Proyecto Noreste de Yucatán:
Prospección Arqueológica en la esquina Noreste de Yucatán, México
El sitio de Conil (Chiquilá)
El nombre verdadero de éste lugar posiblemente sea Conil. Aunque hay otros nombres que se refieren al mismo lugar: Comi, Coni, Chiquilá.
El nombre de Conil parece corresponder al término maya para señalar actualmente alguna cosa que termina de manera más angosta, es decir, que un extremo es menos ancho que el otro. Quizá era el mismo término para designar geográficamente a una punta de tierra de la costa, o bien de una entrada.
Este sitio, cuya posición estratégica ofrece un gran apoyo a la navegación, está contiguo a una caleta arenosa en la cual pueden atracar las embarcaciones y que no es afectada por la vaciante (Romero y Gurrola, 1995:460-462).
El núcleo principal del sitio se encuentra al costado este de la carretera Kantunilkín-Chiquilá a 800 metros aproximadamente de distancia y a 1.8 km antes de llegar a la costa. El asentamiento abarca desde el límite de tierra firme, cerca de la Boca de Conil y de la laguna del mismo nombre, y se extiende hacia el interior desde la orilla del mar hasta una distancia de 3 km llegando al pueblo actual de San Eusebio.

El núcleo principal tiene un área de 500 x 400 m, del que sobresale una gran plataforma de 70 x 70 m y de 5 m de altura (foto 25), en la parte superior aun conserva dos basamentos, uno al oeste y otro al este, éste último de menores dimensiones que el primero, uno alcanza los 4 m de altura y el otro solamente 2 m. En la construcción del lado este todavía se conservan restos de muros de mampostería con piedras labradas, hay fragmentos de caracol mezcladas con el mortero del núcleo de las paredes. La gran plataforma parece estar pegada a otra hacia el este o probablemente forma parte de la misma pero a un nivel inferior, lo que extendería sus dimensiones ya mencionadas.
Al sureste de la gran plataforma se observa una estructura piramidal de más de 8 metros de altura y de 30 m por lado (foto 26), y hacia el norte se encuentran tres plataformas bajas. Al extremo sureste hay tres montículos y el más grande de ellos mide aproximadamente 10 m de altura y 15 x 15 m como base; se trata sin duda alguna de una pirámide y todavía tiene restos de piso de estuco alisado y muros de un cuarto en la parte más alta. Hacia su costado sur hay dos montículos con 5 m de altura cada uno. A los alrededores se pueden ver varios montículos que por sus dimensiones parecen tratarse de plataformas que sostuvieron casas de materiales perecederos.

Entre los grupos cerámicos observados en Chiquilá figuran los denominados Vista Alegre, Sabán, Sierra, Mama rojo y Navulá; que evidencian una ocupación bastante larga que va desde el Preclásico tardío hasta el Postclásico (Ibid.).
Sanders excavó dos trincheras de exploración en la gran plataforma y el primer estrato arrojó materiales propios del periodo Postclásico. Entre los materiales hallados están lo que él denomina Chiquilá censer, Tacna rojo, Vista Alegre estriado, Chiquilá variegated, miscellanius unslipped red ware, Tacna plain estriado y policromías regionales (Sanders 1957: 192-193).
La discusión en torno a la ubicación del puerto de Conil no es nuevo, puesto que antes ya había sido ubicado también como el sitio de Vista Alegre, pero como menciona Andrews, el sitio que con más seguridad pertenece a Conil es Chiquilá (Andrews, 1998: 1).
Posterior a la conquista, el puerto de Conil siguió funcionando como tal, aunque sufriendo reducciones de la cantidad de habitantes a principios de la época colonial. En 1549 tenía aproximadamente 360 gentes de las cuales 80 eran tributarios, y para 1565 la población estaba compuesta por solamente diez casas (Ibid.: 2).
La posición donde se encuentra el sitio de Conil lo convirtió en la época prehispánica en un asentamiento clave en las rutas de comercio y navegación, tanto para la costa como para los pueblos de tierra adentro. Su ubicación al sur de la laguna o bahía del mismo nombre, donde las aguas están más tranquilas, facilitaban la navegación y permitían resguardo a las embarcaciones en caso de temporales adversos. Por otro lado, al este de Conil se encuentra la sabana conocida como La Zanja que conecta con la costa y se adentra al interior de la península; posiblemente en épocas cuando ésta alcanzaba su mayor nivel de agua también daba acceso a las embarcaciones pequeñas a sitios como Monte Bravo y San Ángel y todos los demás que se encontraran a lo largo de la sabana.
Conil no tenía problemas de abastecimiento de agua dulce puesto que en el área se encuentran hasta la actualidad los manantiales que emergen entre el agua salada conocidos como "ojos de agua". Por lo tanto es notable que se trató antiguamente de un gran puerto que era paso obligado para los navegantes, ya sea para abastecerse continuando su camino hacia la costa del golfo o del caribe o bien para comprar o vender productos diversos, o finalmente para visitar el lugar y admirar los grandes templos del puerto más próspero y más grande de toda la costa yucateca.
Para llegar al puerto de Conil durante la época colonial, se tomaba un camino que necesariamente pasaba por el pueblo de Nocachí.
En el primer intento de conquista de Yucatán hacia 1528-1529 a cargo de Montejo el Adelantado, éste personaje descansa con sus hombres durante dos meses en este puerto, antes de dirigirse hacia tierra adentro, en dirección a Cachi (Nohcachí) (Oviedo, op.cit.).
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