 1997) o Aguateca (Inomata y Stiver, 1998).

Hasta ahora, la Acrópolis no ha proporcionado demasiada evidencia acerca de la producción de alimentos o trabajos manuales. Holley informó sobre una gran concentración de vasijas quemadas y otros artefactos hallados sobre el piso de J-12, pero todo ello fue retirado en los años de 1930 (1983: 204). En esta temporada, se supo que J-24, en el lado norte del cerro de la Acrópolis, comenzó como un nivel del Clásico Temprano y un basural de Balche, presumiblemente conectado con un edificio en el centro del patio. Hacia tiempos de Yaxché, hizo su aparición la primera versión de J-24. Su construcción era de alta calidad, con una gruesa argamasa y una obra de albañilería impecable, patrón que se continuó en su segunda etapa más importante. Este edificio parece no haber mirado al patio que probablemente sirvió de escalón de apoyo para la escalera monumental que llevaba a la Estructura J-23, el punto más alto de la cima de la Acrópolis, y hacia abajo a J-27, y de allí por medio de otra escalinata hacia la Plaza del Grupo Norte y el río. J-27 sirvió como punto de detención en este pasaje, con unos pocos entierros que pueden haber pertenecido a residentes del grupo de arriba. (Hasta podría ser posible que J-27 fuera la parte más alta de un período no terminado, puesto que en su cima se hicieron algunos hallazgos inusuales que incluían una obsidiana excéntrica). Sin embargo, un cambio radical tuvo lugar durante el cambio de Yaxché a Chalcahaaz, y la plaza del sector J-24 fue rellenada con un edificio de +-4 cuartos, de poca calidad y mayores cantidades de desechos. En esta coyuntura, el sector J-24 puede haber tendido a satisfacer las necesidades de los habitantes reales de la Acrópolis, tal vez en concepto de lugar para cocinar o dependencias de los sirvientes, en el sector N/O al oeste de la Plaza del Grupo Oeste. J-24 mismo puede haber resultado insostenible como residencia: al haber sido construido en el mismísimo borde de la Acrópolis, el edificio comenzó a resqubrajarse después de haber sido modificado con cuartos adicionales, banquetas, y el enterramiento de una sepultura axial. Los edificios más toscos en el otro lado deben haber estado tranquilizadoramente lejos del precipicio.

Otras excavaciones en la Acrópolis subrayaron su completo desarrollo para la época de Yaxché, junto con algunos hallazgos más tempranos que refuerzan las interpretaciones de temporadas anteriores. En J-23, una trinchera angosta dejó a la vista una subestructura que parecía tener el ancho de un único cuarto, un rasgo evidentemente presente también debajo de J-11. Cantidades de estuco modelado con volutas, cuentas, y áreas con un sombreado cruzado estaban presentes en el piso interior sur de J-23, en tanto que la fachada se había caído hacia atrás, dispersándose las decoraciones estucadas por el piso. El cuarto interior noroeste de J-21, tenía una banqueta con un respaldo trapezoidal invertido; un elemento prácticamente idéntico, que los mayas transformaron de un trono de "presentación" en voladizo a una sólida banqueta para dormir, fue hallado y restaurado en J-11 durante la temporada de campo 1999. Un sondeo en su ángulo noreste mostró la proximidad del lecho rocoso junto, con cerámicas Yaxché. Nos llamó la atención una pared inusualmente gruesa que puede observarse en el plano de la Acrópolis que se encuentra en el University Museum. Más que una divisoria extremadamente grande, resultó ser un cuarto colapsado de poca anchura, que claramente fue agregado en fecha más tardía. Una "ventana" con alféizar a un metro del piso bien enlucido posibilitaba el ingreso, y una piedra que se proyectaba desde el lado opuesto, permitía un fácil egreso. Una mandíbula humana fue recuperada del piso, en el ángulo sudeste de la cámara. Otro pozo en J-22, en la misma terraza que J-21, no pudo llegar al lecho rocoso debido al relleno masivo, aunque sí reveló un piso muy bien enlucido con cerámicas Yaxché. Las investigaciones en el Patio 2 mostraron superposiciones similares. En su cuarto este, J-13 contenía una versión más temprana de lo mismo, con una entrada con la misma orientación y dimensiones equivalentes. Aquí, al igual que en J-23, los mayas parecen haber querido agrandar un edificio de un sólo corredor o una estructura extremadamente angosta de dos corredores, para transformarlo en otro más espacioso con dos cámaras paralelas. J-12, también, mostraba evidencia segura de pisos más antiguos y un área de piso más restringida, todo ello encima de lo que podría ser un muro de contención del Clásico Temprano, tal vez para sostener una versión todavía más antigua de J-12.

