Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Stephen D. Houston
 

El Proyecto Piedras Negras: Informe Preliminar de la Temporada de Campo 2000

En la tierra de los Señores Tortuga:
Investigaciones arqueológicas en Piedras Negras, Guatemala
Stephen Houston, Héctor Escobedo, Mark Child, Charles Golden, Richard Terry, y David Webster

Los Años más Tardíos de Piedras Negras

Ahora puede verse que las fases más tardías de Piedras Negras se dieron con un telón de fondo de turbulencias dinásticas, y a continuación de éstas, la supuesta guerra altamente destructiva con Yaxchilán (Houston et al., 1998), que llevó al catastrófico e irreversible colapso de Piedras Negras (Houston et al., s/f). La nueva evidencia establece que los últimos "hipos" e incertidumbre se dieron en los últimos tres reinados de la ciudad. Hasta el Gobernante 4, la dinastía disfrutó de lo que parece haber sido una descendencia sin obstáculos, de padre a hijo. Uno sospecharía la existencia de un principio de promigenitura, puesto que la minoría de edad del Gobernante 2 y el tiempo de regencia sugieren una estricta aplicación de esta regla de herencia.

Después de la muerte del Gobernante 4 algo cambió. Téngase en cuenta que todos los gobernantes posteriores parecen haber nacido durante su reinado. Por ejemplo, el Gobernante 6 probablemente tuviera menos de 20 años de edad en 9.15.18.3.13 (27 de julio de 749), lo que implica que habría nacido después de 9.14.18.3.13 (9 de noviembre de 729), muy poco después de la sucesión del Gobernante 4. La Estela 23 aclara este punto al indicar explícitamente la conexión filial del Gobernante 6 con el Gobernante 4. De manera similar, el Gobernante 7 nació en 9.15.18.16.7 (7 de abril de 750), y el Gobernante 5 que accedió en 9.16.6.17.1 (10 de marzo de 758), muy probablemente haya entrado en escena después del nacimiento del Gobernante 4 en 9.13.9.14.15 (18 de noviembre de 701). Las declaraciones de ascendencia de los tres últimos reinados son marcadamente escasas (n=2, ambas parcialmente borradas). Pero hay conexiones amplias y cargadas de simbolismo entre el Gobernante 4 y al menos dos de los tres últimos reyes. Es sabido que el Gobernante 7 reingresó en la tumba del Gobernante 4 enfrente de O-13 y que reacondicionó ese edificio como un acto de ostentosa devoción (Escobedo y Alvarado, 1998). En la Estela 23, al Gobernante 6 le llevó un buen espacio describir la muerte y los ritos funerarios de su padre. Por lo tanto, uno de estos últimos reyes fue con certeza el hijo del Gobernante 4, y podría desarrollarse un fuerte argumento circunstancial en cuanto a que los otros dos también lo eran. Esto significa que, después del Gobernante 4, el modelo de herencia cambió de la sucesión filial a la sucesión fraternal, en violación de un modelo firmemente asentado y respetado durante los primeros cuatro reinados de la dinastía.

En este punto se hace necesaria una disgresión histórica. En la actualidad ya hay información sólida de que el "Gobernante 6" en verdad existió en Piedras Negras, a pesar de las dudas justificables sobre pequeñas porciones de la secuencia original de Proskouriakoff (Simon Martin, comunicación personal, 2000; cf. Houston, 1983). Se lo menciona en la Estela 23, Trono 1, y en un corto fragmento de texto supuestamente de El Porvenir, aunque es más probable que lo hayan recogido trabajadores forestales de la misma Piedras Negras. Su nombre fue Ha’ K’in Xo:k, y con él, la constante alternancia de nombre reales en el sitio, que fue asiduamente usada desde el Gobernante 1 hasta el Gobernante 5, llegó a su fin, aunque el nombre del Gobernante 7 fue reciclado de un gobernante del Clásico Temprano. Lo que es más impactante, hay indicios de que él abdicó para que el Gobernante 7 pudiera acceder al trono (Simon Martin, comunicación personal, 2000): el Trono 1 registra un evento enigmático (una construcción antipasiva) que tuvo lugar por la noche, el 24 de marzo del año 750 (9.17.9.5.11). En esta fecha el pasaje también indica que: ya-ka-ta-IJ/a-AJAW-le/?-TU:N-ni, y-akta-(i)j ajawel ? tu:n, "su abandono de/abandonó la realeza (en) la Piedra de la Garra del Jaguar". La Piedra de la Garra del Jaguar podría aludir al área del Altar 4, que representa precisamente esta combinación de elementos, una gigantesca garra de jaguar sobre piedras vivificadas (David Stuart, comunicación personal, 1997); no obstante, esa piedra en particular fue con certeza tallada después, durante el reinado del Gobernante 7. Para agregar algo más, el Trono 1 probablemente se refiere a la abdicación del Gobernante 6 a favor del Gobernante 7. El pasaje final es problemático: u-ku-chu-(~chu-ku?)-wa/i-ki-tsi/T’AB’-yi/LAM-NA:H, u kuchuw (u chukuw) ikits t’ab’ay lamna:h. En el dialecto local, -ikits reemplaza a la más común ikats- y quiere decir "el carga (¿toma?) la carga o el gobierno, éste le es ofrecido en el Lam Na:h", presumiblemente una estructura con una gran escalinata. En Tamarindito existe una conexión similar entre escalinatas, ikats, y el mismo verbo transitivo, u kuchuw or u chukuw. Puede ser que las declaraciones públicas y los actos solemnes de este estilo requirieran de lugares de ese tipo, donde pudieran entregarse los emblemas y los atributos del mando. Meses antes de la ascensión al trono del Gobernante 7, un objeto ritual (?-b’a-hi, ?-b’a:h, "imagen de hacha") llegó al sitio bajo su supervisión, tal vez como preludio necesario de su ascensión al poder.

