Proyecto Noreste de Yucatán:
Prospección Arqueológica en la esquina Noreste de Yucatán, México
El sitio 4 (Nohcachí)
Su nombre verdadero hasta ahora es desconocido. Otros nombres que se refieren posiblemente al mismo lugar son: Cachi, Nocachi, Nocaché, ¿Tequeaque?, ¿Atequeaque? y ¿Yocajeque?.
El sitio de Nohcachí se encuentra a 12 km en línea recta hacia el este de Colonia Yucatán y a la misma distancia y también en línea recta pero hacia el noroeste desde el pueblo Kantunilkín. Al sitio arqueológico se llega tomando la carretera Colonia Yucatán-Kantunilkín, con dirección a éste último, y pasando la frontera hacia Quinatana Roo, a la mitad del camino ya mencionado se toma una desviación al norte que corresponde a un camino blanco (el poste # 217 de la CFE es un buen indicador para saber el camino en el cual hay que desviarse), se avanza 4 km aproximadamente y se encuentran unas casas viejas que pertenecen a ranchos de la región. Uno de éstos ranchos lleva el nombre antiguo de Nohcachí que pertenecía antes a un poblado, aunque en los planos del INEGI aparece como Nocaché. Los grupos de estructuras se pueden observar a ambos lados del camino y están cubiertos de árboles más grandes que en el resto del área.

Los primeros datos sobre este asentamiento aparecen en los diversos relatos sobre la historia de la conquista española, y Oviedo es el cronista que mas detalles nos da sobre este pueblo, cuya característica que les atrajo fue su extensión y gran actividad comercial. Supuestamente en ese pueblo había una gran placa (plataforma) con un poste alto sembrado sobre ésta a manera de un mástil que era donde castigaban atando a los infractores como serían los adúlteros y ladrones, y a éstos los amarraban unas veces hincados y en otras ocasiones parados. Había también mucha gente haciendo transacciones y tenían un gran mercado con muchos tratantes (vendedores y consumidores) ofreciendo varios productos y mercancías: bastimentos y cosas de comer. Los españoles observaron a cierta gente que regía el lugar mediante una variante de alguaciles y jueces, que poseían una casa junto al mercado a manera de consistorio en donde se trataban los problemas al mismo tiempo que acontecían, dando a cada una de las partes que reñían lo que le correspondía justamente (Oviedo, op.cit., III: 229-230).
Después de dos días de descanso en Nohcachí, la expedición española se dirigió a otro pueblo más adelante que era más grande de los que habían visto y que llevaba el nombre de Cincimato (Sinsimato). (Ibid.)
Los vestigios arqueológicos de Nohcachí en la actualidad, aunque muy saqueados, todavía dan muestra de su antigua grandeza. Por lo menos hay cuatro grupos principales de estructuras monumentales en un área de poco más de 500 x 500 metros con plataformas menores en los alrededores de éstos, así como pozos y rejolladas (figura 8).
Probablemente el conjunto más grande y principal es el que está al noreste, y aunque debido al estado en que se encuentra es difícil de definir que forma tenía, se puede inferir que se trataba de una plataforma grande de poco más de dos metros de altura, la cual presenta en la parte superior evidencias de que tuvo unas construcciones, tal vez de cuartos con mampostería en las paredes y techo de material perecedero. Hacia el noreste de la plataforma, pegada a ésta, hay un edificio piramidal de alrededor de 8 metros de altura que tampoco a estado a salvo de los saqueadores; todavía en los niveles superiores se pueden parte de los muros de contención del sistema constructivo, y hay áreas donde hay piedras unidas con mortero (foto 30). Una pirámide similar a ésta última se ha identificado a escasos diez metros al norte.
Otro grupo de estructuras es el que está al sureste como a 600 metros del conjunto principal, del que sobresale una pirámide de aproximadamente 6 metros de altura con algunas estructuras menores a su alrededor (foto 31).

