John Pohl, LOS CÓDICES MESOAMÉRICA
de John Pohl

LA REUNIÓN

DOS PUNTOS DE VISTA

Casi todos hemos oído la historia de la conquista española del imperio azteca que tuvo lugar entre 1519-1521 d.C.  Continúa siendo recontada como un logro militar notable de Hernan Cortés vastamente superado, pero los españoles mejor armados, vencieron las hordas aztecas solo bajo las condiciones más desesperadas. Por supuesto mucho de este legado fué promovido por los españoles mismos. Cortés fue cuidadoso en enfatizar su valor personal en sus cartas al Emperador Carlos, y otros miembros de la expedición (como Bernal Díaz del Castillo) más tarde escribieron relatos muy románticos. Pero muy poca gente conoce el otro lado de la historia que es muy diferente, y no menos extraordinaria: la conquista a como los indios aztecas la experimentaron y recontaron en forma escrita y pictográfica.

REGISTROS HISTÓRICOS DE LA CONQUISTA

"Los conquistados relataron muchas de las cosas que sucedieron durante la batalla que los conquistadores no sabían. Esas personas que contaron esta historia eran personas de muy buen carácter y se cree que todos ellos dijeron la verdad." (Códice Florentino)

El Códice Florentino

Trabajando con aztecas que realmente habían vivido a través de la conquista, el antiguo historiador español, fraile Bernardino de Sahagún estaba especialmente interesado en la perspectiva indígena del conflicto y lo registró en el Libro Doce de su historia conocido hoy como el Códice Florentino. Este trabajo contiene rasgos significativos sobre cómo los aztecas percibieron a los españoles y cómo buscaron adaptar sus estrategias militares y políticas en conformidad a lo largo de la campaña.

El Lienzo de Tlaxcala

Los españoles frecuentemente transmitían la impresión que habían tenido éxito derrumbando el imperio azteca por ellos mismos. La realidad de la situación fue muy diferente. El hecho es que los españoles no tanto le debieron su éxito a sus superiores armas como a sus indígenas aliados. En casi todas sus batallas, los españoles lucharon junto con ejércitos indígenas en números de decenas de miles, especialmente los tlaxcaltecas que ya eran enemigos del imperio azteca. Los tlaxcaltecas más tarde conmemoraron su participación en la conquista con un manuscrito pictórico ahora llamado el Lienzo de Tlaxcala.

Imagen - Figura 01 Los aztecas embajadores abordaron el barco de Cortés y presentaron al comandante con regalos suntuosos incluyendo el traje ritual de sus dioses. Cortés respondió poniendo a los embajadores en hierros y atemorizándolos con una demostración de sus armas de mecha. (Códice Florentino) Haga clic en la imagen para más detalle.
Imagen - Figura 02 El Códice Florentino describe a los hombres de Cortés desembarcando de sus naves. Informados por los mayas y otra gente indígena al este de la capital del gran imperio azteca a lo largo de las tierras montañosas de México Central, los españoles alcanzaron la costa de Veracruz en Abril 21 de 1519. (Códice Florentino) Haga clic en la imagen para más detalle.
Luego Cortés localizó Cempoala en junio 3 de 1519.  El señor de Totonac de ese reino se impresionó con el capitán español, y le prometió suplir su pequeño ejército de Totonac para la marcha del interior con las esperanzas de liberar su ciudad-estado de las demandas de tributos aztecas opresivas.
Imagen - Figura 03 Entretanto, cuando los embajadores aztecas regresaron a Tenochtitlán, ellos informaron a su emperador Motecuhzoma todo lo que habían aprendido de los españoles. (Códice Florentino) Haga clic en la imagen para más detalle.
"Ellos eran muy blancos, sus ojos eran como tiza. Sus armamentos, sus espadas, sus escudos y sus lanzas eran todos de hierro. Los animales que montaban eran tan altos como el techo y parecían como venados. Sus perros eran inmensos, sus ojos eran llamas amarillas como el fuego. Ellos se movían por todas partes con sus lenguas colgando, siempre jadeando." (Códice Florentino)
Imagen - Figura 04 Mapa describiendo la ruta tomada de Veracruz a Tenochtitlán por Cortés y su ejército Indio-Español. Haga clic en la imagen para más detalle.
Entretanto Cortés supo de una confederación de ciudades-estados cuyo capital se localizaba en Tlaxcala. Los tlaxcaltecas, a como se les conocía, habían resistido al imperio azteca durante muchos años, pero ahora se encontraban rodeados completamente. Después de un conflicto inicial con los españoles, los tlaxcaltecas pronto entendieron que ellos compartían un enemigo común en el imperio azteca e hicieron una alianza con Cortés. En septiembre 23 de 1519, los tlaxcaltecas guiaron a los españoles a su ciudad, y les dieron todas las provisiones que ellos necesitaron.
Imagen - Figura 05 El Lienzo de Tlaxcala ilustra la reunión entre Cortés y los cuatro tlataloque jerárquicos o "portavoces" de Tlaxcalteca. La mujer parada al lado de Cortés es Malinche o Malinalli, una mujer indígena que sirvió de traductora. Los españoles la llamaron Doña Marina. (Lienzo de Tlaxcala) Haga clic en la imagen para más detalle.