Entre estas excavaciones, las más profundas y más reveladoras fueron por lejos las que se realizaron debajo de J-11, escenario de los trabajos de restauración que llevaron a cabo los albañiles en 1999. Apretujado entre el relleno puesto por el University Museum y los muros en pie, el Proyecto se focalizó en el cuarto del medio al norte, único espacio dentro de la estructura de tamaño suficiente como para permitir excavaciones profundas. A una profundidad de unos 3m se halló una terraza del Clásico Temprano, justo sobre el lecho rocoso. Esta puede haber sido la versión más temprana de una estructura debajo de J-11, indicando, con el muro en declive debajo de J-12, que la forma y orientación de la Plaza 2 era esencialmente un diseño del Clásico Temprano. En verdad, la mayor parte de la mampostería más fina en los edificios visibles de la Acrópolis probablemente haya sido tomada de estructuras preexistentes. Siguieron varios niveles del Clásico Temprano, todos sellados por un piso del Clásico Tardío, sin que sin embargo se diera la intervención de ningún yacimiento Balché. Sobre todo esto se construyeron dos capas de un muro de apoyo para un antecedente más angosto de J-11. Evidentemente, éstas fueron selladas a principios de la época Chacalhaaz (ca. 750 d.C.), configurándose la versión final de J-11. Incluso hasta el final, este edificio sufrió cambios en su planta, con la clausura de puertas y la construcción de endebles paredes divisorias de mampostería. El hecho de que la Acrópolis siguiera formas y diseños de planta previos también quedó confirmado con las excavaciones llevadas a cabo dentro de la Plataforma J-5. En 1999 se habían puesto al descubierto partes de una escalera, pero en esta temporada se demostró que J-8 tenía una precursora con un buen enlucido. El Entierro 5, que junto con el Entierro 13 constituye la tumba más rica que se haya descubierto en Piedras Negras, fue construido al costado de esta escalera. La limpieza de su interior reveló una serie de objetos que se le pasaron por alto al University Museum (un disco de hematita, partes de un espejo en mosaico de hematitas, y fragmentos de concha), y, debajo del piso de la tumba, cerámicas del Clásico Temprano amontonadas contra el lecho rocoso.

El frente de la Acrópolis, especialmente la Plataforma J-1, fue objeto de pozos más profundos y más extensivos que en la temporada anterior. La Pirámide J-4 descansaba sobre una contención del Clásico Temprano curvada hacia adentro en su borde noreste. Esta plataforma fue extendida hacia afuera en el período Yaxché, y su línea frontal también se extendió casi hasta su ángulo actual. Cuando se construyó J-4, el piso adyacente llegó al borde de esta plataforma. Cuando se colocó el segundo piso, aparentemente coincidió con las cistas de piedra que recibieron a las Estelas 6 a 7. Todos estos desarollos pueden ser asignados con confianza al reinado del Gobernante 3, que muy bien puede ser la mente creadora o la fuerza rectora detrás de buena parte de las elaboradas construcciones de la Acrópolis de la Plaza del Grupo Oeste.

