Imagen - Vasija de Cacao - K6706 © Justin Kerr FAMSI © 2003:
Gabriel Wrobel
 

Variaciones Morfológicas Entre los Mayas del Período Histórico en Tipu, Belice

Materiales y Métodos

La población de esqueletos de los tipus históricos consta de 588 individuos, de los cuales 253 son entierros primarios intactos, 106 son entierros primarios parcialmente perturbados, y el resto han sido severamente perturbados por enterratorios intrusivos posteriores. El presente estudio de los restos tipu utiliza datos métricos de los huesos largos de 134 adultos bien preservados (71 varones y 63 mujeres). Los sexos estimados de estos individuos se derivaron de múltiples indicadores no métricos de la calavera y la pelvis, en lugar de las funciones de discriminación descritas más arriba. Casi todos los adultos de la población tipu eran jóvenes, y pocos sobrevivieron más allá de los cuarenta años.

Por lo general, los estudios publicados de los esqueletos tipu no se han centrado en encontrar variaciones intra-cementerio, sino más bien los trataron como una única población (Cohen et al., 1997, 1994). Una notable excepción es el estudio de Jacobi (2000) de rasgos dentarios métricos y no métricos, donde describe varias piezas de evidencia que muestran que la ubicación del entierro no era casual y que por lo tanto puede haber tenido un significado social o temporal. Sin embargo, no le fue posible hallar diferencias genéticas entre grupos de individuos enterrados en distintos lugares en la iglesia y a su alrededor. Puesto que la población tipu estaba compuesta por un grupo diverso de mayas, muchos de los cuales habían huído de Yucatán, la homogeneidad de la población podría en todo caso estar reflejando la población indígena de la region y no diferencias de identidad entre las poblaciones locales. Más aún, también se espera que la variación temporal tenga una importancia marginal en la definición de la diversidad dentro del cementerio, puesto que las evidencias arqueológicas y etnohistóricas sugieren que la vasta mayoría de los enterratorios del cementerio de Tipu probablemente hubieran sido puestos en tierra durante el uso de la iglesia, que abarca un período de únicamente unos 70 años (1568 a 1638 d.C.).

Como la población del cementerio de Tipu parece ser, genética y temporalmente, bastante homogénea, el presente estudio en cambio intenta hallar variaciones morfológicas intra-cementerio, por medio del uso de indicadores arqueológicos que se cree corresponden a diferencias relacionadas con el status social dentro de la comunidad. Las distinciones de status social dentro del cementerio fueron puestas a prueba usando dos métodos. Primero, los individuos con objetos en sus tumbas fueron comparados con los que tenían sus tumbas vacías, en la presunción de que sólo los individuos de la clase alta habrían sido distinguidos con objetos de valor en sus tumbas (Cuadro 1 y Cuadro 2). En esta muestra, sólo 24 individuos tenían objetos en sus tumbas, 17 de ellos varones, y 7 mujeres. Segundo, la ubicación de la tumba en relación con la iglesia también se usó como un indicador de status. Miller y Farriss (1979) notaron que en la Iglesia Católica en Europa y en el Nuevo Mundo, el ser ubicado dentro de la iglesia le estaba reservado a individuos de la clase alta, especialmente varones, entre quienes los más importantes quedaban ubicados cerca del altar. Jacobi (2000) identificó diferencias de sexo y edad en diferentes áreas del cementerio de Tipu que él atribuye a estas prácticas funerarias católicas, y posiblemente también a la organización social tradicional patrimonial maya. Por ejemplo, dentro de la iglesia y cerca del altar, se ubicó una cantidad mucho más significativa de varones que de mujeres, y una cantidad mucho más significativa de mujeres fueron ubicadas afuera que adentro. También, en tanto que los entierros anteriores aparecieron perturbados en algunos lugares, los que estaban alrededor de la nave no lo estaban, lo que tal vez podía dar cuenta de su alto status social.

Las excavaciones que realizó Graham (1989) en la iglesia tipu revelaron una larga estructura en forma de polígono con lados paralelos y un altar en uno de los extremos. Se habían formado dos grupos generales por medio de la ubicación ya fuere dentro o fuera de la iglesia (Cuadro 3 y Cuadro 4). Otro juego de comparaciones usó subjuegos basados en áreas más reducidas (Cuadro 5 y Cuadro 6). Los individuos enterrados dentro de la iglesia estaban divididos en dos grupos: frente (esto es, cerca del altar) y fondo. Los individuos enterrados fuera del cementerio estaban divididos en tres grupos ubicados al norte, sur y oeste de la iglesia. Estas divisiones concuerdan con el estudio de Jacobi (2002).

Los datos para estas comparaciones estuvieron compuestos de 25 mediciones tomadas por Carl Armstrong, Marie Danforth, y por mí en SUNY Plattsburgh, donde actualmente se están curando los esqueletos. En los Cuadros 1 a 6 se muestra la lista de estas mediciones, la mayoría de las cuales son descritas por Wrobel y colegas (2002). Además, el presente análisis incluye las medidas de los huesos largos y los diámetros mediales-laterales que no fueron incluídos en el artículo, pero que son descritos por Bass (1995). Los Cuadros 1 a 6 presentan el número de casos, medios y desviaciones normales de las mediciones para cada comparación. En razón del tamaño bastante reducido de las muestras, se emplearon procedimientos no paramétricos (prueba de Mann-Whitney) para estudiar las diferencias entre la media de los grupos.

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