Los tlaxcaltecas le dijeron a los españoles que estaban rodeados de enemigos que hace tiempo habían jurado obediencia al imperio azteca. Ellos los instaron para que marcharan en contra de primero Cholula primero y prometieron proveerles un ejército. Cuando Cortés y su ejército Indio-Español aliado llegó a Cholula, los nobles los saludaron ante el gran templo del dios Quetzalcoatl. Entonces empezó la matanza. El cholulteca no lo había provisto y miles de ellos fueron masacrados brutalmente. Los conquistadores justificaron la muerte de los cholultecas como castigo por haber ejecutado al embajador tlaxcalteca y por conspirar la muerte de Cortés. Cuando la gente de Tenochtitlán escuchó lo del asesinato, estaban llenos de temor.

Motecuhzoma despachó a sus hombres nobles para reunirse con Cortés en un paso entre los volcanes de Iztaccihuatl y Popocatepetl. Con ofrendas de oro, los aztecas atentaron disuadir a los invasores de marchar adentro de la cuenca de México.

"Ellos se apoderaron del oro como si fueran monos. Claramente su sed por el oro era inextinguible, ellos estaban hambrientos, lo codiciaron y se llenaron de él." (Códice Florentino).

Un señor intentó engañar a los españoles diciendo que era el emperador azteca pero los tlaxcaltecas lo delataron como impostor y los invasores marcharon hacia adelante.

Aconsejados por sus aliados de acercarse a Tenochtitlán desde el sur, Cortés encontró poca resistencia y en noviembre 8 de 1519 Cortés cruzó la calzada Cuitlahuac sobre el lago Texcoco para entrar a Tenochtitlán.

Motecuhzoma personalmente fue a encontrarse con Cortés y sus hombres. Él les dio guirnaldas de flores, les colgó collares de oro alrededor de sus cuellos y les dio regalos de todo tipo. Doña Marina interpretó lo que Motecuhzoma le decía a Cortés:

"Señor, usted está cansado. La jornada lo ha cansado, pero ahora usted ha llegado a tierra. Usted ha llegado a su ciudad de México."

Entonces Cortés respondió a través de Marina:

"Dile a Motecuhzoma que nosotros somos sus amigos que no hay de que temer. Nosotros hemos esperado mucho tiempo para conocerlo." (Códice Florentino)

Motecuhzoma jugó el papel de anfitrión amable y permitió que los españoles ocuparan un palacio mientras que atendía todos sus deseos. Pero dentro de una semana Cortés se apoderó del emperador, lo encadenó y lo retuvo como rehén. Los vasallos de Motecuhzoma estaban enojados con el emperador por mostrar tal debilidad y se retiraron de la ciudad.

Los españoles pronto cuestionaron a Motecuhzoma acerca del oro. Después de muchos días Motecuhzoma le mostró a Cortés una casa con un tesoro llena con objetos preciosos. Los españoles inmediatamente emprendieron fuego y derritieron todo el oro en barras. Los tlaxcaltecas tomaron el jade porque pensaron que tenía más valor.

Los aztecas se negaron a atender a los españoles "Ninguno de nosotros se atrevió a entrar al palacio porque estábamos aterrorizados, aturdidos… apenas dejamos el palacio llenos de miedo." (Códice Florentino)

En abril 20 de 1520, Pánfilo de Narváez aterrizó en Veracruz con órdenes del gobernador de Cuba de arrestar a Cortés por desobedecer órdenes. Cortés decidió dejar la guarnición de Tenochtitlán a Pedro de Alvarado, para tratar directamente con esta nueva amenaza de Narváez.