El más trascendental hallazgo epigráfico de la temporada, y en realidad, del lapso de cuatro años de nuestro proyecto, fue el descubrimiento del Panel 15 en la base frontal de J-4 (Figura 4). El panel yacía con su frente y parte superior caída, en un ángulo a 25 grados de la escalera. Al principio, su tamaño (144cm x 128cm x 30cm) y su enorme peso (ca. 3,000 libras) sugerían que la pieza era un fragmento de la famosa serie de estelas que se hallaban frente a J-4. Pero los bordes inclinados de la escultura pronto apuntaron a otra interpretación: que el proyecto había encontrado, por primera vez en 65 años, un ejemplo bien preservado del arte escultórico y glífico de piedras Negras. Un dispositivo hecho con un montacargas, una polea y cuerdas -además de la fuerza de 25 trabajadores y arqueólogos- permitió que el panel fuera dado vuelta. Después, el panel fue trasladado a un cajón robusto, el cual, a mediados de junio, fue movido pulgada a pulgada, con un esfuerzo enorme, al área del baño de vapor de N-1, donde un helicóptero Chinook de la Armada de los Estados Unidos lo levantó por encima de la antigua milpa de la guerrilla en la Plaza del Grupo Noroeste. El panel entonces fue acomodado en la nave, se lo transportó por aire a la ciudad de Guatemala (un vuelo de dos horas), y una vez allí, se lo transfirió formalmente al cuidado del Museo Nacional.

Claramente, el panel había resbalado hasta el lugar donde fue hallado desde algún punto más arriba, en los tramos superiores de la escalera de J-4. El estado ruinoso de la escalera hace que el contexto original del panel resulte casi imposible de determinar, pero es posible que haya estado cerca de la parte superior, tal vez sobre el eje y sujeto con mortero a la base frontal del templo de la cima. La erosión del panel indicaba que la escultura había estado expuesta a la intemperie por más de un siglo, y sus deterioros más pronunciados se observaban en el ángulo superior derecho. Un escenario plausible podría ser que el panel se hubiera mantenido en su posición hasta el momento del Colapso. En este punto alguien, deliberadamente, parece haber cercenado el rostro de la figura principal -un hecho común en el arte del Clásico- y haber sacado lascas de algunos glifos elegidos de la parte no protegida del panel. (El área inferior izquierda, que actualmente es la más legible, puede haber estado protegida por haber quedado cubierta con desechos). Entonces la escultura puede haber dado un tumbo -o tal vez fuera empujada- y su mismo peso la habría arrastrado con cierta fuerza hasta la base de la escalera. El impacto quebró y astilló el ángulo superior derecho. Resulta de interés que el ritual de arrojar cautivos escaleras abajo había sido debidamente testificado entre los mayas del Clásico (Miller y Houston, 1987), y uno se pregunta si el acto de desalojar el panel pudo haber sido una réplica simbólica de esta costumbre de sacrificios humanos.

Las excavaciones alrededor del panel revelaron que la pirámide J-4 constaba el menos de dos fases. La fase inicial tenía una escalera angosta y puede haber correspondido a un hipotético período anterior de la pirámide, en forma muy semejante a los dos niveles inferiores de la Pirámide R-16, según notaran esta temporada Escobedo y Zamora. El relleno mal consolidado de la cima de J-4 no permitió cavar a mayor profundidad, pero un muro de retención en el relleno señalaba la existencia de otra estructura algunos metros más abajo (Escobedo, 1997). Entonces, mínimamente, el grueso de J-4 tuvo dos fases, probablemente correlacionadas con cada una de sus dos escaleras. Los dos pisos de yeso enfrente de la escalera de J-4 encajan a la perfección con estas dos construcciones. A su vez, ambas descansan encima de una terraza más antigua con un piso de fina argamasa que pasa por dejabo del grueso de la pirámide. Al menos el terminus post quem de la piel exterior de J-4 está claro. Los sondeos en la plataforma de J-7 en la Plaza 1 de la Acrópolis mostraron que los pisos Yaxché pasaban por debajo de la última superficie de J-4, indicando que había edificios y plataformas de esta fecha debajo de la pirámide (PN 34A-6; Houston y Urquizú, 1998: 247-248). Debido a cuestiones de seguridad, el túnel que reveló esta información no pudo adentrarse más de un metro en J-4. No obstante, las cerámicas del túnel indicaron un indudable fechamiento Yaxché para el relleno de J-4, incluyendo tepalcates de Saxché Polícromo y Santa Rosa Polícromo.