En suma, los años finales de Piedras Negras difieren históricamente de los comienzos del Clásico Tardío. Al principio, la dinastía glorificaba la sucesión directa de padre a hijo. Después del Gobernante 4 y más precisamente del Gobernante 5, se impuso la sucesión entre hermanos. El hecho de que los Gobernantes 5, 6 y 7 no se mencionen entre sí, aparte del desdichado evento de la abdicación, insinuaría que las relaciones entre ellos no eran enteramente cordiales. La violencia de una abdicación, una aberración en un sistema de gobierno basado en la sacralidad de la dignidad real, nos susurra acerca del colapso y la inestabilidad mortífera anterior a la implosión demográfica de la ciudad. Entre el Gobernante 6 y el último gobernante conocido de Piedras Negras existió un interregno de más de un año (cerca de un aniversario de año solar), lo que sugiere tiempos conflictivos para el reino.

Las excavaciones en y alrededor de J-24 y otras partes de Piedras Negras ahora sugieren que lo que nosotros denominamos cerámicas Chacalhaaz Tardías fueron posteriores a la guerra con Yaxchilán, que tuvo lugar entre el 795 y el 808 d.C. (Stuart, 1998b). Las cerámicas de Chacalhaaz Temprano parecen estar caracterizadas por la presencia de cerámicas Gris Fino, especialmente Telchac Mixtas (René Muñoz, comunicación personal, 2000). La estructura quemada J-12, presumiblemente coincidente con la guerra de Yaxchilán, contenía muchos ejemplos de gris fino; no así el basural en la parte superior del baño de vapor J-17 en ruinas, ni tampoco los estratos finales sobre los edificios anteriores de Chacalaaz en el patio de la Estructura J-24. Estos datos indican que la vida en el palacio continuaba, aunque sórdidamente, después de su destrucción parcial. También muestran que las cerámicas Chacalhaaz abarcaron un período de unos cien años de duración, que estuvieron vigentes para ca. 730 d.C. y continuaron aproximadamente hasta el 830 d.C. Sus últimas fases mostraban algunos cambios menores en el perfil de los bordes (René Muñoz, comunicación personal, 2000) e intrigantemente la ausencia de Chablekal Gris Fino, una cerámica comercial prominente y moderadamente común en el sitio, lo cual implica algún tipo de ruptura en los modelos de comercio intersitio en la cuenca del Usumacinta.

El Proyecto Piedras Negras ha recuperado poca evidencia de otras ocupaciones, si bien en las excavaciones del University Museum se encontraron algunas más. Nuestros hallazgos incluyen una dispersión de Naranja Fino y Pabellón Moldeado-Tallado (Pabellon Molded-Carved), y en un descubrimiento notable que se produjo durante esta temporada, se encontraron dos vasijas juntas, invertidas, de un tipo no identificado, sobre el escombro dentro del baño de vapor P-7 (Figura 7). Las mismas habían sido "matadas" cortándoles sus patas trípodes, y con la colocación, encima de los recipientes, de un pequeño objeto perecedero con estuco verde. Este caché, claramente una ofrenda, demuestra que un importante edificio del sitio ya estaba en ruinas en los tiempos de Kumché, ca. 850-900 d.C. A partir de entonces, dejando de lado la colocación poco frecuente de incensarios por parte de los peregrinos lacandones, Piedras Negras cayó en un largo letargo hasta los tiempos modernos.

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