Al suroeste encontramos otro grupo de montículos, del que llama la atención una gran plataforma de dos niveles con escalinatas mirando hacia norte y soportando en la parte más alta los restos de lo que fue un cuarto que tal vez sirvió como adoratorio; éste edificio es el más conservado que se ha hallado hasta ahora en el sitio (foto 32).

Y dirigiéndose 200 metros hacia el norte hay otra plataforma de similares dimensiones pero más saqueada, y tiene una sacabera hacia el lado norte. Esta construcción forma una plaza de aproximadamente 40 x 80 metros junto con otra construcción alargada que limita el lado oeste y un pequeño montículo con parte de una cueva o sascabera que limita el extremo este; mientras que el norte está delimitado con otra plataforma en cuya parte superior norte se levanta una estructura piramidal de aproximadamente 5 metros de altura. Al noreste de esta plataforma con pirámide se encuentra una rejollada grande y profunda con una cueva en la orilla este al nivel natural del terreno.
Aproximadamente a 200 metros al noreste del grupo principal se halla un conjunto de estructuras monumentales que consiste en dos grandes plataformas de poco mas de dos metros de altura. La del lado oeste sostiene una construcción de 4 metros de altura que delimita parcialmente el lado norte de la misma; pegada a ésta hay una construcción más baja y alargada que completa los límites del lado norte de la plataforma. En cuanto a la plataforma del lado este, tiene en la parte de arriba, cuartos que ocupaban las cuatro orillas de la misma. A menos de 100 metros en dirección noreste de este gran conjunto, hay un pequeño grupo que forma una plazuela o patio, cuya estructura principal se encuentra limitando el norte, construcciones de menos volumen delimitan los lados restantes. Al este de este pequeño grupo se puede ver una sabana honda que en algún tiempo pudo haber sido una gran laguna que abastecía de agua dulce al lugar; incluso podría apoyar la idea de que se trata del sitio de Yocajeque ("Yoh cah ek") mencionado en la relación de Valladolid, lugar donde cayó una estrella grande y formó una laguna (Garza, op.cit., II:33). Yoh cah ek parece ser un punto de referencia en el siglo XVI para delimitar los terrenos que pertenecían a Chohuac-há en el año de 1543 cuando se funda la Villa de Valladolid (Ibid).
Al sur del corral principal del rancho Nohcachí hallamos un fragmento de metate, y se recolectó cerámica para analizar en parte del área superficial del lugar (foto 33).

En realidad, este sitio arqueológico es muy extenso en comparación a los otros que se describen en este reporte y que se han hallado en esta zona, por lo que parece indicarnos que es el sitio candidato más seguro a ser el asentamiento de Cachi del que hallaron los españoles después de hacer dos meses en el puerto de Conil y adentrarse a la península para continuar con la conquista en 1528. Esto también se apoya el que el lugar donde se haya este sitio, un rancho aún conserva el nombre antiguo de Nohcachí como ya se dijo anteriormente.
Según los testimonios de los dueños actuales del rancho Nohcachí, éste lugar era paso obligado para toda aquella gente que iba hacia el puerto de Chiquilá (Conil), es decir, desde tiempos antiguos ya existía un camino que se dirigía hacia la costa, antes del que se usa ahora que es la carretera Kantunilquín-Chiquilá.
Por otro lado, surge una discusión en torno a que si el asentamiento se trata en realidad del legendario Cachi de los historiadores españoles o es uno de los tantos sitios que se encuentran en las inmediaciones de esta zona.
El nombre Cachi o Nocachi parece derivarse en realidad de otro nombre, ya que puede ser una pronunciación diferida del verdadero nombre maya. Nocachí es la palabra más completa que se ha utilizado para designar a este pueblo. Otra sugerencia tal vez más acertada podría ser la de Yoh Cah Ek, lugar mencionado como referencia limítrofe de la provincia de Valladolid en la relación de 1579 referente a la misma (Ibid.). En realidad en la relación se menciona como Yocajeque y la autora reconstruye el nombre como Yoh Cah Ek en maya; y lo que es de interés en este documento es que después de mencionar este nombre se hace referencia al puerto de Conil como último punto de tierra firme, y ahora sabemos que Nocachí estaba camino al puerto de Conil para esta época, además de que fue un sitio importante, ya que es por donde pasaron los conquistadores en su primera incursión por el oriente.