Imagen - Figura 06 Cortés tomó a Narváez por sorpresa y lo capturó. Entonces recluyó las nuevas tropas que llegaron con promesas de oro y regresó a Tenochtitlán. (Lienzo de Tlaxcala) Haga clic en la imagen para más detalle.
Mientras tanto, de regreso en la ciudad azteca, los españoles que se habían quedado atrás con Alvarado se encontraron en una situación muy peligrosa fabricada por ellos mismos. Era el tiempo de la fiesta de Toxcatl que era dedicada a Huitzilopochtli dios principal de los aztecas. Alvarado tontamente sospechó traición y maliciosamente atacó a los celebrantes, matando mucha gente.
Imagen - Figura 07 "Ellos rodearon a nuestros bailarines y atacaron a los que tocaban los tambores. Uno tenía sus manos desunidas y entonces lo golpearon y cortaron su cabeza. Ellos acusaron a la muchedumbre y nos tajaron con sus espadas de hierro…nos cortaron en pedazos…la sangre corría como agua y así la guerra empezó." (Códice Florentino) Haga clic en la imagen para más detalle.

Los aztecas estaban indignados y llevaron a los españoles de regreso a sus palacios donde fueron asediados. Los españoles ahora estaban atrapados bajo fuerza y rodeados por enemigos hostiles que no respetaban más los deseos de su propio emperador. El señor Itzquauhtzin, que también era un rehén intentó hacer paz y gritó desde el palacio:

"Hombres de Tenochtitlán! Su gobernante, el señor de todos los hombres Motecuhzoma les pide. Nosotros no somos iguales a los españoles. Abandonen la batalla…de otra manera la sentencia será su destino". (Códice Florentino)

Pero los aztecas no respetaban más los deseos de su emperador y en el palacio piedras y flechas. Estaban furiosos. Cazaban y mataban a cualquiera que sospechaban de ayudar a Motecuhzoma y a los otros rehenes.

Cuando Cortés regresó, los aztecas le permitieron entrar al palacio entonces el también fue atrapado. Una batalla fuerte continuó por muchos días.

Imagen - Figura 08 Finalmente, los españoles tiraron los cuerpos de Motecuhzoma y de Itzquauhtzin dentro de un canal. Haga clic en la imagen para más detalle.
En la noche de junio 30 de 1520, los españoles intentaron escapar. Esperaron hasta media noche y avanzaron a través de las calles con los españoles de guía y los tlaxcalteca formando la guardia trasera. Los aztecas habían retirado todos los puentes sobre las calzadas, pero Cortés improvisó con el uso de una plataforma movible de madera. Pero, cuando ellos alcanzaron el cuarto canal a lo largo de su ruta, una mujer que estaba sacando agua los vio y gritó.
Imagen - Figura 09 "Mexica, todos ustedes, ellos están huyendo, ellos están saliendo disimuladamente." (Códice Florentino) Entonces un guardia en la cima del templo de Huitzilopochtli hizo sonar la alarma y los hombres del bote se adelantaron llevando centenares de guerreros para atrapar a los españoles. Haga clic en la imagen para más detalle.
Imagen - Figura 10 La lucha fue intensa pero los españoles se mantuvieron moviendo hacia adelante hasta que ellos alcanzaron el canal tolteca donde el quiebre era demasiado ancho para cruzar. (Lienzo de Tlaxcala) Haga clic en la imagen para más detalle.

"Todos ellos cayeron adentro, los tlaxcaltecas, los criados españoles, los jinetes españoles, las mujeres; todos se enredaban y se caían a la orilla como si hubieran sido empujados de un precipicio. El canal estaba lleno de muertos y los que llegaron de último pasaban por encima de los cuerpos de sus compañeros para hacer el cruce." (Códice Florentino)

Los pocos sobrevivientes alcanzaron Otoncalpolco sobre la orilla occidental del lago Texcoco, y allí ellos recibieron comida y provisiones de la gente de un reino cercano. Estas gentes buscaron aliarse con los españoles así como hicieron los tlaxcaltecas.

Los españoles no tenían otra opción que huir al norte y tratar de escapar de nuevo a Tlaxcala. Pero a todas partes que llegaban, los indios evacuaban sus pueblos para esconderse en las montañas. El ejército azteca alcanzó a los españoles y al alba los tomó de sorpresa en la montaña de Tonan. La batalla duró varias horas y los aztecas casi tuvieron éxito. Entonces Cortés vio al comandante azteca en una colina cercana, lo puso al lomo de un caballo y lo mató. El ejército se desorganizó y los españoles escaparon.

Imagen - Figura 11 El Lienzo de Tlaxcala indica que Cortés fue bienvenido de nuevo a Tlaxcala donde se le ofreció como regalo el emblema del comandante azteca que él había matado. Haga clic en la imagen para más detalle.
Imagen - Figura 12 "Cuando los españoles huyeron nosotros pensamos que habíamos visto el último de ellos pero no fue así… vino una pestilencia, la viruela. Causó gran miseria. Los que la sufrieron tenían el cuerpo cubierto con pupas, y sólo podían estar en sus camas. Muchos murieron de hambre porque no quedaba ninguno vivo en sus hogares para cuidarlos." (Códice Florentino) Haga clic en la imagen para más detalle.