El panel contiene una imagen central de ocho figuras y un texto con aproximadamente 150 bloques glíficos. Los glifos incisos debajo de la escena y la inscripción principal no están lo suficientemente bien preservados como para proporcionar un detalle preciso, pero la cantidad de bloques concuerda con la trayectoria en línea ascendente generalizada de los bloques de glifos de los Paneles de Piedras Negras: Panel 12 (19 de abril de 518):67 bloques: Panel 4 (8 de octubre de 658): 96 bloques; Panel 2 (25 de julio de 667): 129 bloques; Panel 15 (31 de diciembre de 706); Panel 3 (24 de marzo de 782): 175 bloques. Las fechas equivalentes del Panel 15 en el Calendario Juliano son las siguientes. Nótese el uso en fórmula de una frase temporal, u-ti-ya/’i-PAS, ut-i:y i-pas, probablemente algo parecido a "Sucedió entonces (o ahora) el amanecer o nuevo día".

Bloques de Glifos Cuenta Larga Rueda Calendárica Serie Inicial Fecha Juliana
A1-B9 9. 9.13. 4. 1 6 Imix 19 Sotz’ IS, G9, 23D, C, X, B, 10A 22 de mayo, 626
D3-D4 + 13. 1. 8      
C6-D6 (9.10. 6. 5. 9) 8 Muluk 2 Sip   12 de abril, 639
C9-C10 + 9. 1.17      
C11-D11 (9.10.15. 7. 6) 9 Kimi 14 Wo   1 de abril, 648
E2-E3 + 16.16. 7      
E4-F4 (9.11.12.5.13) 12 Ben 1 Muwan   30 de noviembre, 664
H3-G4 + 4. 2. 1      
I1-O2 *9.11.16. 7.14 11 *Ix 2 Pax IS, *G, D, C, X, B, 9A 20 de diciembre, 668
P9 + 3.12      
P10-Q10 (9.11.16.11.6) 5 Kimi 9 Pohp   2 de marzo, 669
R6-R7 + 1. ?. ?. ?      
R8-S8 (9.13. ?. ?. ?)     ?, 706
R12 + ?. ?      
S12-S13 (9.13.)15. 0. 0 13 Ahau 18 Pax   27 de diciembre, 706

La mayor parte del texto tiene que ver con los conflictos del Gobernante 2, Itsamk'anahk Segundo, aunque comienza con una declaración de su fecha de nacimiento, de su ilustre ascendencia (Yo'nalahk Primero y su reina) y su acceso al trono a la temprana edad de doce años. Como es práctica habitual en Piedras Negras, su epíteto personal aparece primero, y el nombre de reinado después. El elemento principal es Cha:k, el dios de la tormenta, con un prefijo de (y a veces combinado con) lo que parecería ser una criatura con pico, tal vez una tortuga. Este mismo nombre aparece más tarde con el lugarteniente principal del Gobernante 7 (Trono 1:D1). Una anotación de dos k'atun ajaw en D2, muestra por primera vez que su padre murió antes de cumplir cuarenta años, dejando un hijo a cargo de los regentes. Una situación de este tipo rara vez constituía una condición de felicidad o estabilidad para un reino. A la edad de 21 años, Itsamk'anakh se embarcó en lo que tal vez haya sido su primer conflicto, que resultó en la captura de un señor de un sitio desconocido (C13). Este evento no parece haber sido directamente su obra personal, puesto que la determinación del agente es más bien general (YEHT?-te, "su compañero"?). Esto es cierto también para otras capturas o eventos de chuhkaj en el panel. En la mayoría de ellos se muestra la participación de Isamk'anahk, pero de manera indirecta, puesto que usan la expresión u-KAB-ji-ya, que denota una amplia supervisión. (Muy probablemente, un evento de captura seguido por una declaración de u-B’A:K, "su cautivo", que apunta a involucrarlo directamente en la captura).