Si tomamos la relación de Atequeaque también de 1579, nos damos cuenta que la autora de la Garza lo toma como si se tratara del pueblo de Cehac, ¿no se tratará del sitio Yocajeque nombrado en la relación de Valladolid?
Hasta hoy, la ubicación del llamado pueblo de Cehac es dudosa y solamente se sabe que se hallaba a cuatro leguas de su cabecera doctrinal que era Chancenote, y que estaba en un punto del camino real del pueblo y puerto de Conil. Con estos datos, algunos investigadores situaron al supuesto pueblo de Cehac en el mapa en un punto como ubicación probable (Roys, op.cit: fig. pág. 102; Garza, op.cit., II: fig. pág. 440), y ésta ubicación se aproxima al área del sitio arqueológico de Nohcachí que se ha descubierto recientemente.
El sitio de Nohcachí, si es que se trata del asentamiento de Cachi de los documentos relacionados a la conquista, concuerda con la ubicación que se da para Tequeaque en la relación del mismo pueblo: cuatro leguas (unidad de medida muy relativa) de Chancenote con dirección al puerto de Conil. Si esto resultara de esta manera, entonces el nombre de Cehac reconstruido por la autora de la Garza en consecuencia se trata en realidad del pueblo de Nohcachí. No estamos diciendo que Cehac no exista, sino que podría tratarse de dos lugares diferentes; pero hasta hoy, solamente se sabe casi con toda certeza que Nohcachí era el pueblo que se hallaba en el camino rumbo a Conil.
Por lo tanto, si Tequeaque y Nohcachí resultaran ser el mismo pueblo en realidad, entonces éste formó parte de la cabecera doctrinal de Chancenote en una época al igual que Sinsimato (ambos sitios se hallan a similar distancia de Chancenote en línea recta), y eran adoctrinados por franciscanos que tenían como base dicha cabecera. El pueblo estaba asentado en una montaña (término que se utilizaba para referirse a bosques de árboles altos) y tenía una Iglesia de material perecedero y habían ornamentos de seda en su sacristía. Había un maestro de capilla con cantores del mismo pueblo. El pueblo contaba con 400 tributarios y para 1579 solo existían 28 que tributaban 50 ducados al año, era un pueblo de tierra muy fértil y abundaban lo recursos para la subsistencia, incluyendo muchos árboles frutales (Garza, op.cit.: 284, Rel. de Atequeaque).
A mediados del siglo XIX se escribe el llamado álbum corográfico de Yucatán, cuyo autor probablemente fue Don Juan Pío Pérez, tal y como lo sugirió el mayista Alfredo Barrera Vázquez antes de que falleciera. Esta obra, por cierto inconclusa, lleva el nombre de Diccionario Corográfico Estadístico de Yucatán, y solamente llegaron a escribirse o asentarse ranchos, haciendas, pueblos, etc. cuyos nombres empezaran de la letra "A" a la "G". En este diccionario aparece el nombre de Cachi, mecionado como un rancho que tenía 20 habitantes y pertenecía al pueblo de Labcaj (Solferino) en el partido de Tizimín. Estos datos pueden fecharse entre 1825 y 1845 (Brito, op.cit.: 27-28).
En la actualidad, en el sitio de Nohcachí se pueden observar muchos árboles de ramón que sobrevivieron al fomento de los potreros como ganado, éstos se hallan sobre los vestigios que aún quedan del asentamiento arqueológico. En el área se encuentran cenotes, pozos prehispánicos y rejolladas grandes.
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