Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2005:
Robert J. Sharer
 

Programa Acrópolis Temprana de Copán, Temporada de Campo 2000

Análisis de la Obsidiana

Durante las excavaciones del ECAP, se recuperaron y catalogaron un total de 2.456 piezas de obsidiana. Con anterioridad a 1996 se había retirado un muestreo de 191 piezas para su fechamiento de hidratación y proveniencia a través del método abreviado de NAA. Del resto del conjunto, 1.705 piezas, o el 70% de la totalidad de la obsidiana catalogada, fueron analizadas por William McFarlane durante su trabajo en el CRIA en el verano del 2000, y financiadas por la Beca FAMSI 99102. Este análisis tenía tres objetivos. Primero, se identificó la obsidiana de diferentes orígenes para determinar la naturaleza de las redes de intercambio, y cómo dichas redes fueron cambiando durante el tiempo. Se determinó la fuente de origen de cada pieza a través de un análisis visual (Aoyama, 1996, Braswell, Andrews y Glascock, 1994). Como hay una variabilidad y superposición considerable de las características diagnósticas entre la obsidiana de la fuente de origen de El Chayal y de la fuente de origen de Ixtepeque, 19 piezas de las que no se pudo determinar concluyentemente el origen a través de un análisis visual, fueron seleccionadas para un NAA abreviado en el Reactor de Investigaciones de la Universidad de Missouri. Segundo, el conjunto estaba caracterizado por métodos antiguos de producción. Usando una tipología conductual (Sheets, 1975) o tecnológica (Clark, 1988; Clark y Bryant, 1997), pueden estudiarse los productos terminados al igual que los residuos generados por la producción de estos instrumentos. Inclusive, puede identificarse el estadio de la producción, lo cual abre la puerta para las interpretaciones acerca de la organización de la producción y de la distribución. Tercero, por medio de la utilización de una tipología tecnológica, se buscaron evidencias concretas de la producción de hojas prismáticas. Mientras que se considera que la producción de las hojas prismáticas comenzó durante el Clásico Temprano en Copán (Aoyama, 1996:190), no se han recuperado evidencias directas de ello, como podría ser el basural de algún taller. La naturaleza del conjunto del ECAP no se presta a esta forma de análisis, porque todas las Suboperaciones de las que se obtuvieron muestreos contienen evidencias de producción de hojas. Sin embargo, es posible identificar residuos de la producción de hojas prismáticas en contextos de rellenos cronológicamente controlados, lo que ayuda a ajustar la fecha que se ha inferido para el inicio de la producción de hojas en el área de la Acrópolis de Copán.

Hacen falta otras interpretaciones estadísticas para llegar a cumplir totalmente las metas de este análisis. Sin embargo, los grandes totales del conjunto analizado ya pueden ser representados aquí. En la muestra se identificaron cuatro fuentes de origen de la obsidiana: Ixtepeque, Chayal, San Martín Jilotepeque, y Pachuca (véase Cuadro 2). La más tardía es del México Central, y es la única fuente de origen no guatemalteca del conjunto. La obsidiana de Pachuca sólo se da bajo la forma de hojas terminadas en contextos que no son de tumbas. La obsidiana del área de origen en Pachuca se limita a cuatro suboperaciones en túneles (1-6, 1-7, 1-20 y 1-28).

Cuadro 2
Sumario de fuentes de Obsidiana
Ixtepeque 95.4% (n = 1627)
El Chayal   3   % (n = 54)
Pachuca   1   % (n = 20)
San Martín Jilotepeque <1   % (n = 1)
No identificadas <1   % (n = 3)

Pueden usarse cuatro categorías tecnológicas amplias para describir el conjunto (véase Cuadro 3). Como es habitual con los conjuntos mesoamericanos del Período Clásico, la mayoría se compone de hojas prismáticas y desechos de la producción. Las tecnologías arbitrarias de núcleos/lascas, una industria no especializada, es la segunda forma de percusión más común y bipolar, y las puntas bifaciales adelgazadas conforman el resto de las tecnologías identificables.

Cuadro 3
Sumario de las Categorías Tecnológicas
Hojas prismáticas 59.12 % (n = 1008)
Arbitrarias 24.69 % (n = 421)
Bipolares   0.65 % (n = 11)
Bifaciales   0.23 % (n = 4)
Indeterminadas 15.30 % (n = 261)

Las obsidianas de los contextos de tumbas del ECAP también fueron analizadas. La tumba Hunal contiene un conjunto de 24 piezas. De estas piezas, 2 se separaron para futuros análisis de residuos. Las restantes 22 piezas del conjunto son instrumentos especializados que evidencian desgaste por uso, lo que sugiere que todas eran usadas para las mismas tareas. Sin embargo, a pesar de que cada uno de estos instrumentos son morfológicamente similares, 4 fueron producidos por percusión arbitraria. La mayoría (18 de las 22) son hojas prismáticas retocadas. Comparadas con las 22 herramientas formales, las dos piezas restantes fueron encontradas en un área diferente de la tumba, no evidencian desgaste por uso, y son de una morfología completamente diferente. Más aún, Obs-23 está hecha con obsidiana de El Chayal, y Obs-24 es de Pachuca, mientras que todas las otras piezas son de Ixtepeque. Obs-23 es una lasca con percusión simple arbitraria. Obs-24 es una pequeña hoja percutida. Debe tenerse en cuenta que, como regla general, la obsidiana de Pachuca está limitada a hojas prismáticas terminadas o a puntas trabajadas bifacialmente, dentro del Valle de Copán (Aoyama, 1996). Obs-24 es la excepción a esta regla.

El depósito de terminación de la Estructura Ani (Ofrenda 90-1) contenía dos núcleos bien formados de obsidiana de Ixtepeque. Estos grandes núcleos pesan cada uno 1.5 kg, y tienen la forma de una media esfera. Los núcleos son notablemente similares en su forma, pero no se complementan para formar una sola gran esfera. En tanto que hay evidencias de retoques y de cicatrices de remoción de labios junto a la plataforma, no queda claro si estos núcleos se usaron como herramientas formales o si fueron especialmente preparadas como ofrendas.

Página Anterior  |  Contenido  |  Próxima Página

Regrese al comienzo de la página