Después de este primer conflicto, el panel se refiere a batallas muy posteriores con una cercana separación en el tiempo. El pico obvio de esta sucesión de eventos es la segunda Serie Inicial, ya por sí misma de rara aparición en las inscripciones mayas, si bien es conocida en otros pocos sitios, como por ejemplo Uxul. En un sentido, las conexiones temporales de dichas anotaciones son de una naturaleza doble, puesto que están ligadas con la línea del evento y con la llamada "creación", milenios antes. Este énfasis doble probablemente sirvió como una especie de "signo de admiración" o "subrayado", donde todos los detalles cronológicos de la fecha fueron examinados y anotados. El evento parecería ser el verbo mediopasivo ya bien conocido relacionado con la "guerra de Venus". Se han propuesto distintos desciframientos para este verbo, aunque Houston cree que éste no es más que una variante logográfica de la expresión jub’uy, "caída". El evento siguiente, que le sigue a una sección marcadamente erosionada del texto, es otra "captura", que se entrecruza con un chuhkaj registrado en la Estela 37:C6-D6.

El resto del texto es tremendamente difícil de descifrar. Un Número de Distancia larga en R8-S8 implica 1 katun, pero las otras anotaciones son poco claras, y no queremos presentarlas aquí con mayores certezas de las posibles de obtener a partir de la talla. Otra manera de abordar este pasaje problemático es trabajando hacia atrás desde la fecha final, que parece ser, aunque su estado es ruinoso, el Final del Período 9.13.15.0.0. Un breve Número de Distancia de menos de un tun retrotrae hasta el último evento del monumento, que no es un Final de Período. La brevedad de este Número de Distancia y la extensión del Número de Distancia en R8-S8 indican que el evento debió ser posterior a la muerte del Gobernante 2 en 9.12.14.10.14, o 16 de noviembre de 686. Inclusive, debió haber sido cerca de un katun después de su muerte, lo que sugeriría un ritual mortuorio para su aniversario. Dicho ritual está registrado en los costados de la Estela 1 en el aniversario de 1 katun de su entierro, 9.13.14.11.1, o 10 de agosto de 706 (Fitzsimmons, 1998). La forma del verbo, sospechosamente similar en dibujo a la del el-na:h, o expresión de incensario, se usó en el área de Piedras Negras para registrar episodios de reingreso a tumbas. Muy probablemente sea ésto lo que se haya querido registrar cerca del final del texto del Panel 15. Más aún, de esta inscripción queda lo suficiente como para poder ver que el evento fue supervisado por su hijo, el Gobernante 3. Evidentemente, el patrón de estelas enfrente de la Pirámide J-4 se asemeja mucho a la serie que está frente a R-5. Las estelas no pertenecen a la persona enterrada dentro de estos edificios, sino a sus descendientes, quienes conmemoran sus propios triunfos y registros dinásticos en las proximidades de un santuario ancestral de importancia genealógica relevante para ellos. En cuanto al tamaño del panel, probablemente refleja la altura de la pirámide J-4 y la necesidad de proyectar la imagen lo más lejos posible para la multitud que se reunía abajo en la plaza. Aquí, indudablemente, había una cartelera precolombina de una escala ambiciosa.

Lamentablemente, es muy poco lo que se puede extraer acerca de quiénes pudieron haber sido los enemigos de Itsamk'ankh -el texto está erosionado precisamente en los lugares más inconvenientes. El carácter indirecto de su participación en las capturas sugiere que estamos ante delegados, guerreros que se involucraron en escaramuzas en beneficio del rey, tal vez en las zonas fronterizas del reino. Un patrón similar aparece registrado en la Estela 12, muy posterior. Coincidentemente, la iconografía de ese monumento, que muchos han considerado innovadora en un grado poco común, claramente encuentra su origen en escenas como la del Panel 15. Esencialmente, la disposición de las figuras no difiere mucho de la Estela 12: el personaje central del rey está sosteniendo una lanza emplumada y aparece acompañado a los lados por dos lugartenientes de pie, de los cuales el de la derecha porta un bastón simple. Los cautivos aparecen abajo en diversas actitudes de desesperación y súplica. Desde una perspectiva de historia del arte, la presentación de miembros y rostros cargados de emovitividad y altamente individualizados es intrigante, puesto que sugiere que fue a partir de las representaciones de los cautivos que los mayas comenzaron a experimentar con expresiones más plásticas del cuerpo humano.

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