En diciembre de 1520, el nuevo emperador azteca Cuitlahuac sucumbió a la viruela y Cortés empezó su marcha una vez más a Tenochtitlán.

Reforzado con miles de tropas indígenas de estados-ciudades de enemigos que buscaron destruir la capital azteca, los españoles dividieron su ejército y avanzaron hacia Texcoco and Tlacopan.

En febrero de 1521, Cuauhtemoc fue nombrado emperador.

Los españoles habían construido barcos, doce en total, y los lanzaron al lago. Cortés estuvo investigando donde los canales eran rectos y suficientemente profundos para atacar Tenochtitlán por tierra y agua. Los aztecas los atacaron a ellos primero.

Imagen - Figura 13 "Las armas llenaron las proas de los barcos españoles y dispararon a las canoas aztecas que estaban concentradas. Cuando ellos nos dispararon muchos murieron y las canoas se hundieron. Pero muy pronto aprendieron como medir sus tiros pero nunca recorrimos un curso directo." (Códice Florentino) Haga clic en la imagen para más detalle.
Cada día los españoles avanzaban más hacia la ciudad pero pronto se encontraron atrapados en las estrechas calles donde luchaban en combate de hombre a hombre desesperadamente hasta caída la noche que se retiraban. Estas luchas duraron hasta la primavera de 1521.
Imagen - Figura 14 Tzilacatzin, el poderoso, a como se representa en el Códice Florentino. Mientras la guerra de Tenochtitlán continuaba, ciertos soldados en ambos lados empezaron a surgir como personajes heroicos. Los españoles tenían especialmente miedo de este guerrero quien era conocido por cargar un escudo lleno con bolas de piedras inmensas que lanzaba en sus formaciones de combate. Haga clic en la imagen para más detalle.
Imagen - Figura 15 Muchos españoles cautivos fueron tomados en el verano de 1521.  El Códice Florentino indica que ellos fueron ritualmente ejecutados ante el gran templo del dios guerrero azteca Huitzilopochtli. Incluso las cabezas de sus caballos eran desplegados como trofeos de guerra sobre el tzompantli o percha de cráneo. El propio Cortés estaba malamente herido y casi capturado. Haga clic en la imagen para más detalle.

Cada día Cortés daba órdenes de llenar los canales para que su caballería pudiera llegar al centro de la ciudad. En la noche sin embargo los aztecas simplemente removían las piedras y abrían las brechas en las calzadas. Pero, todo lo que hacían era prolongar sus sufrimientos.

Los españoles pusieron a sus aliados a trabajar en desmantelar la ciudad, piedra por piedra. Muchos de los aztecas huyeron al norte para fortificar el gran lugar de mercado de Tlatelolco. Pero el sufrimiento era tan grande que miles morían de hambre.

Rodeados en Tlatelolco, los señores aztecas decidieron rendirse en agosto 13 de 1521.  El emperador Cuauhtemoc se fue en canoa y fue llevado a Cortés.

"Y así la guerra terminó, bajamos los escudos. ¡Hemos sufrido suficiente! algunos huyeron por el lago otros por las calzadas. Los españoles paraban gente en todas partes, buscando oro. Ellos despojaban a las mujeres incluso revisaban sus bocas. En cuanto a los hombres muchos eran tomados y marcados con hierro en las mejillas." (Códice Florentino)

"¿Pero qué del oro?" exigió Cortés. Cuauhtemoc ordenó que todo lo que él tenía en su canoa fuera traído adelante.

"¿Es todo lo que hay?" dijo Cortés. Un señor azteca le recordó al comandante español que ellos habían tomado todo el oro, pero que lo habían perdido en el canal tolteca cuando ellos huyeron de la ciudad el año anterior:

"Permítale a Cortés escuchar." el dijo. "Así es como ese tesoro fue hecho. Cuando Motecuhzoma estaba vivo, la guerra fue declarada y nosotros, los mexicas, los tlalteoloca, los tepanec, y los acolhua hicimos campaña juntos. Cuando conquistamos, cuando una ciudad se cayó, todos retornamos a nuestras ciudades. Sólo después la gente de las ciudades conquistadas venían a traernos sus tributos: jade, turquesas, oro, y plumas preciosas; fue todo traído aquí a Tenochtitlán… y ahora está perdido." (Códice Florentino)

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